De las 32 mil veredas que tiene Colombia, 23 serán el escenario en el que las Farc harán la transición de guerrilleros a civiles. Aunque todavía no existen las coordenadas exactas de los puntos, lo que sí está claro es cuántas zonas habrá en cada departamento y el nombre de las veredas. Una de ellas, la segunda más al norte del país, es la que se ubicará en La Paz (Cesar), en donde viven más de 12 mil indígenas yukpa. Ellos, que vivieron los agravios en la época de la colonización y los estragos del conflicto interno, le tienen terror a las consecuencias que esa zona de transición puede causar en su comunidad. Así lo expresan en una carta que le enviaron a personalidades como Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU; Emilio Álvarez, Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), y al presidente Juan Manuel Santos, entre otros.

 El mensaje, además de expresar su preocupación por las zonas de reserva campesina que se han intentado crear en su territorio, tiene el objetivo de decirles al Gobierno y a las Farc que temen que esa zona de transición que quieren hacer en La Paz va a generar conflictos violentos. Y esa consecuencia, aseguran, no la van a permitir.

“Con nuestra fuerza y nuestros hombres guerreros, hace 10 años vivimos tranquilos, sin presencia ni de la guerrilla ni de los paramilitares. Después siglos de sufrimiento logramos vivir en paz. Por nada del mundo vamos a dejar que esa guerra vuelva a nuestra tierra”, le dijo Esneda Saavedra a El Espectador, una de las gobernadoras indígenas que firma la carta. Es enfática en decir que su pueblo no está en desacuerdo con los diálogos de paz. Es más, dice que admira a quienes se han esforzado en sentarse a hablar sobre el fin del conflicto. Pero en lo que sí manifiesta su total discrepancia es en la manera en que los indígenas han sido ignorados en este proceso.

“Hoy el pueblo se resiste a seguir siendo objeto de destierros, ya estamos cansados de que nos tengan en el olvido. Nunca pedimos participar en la guerra, nunca estuvimos en las filas guerrilleras, nunca apoyamos los grupos paramilitares, así que nos oponemos rotundamente a tenerlos cerca, ya es suficiente con lo que nos han hecho, no queremos más temor”, dicen Esneda Saavedra, Alfredo Peña, Luis Alberto Martínez y Jairo López, gobernadores de cuatro cabildos del pueblo yukpa, que vivió de primera mano el alcance de las balas de los frentes de las Farc dirigidos por alias “Adán Izquierdo” y “Simón Trinidad”, y la crueldad de los hombres de “Jorge 40”.

Otro de los puntos que mencionan en la carta es que, para los líderes del pueblo yukpa, la decisión del Gobierno de hacer una zona veredal de transición es una contradicción a las medidas que ha tomado a lo largo de los años para proteger a los indígenas del país. El olvido del Estado lo califican como una burla, pues las diferentes sentencias, con el objetivo de proteger a los pueblos indígenas, han quedado en el papel. “En este contexto, no se puede olvidar que la propia Corte Constitucional dijo en 2004 y en 2009 que estos indígenas (los yukpa) están en alto peligro de extinción”, recordó Juan Pablo Gutiérrez, delegado internacional de la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (Onic).

La misiva no se limita a plantear una queja. En ella proponen los yukpa varios puntos para detener lo que consideran como otro atropello a sus derechos territoriales y ancestrales. Le piden al Estado, como primera medida, que convoque a una consulta previa para la delimitación, demarcación y saneamiento del territorio ancestral y de sus resguardos.

Sin tener claro cuánto es su territorio y hasta dónde va, la idea de que en La Paz se establezca una zona veredal transitoria para las Farc es inviable para los indígenas yukpa. Ellos, además, le piden al Estado que convoque otra consulta previa para tratar el tema de la presencia de guerrilleros en su paso a la vida civil pues, aunque todavía no hay coordenadas exactas, están convencidos de que el territorio destinado a esta tarea tocará gran parte de su territorio ancestral. “El pueblo yukpa se ha mantenido y seguirá manteniéndose al margen del conflicto armado, por lo tanto quiere que no se le involucre en una guerra que nunca pidió”, concluye la carta.

 

Fotografía y Texto: El Espectador

Artículo original disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/nada-delmundo-vamos-dejar-esa-guerra-vuelva-nuestra-ti-articulo-642075

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