Artículos de opinión

Cuando los extractivismos y la corrupción se encuentran

Eduardo Gudynas

Jueves, 09 Noviembre 2017

Indígenas avasallados por otros indígenas en Bolivia

JOSÉ LUIS BAPTISTA MORALES

Domingo, 29 Octubre 2017

Argentina: No podemos permitir que nos fumiguen con Agrotóxicos

Movimiento Nacional Campesino Indígena

Martes, 24 Octubre 2017

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Investigadores de la UNL-Conicet tomaron muestras de esos pequeños invertebrados para saber cuál es la situación de las superficies. Los lugares donde se practica el monocultivo intensivo denotaban un agotamiento considerable.

Las lombrices se asemejan a “laboratorios andantes”, porque pueden indicar el estado de los suelos donde se encuentran. Esta vez sirvieron para demostrar la situación de muchos de los campos que se explotan en la provincia de Santa Fe, algunos seriamente perturbados, opinaron investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet.

Según explicó Carolina Masin, becaria Doctoral del Conicet y que trabaja en el Laboratorio de Ecotoxicología del Grupo Medio Ambiente de INTEC (UNL-Conicet), la aplicación de alternativas sostenibles para la producción agropecuaria puede articularse con el estudio de las comunidades de invertebrados como indicadores de la estabilidad de los agroecosistemas. De esta manera, la ecología, biología y taxonomía de las lombrices de tierra constituyen información útil sobre qué prácticas de manejo deterioran menos la calidad de los suelos.

Bajo el título “Economía social y comunicación popular. Aportes desde la experiencia del Movimiento Nacional Campesino Indígena”, el colectivo de comunicación de la Unión de Campesinos Rurales Sin Tierra (U.S.T.) trabaja la relación entre la economía social y la comunicación popular y considera que, desde la práctica, son procesos que “van juntos”. En ambos espacios –afirman– priman la solidaridad, la justicia, las formas de organización horizontal, el cuidado del medio ambiente, como valores y principios fundantes de sus vínculos y su trabajo. Según los autores, estas características sostienen y dan sentido a estos procesos y permiten pensar las relaciones en la economía social y la comunicación popular basadas en paradigmas diferentes a los de la economía y comunicación hegemónica. La U.S.T. afirma, en el texto publicado en la revista Voces en el Fénix, que desde esta perspectiva se pone en discusión y se disputan sentidos frente a posiciones de extrema competencia neoliberal.

La deuda ambiental.Surge de un informe de la Secretaría de Medio Ambiente. Se desmonta más en zonas prohibidas que en áreas permitidas.

Es una fija: cada vez que la ley de bosques se convierte en noticia es siempre por la negativa y para reconfirmar el desastre. La deuda ambiental argentina continúa creciendo sin control. Según un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, cada dos minutos es arrasada una hectárea de bosque en el país.

La afirmación surge del monitoreo oficial de niveles de cumplimiento de la ley de protección de bosques nativos, que actualizó los datos sobre desmontes hasta diciembre de 2013. Los resultados fueron subidos a la web del organismo el fin de semana, pero nunca se anunció que la información –de sesgo negativo– estaba disponible.

Reclamaron frente al Congreso Nacional la restitución de un artículo que establecía el financiamiento en la proyectada ley de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar, que tiene ya la sanción de Diputados y en cuya elaboración participaron.

"Estamos pidiendo que el Senado restituya el artículo 33 del proyecto de ley de la Agricultura Familiar, que garantizaba un financiamiento de al menos 1.500 millones de pesos a partir de la sanción de esta ley", dijo a Télam Mercedes Aguada, vocera del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI).

El MNCI "junto a otras organizaciones estuvimos presentes en todo el proceso de elaboración de esta ley, junto al Ministerio de Agricultura de la Nación y legisladores", recordó Aguada.

En una sala repleta, los movimientos campesinos y sociales llevaron al Congreso de la Nación su voz: La semilla es vida, es cultura y no puede privatizarse. Esta puede ser la síntesis de las razones por las que se oponen al ante-proyecto de Ley de Semillas que se elabora en el Ministerio de Agricultura y beneficiaría a corporaciones como Monsanto. Al mismo tiempo, rechazaron la posibilidad de coexisistencia entre ese modelo del agronegocio y las prácticas de los campesinos. 

Para las empresas, la cuestión es clara: se trata de números. De pesos y de dólares. Según publicó ayer mismo el portal InfoCampo: "La industria semillera está en alerta: como consecuencia de la pérdida de rentabilidad del campo, este año los productores compraron menos semillas fiscalizadas de soja y, en cambio, se volcaron a usar más semillas propias guardadas luego de la última cosecha".