Artículos de opinión

Aporte de las mujeres rurales

Mónica Novillo G.

Domingo, 19 Noviembre 2017

Cuando los extractivismos y la corrupción se encuentran

Eduardo Gudynas

Jueves, 09 Noviembre 2017

Indígenas avasallados por otros indígenas en Bolivia

JOSÉ LUIS BAPTISTA MORALES

Domingo, 29 Octubre 2017

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La Universidad Católica Boliviana "San Pablo” creó la Biblioteca Digital de Etnias de Bolivia, un innovador emprendimiento que está disponible en internet.  El repositorio  permite a los usuarios acceder a   documentos de las 36 naciones y pueblos indígenas del país.

En Los Toldos vive la población mapuche más grande de la provincia de Buenos Aires. Son 1370 familias que hace por lo menos una década empezaron a militar su identidad indígena con mayor fortaleza. Las unen raíces comunes y su cultura ancestral. Pero también pelean por la restitución de 4000 hectáreas de las que afirman haber sido despojadas en el último siglo por engaños o ventas efectuadas a precios irrisorios.

Dicen que son los más expertos, que saben mejor que nadie cómo preservar las tierras, las especies, y también que sus maneras ayudan a combatir el cambio climático. Son indígenas, los descendientes vivos de las comunidades que existieron antes de las colonizaciones: 370 millones de personas en 90 países, un 5% de la población mundial y toda una legión para preservar los bosques, los mismos que el ser humano está destruyendo a un ritmo equivalente a 50 campos de fútbol por minuto. Pero, a la hora de la verdad, los datos revelan que estas minorías están —que siguen estando— muy desprotegidas ante problemas que ponen en riesgo sus culturas, sus tradiciones y su misma supervivencia.

Las mujeres indígenas colombianas juegan un papel importante y dinamizador dentro de sus economías, culturas y organización comunitaria. De ellas brota la vida para constituirse en promotoras de los saberes de sus pueblos y constructoras de paz. 

Brasil es el hogar de la mayor cantidad de comunidades indígenas no contactadas en todo el mundo. Escondidos en las profundidades de la selva primigenia de la Amazonía, estos grupos representan la última frontera de una aparentemente inexorable conquista que comenzó con la llegada de los navegantes portugueses y españoles a las costas de Sudamérica a principios del siglo XVI.