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ELIZABETH VARGAS SOLÁ

Domingo, 17 Septiembre 2017

Agronegocio: práctica y discurso

Enrique Castañón Ballivián

Jueves, 03 Agosto 2017

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Un operativo encontró ayer a 14 personas trabajando en un aserradero de Quillacollo. Lo hacían en condiciones inhumanas. Laboraban casi 12 horas y dormían en la carrocería de un camión desde abril de este año. En el grupo estaban seis menores de edad.

Martínez aseguró que estos casos "no suelen sobrepasar el 10 %" del total de llamadas que reciben en el servicio telefónico 147 FonoAyuda, que desde 2014 ofrece atención psicológica, social y legal a los menores que llamen para denunciar una situación de violencia o vulneración de sus derechos.

Los jóvenes en Sud América llevan adelante aportes, trabajos e investigaciones con un profundo análisis y reflexión en lo que refiere al desarrollo rural de base campesina e indígena, por ello es importante su participación en espacios como el Concurso anual de Ensayos y Fotografías que el Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS) y sus aliados llevan adelante.

Yasmin, Deolinda e Iridiani comparten un mismo sueño: vivir en el campo y del campo en cada uno de sus países de nacimiento. Un sencillo sueño que les ha acarreado ser amenazadas, ver quemadas sus casas e incluso el asesinato de compañeras y familiares. Es el precio de ser campesina en América Latina y durante el mes de julio tejieron alianzas internacionales para que su sueño no se convierta en pesadilla. La VII Conferencia Internacional de La Vía Campesina celebrada en Derio, Bizkaia, reunió a más de 500 líderes campesinos de 43 países y en especial de organizaciones de mujeres y de jóvenes. “Si tenemos que dar la vida para asegurar la de otros, pues habrá merecido la pena”, señala Yasmin Beczabeth López (San Pedro Sula, Honduras, 1987) durante su visita a Europa para participar en el intercambio de experiencias con otras organizaciones.

Un horizonte de desalojos comunitarios que dejaría chiquito el episodio de Esquel. Un infierno de operativos contra poblaciones indígenas en todo el país. Una victoria de la Gendarmería y las policías bravas de las provincias por sobre la negociación política y la paciencia. Ése podría ser el tono de este fin de año si el Congreso continúa dando signos de que busca prorrogar una ley de emergencia aprobada por primera vez en 2006. La norma promueve el relevamiento de los puntos de conflicto y, mientras tanto, suspende el desalojo de comunidades donde se agrupan las 955.032 personas que en el censo de 2010 se reconocieron a sí mismas como indígenas.