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El calendario de producción agrícola elaborado por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras revela que Bolivia produce alimentos en promedio sólo seis meses al año. 

Esta situación es más evidente de junio a noviembre porque los cultivos están sujetos a factores climatológicos, señaló el director general de Producción Agropecuaria y Soberanía Alimentaria del Ministerio, Lucio Tito Villca. “A partir de julio hasta noviembre tenemos un vacío que significa un escenario de hasta un 70 por ciento (sin producción), a diferencia del otro periodo (de verano). En general, aproximadamente un 50 por ciento del tiempo en el año (seis meses) no tenemos producción agrícola”, manifestó Tito Villca a ANF. El funcionario indicó que en la campaña de verano, de enero a junio, se logra  cubrir hasta un 80 por ciento de la demanda de alimentos que pueden ser almacenados, situación que no ocurre con las verduras, hortalizas y otros productos perecederos.

La información es resultado del monitoreo de 26 productos agrícolas, que realiza el Ministerio, donde se observa que los cultivos más desfavorecidos son la papa, cebolla, papalisa, haba, trigo, cebada, tarhui, maíz, ajo, choclo, maní, entre los principales, situación que explica la creciente importación de alimentos en determinados meses del año.

Tito Villca expuso que la carencia de cultivos en este periodo de estiaje se debe principalmente a que la siembra todavía depende de la generosidad del clima para el riego, principalmente en los valles y el sector del altiplano.

“El tema climático es el problema, principalmente en términos de oferta de agua y de condiciones adecuadas en términos de temperatura, eso limita la producción en estas épocas, porque estamos hablando que de julio a noviembre es época de muy baja precipitación y de igual manera las temperaturas son muy bajas y los cultivos no pueden soportar”, apuntó.

La autoridad dijo que si bien se logró un incremento en la producción de alimentos de 12 millones de toneladas en 2006 a casi 17 toneladas en 2014, el aumento se produjo en la temporada tradicional y ocasionó una sobre oferta en perjuicio del productor.

“Como hay una sobre oferta del producto, entonces hay tendencia a que los precios bajen, pero esto también ha ido en desmedro del productor quien muchas veces se ha sentido desmotivado y ha cambiado de hábito de producción, por ejemplo ya no le interesa mucho cultivar papa porque no le ha resultado rentable”, dijo.

Según datos oficiales, en la actualidad Bolivia emplea 2,7 millones de hectáreas para el cultivo de alimentos en la campaña de verano, y sólo 1,1 millón de hectáreas en la campaña de invierno, lo que hace un total, durante todo el año, de 3,8 millones de hectáreas utilizadas.

Agricultura de secano

El investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Enrique Ormachea, sostuvo que el vacío en la producción agrícola, entre junio a noviembre, se debe a que en Bolivia persiste una agricultura de secano, es decir aquella en la que el ser humano no contribuye con agua, sino que utiliza únicamente la que proviene de la lluvia.

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