Artículos de opinión

X Congreso

ALASRU

Miércoles, 31 Enero 2018

Envíe su artículo

Posts @IPDRS

Las venas abiertas de Ecuador

Fuente: La Tercera

Autoría: Pedro Cayuqueo

Fecha: Miércoles, 19 Agosto 2015

Una huelga en rechazo a las políticas de Correa ha derivado en manifestaciones que tienen como protagonista a la principal organización indígena del país.

“Este levantamiento tuvo publish_up de inicio, pero no sabemos la publish_up de término”. Así graficó Jorge Herrera, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), el actual momento que se vive en Quito tras el paro nacional del jueves. Convocado por el Frente Unitario de Trabajadores y apoyada por el poderoso movimiento indígena, se calcula en 150 mil las personas movilizadas por las calles de la ciudad, registrándose desde entonces numerosos enfrentamientos de manifestantes con la policía, detenciones de líderes sociales y decenas de heridos. 

Actor protagónico del actual escenario de protestas es el movimiento indígena, opositor al gobierno de Rafael Correa y que denuncia que el Ejecutivo no responde a sus demandas, entre ellas la derogación de la Ley de Aguas, que restringirá su administración comunitaria y busca gravar su consumo; el archivo de la Ley de Tierras que se discute en la Asamblea y que denuncian solo beneficiará a la agro industria en lugar de los pequeños productores que son indígenas en su mayoría; y el archivo de las enmiendas constitucionales que pretenden allanar el camino a la reelección presidencial. 

A ellas se suman demandas de larga data y aún pendientes en el “Estado Plurinacional” de Ecuador: educación intercultural y bilingüe, el libre acceso a las universidades públicas y poner fin a la industria extractivista que, subrayan en la Conaie, amenaza desde hace décadas los territorios indígenas.

Nada de esto es aceptado por el Presidente Correa, quien ha insistido en que las protestas son una estrategia para desgastar su gobierno y un intento de los indígenas por volver a otras épocas. “Nos quieren volver al pasado y parte de su estrategia es el calentamiento en las calles”, señaló el miércoles en televisión cuando la gran marcha indígena aún no arribaba a la ciudad de Quito. Tras el éxito del paro nacional, Correa fue mucho más directo. “Lo que no lograron en las urnas lo quieren lograr con piedras, palos,  chantajes”, afirmó el mandatario, cerrando de paso cualquier posibilidad de diálogo. “No es arrogancia, no es falta de oídos, pero someterse a esa prepotencia  sería la peor de las claudicaciones”, subrayó el Presidente.  

“Durante más de ocho años y medio de gobierno, no se ha respondido a nuestras demandas históricas como indígenas”, respondió Jorge Herrera, presidente de la Conaie. “Reconocemos las obras de infraestructura que se han hecho y que es lo más visible, pero la construcción del Estado plurinacional va más allá de construir una carretera”, indicó Herrera, añadiendo que no es el “socialismo del siglo XXI” lo que persiguen, sino la construcción de “un modelo económico que garantice la vida, el Sumak Kawsay (buen vivir), lejos de la industria minera y petrolera extractivista”.

La marcha indígena justamente arrancó el 2 de agosto en una parroquia de Zamora Chinchipe (a unas 12 horas al sur de Quito) donde está enclavado el proyecto minero Mirador, de la empresa china Ecuacorrientes. Mirador es un proyecto de minería a gran escala y en su interior se estiman alrededor de 4.000 millones de toneladas de cobre que a valor actual del metal representarían alrededor de US$ 12.000 millones. Su emplazamiento, sin embargo, ha implicado conflictos con diversas comunidades, denuncian los líderes de la Conaie.

Son las contradicciones del modelo “revolucionario” que lidera Rafael Correa y que ha puesto en evidencia el actual levantamiento social. Según Fernando García, antropólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, todavía hay deudas que ningún gobierno ecuatoriano ha saldado. “Los indígenas son el grupo demográfico más pobre”, señala García. Las cifras le dan la razón. Todavía un 60% de las comunidades indígenas del país son pobres según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. 

Salvador Quishpe, prefecto de la provincia de Zamora Chinchipe, señaló que Correa en sus ocho años y medio en el poder solo ha beneficiado a los sectores empresariales. “Basta ya de decir que los indígenas están con la derecha y que estamos financiados por la derecha (...). La derecha está en Carondelet (el palacio de Gobierno)”, señaló Quishpe al insistir en que los indígenas permanecerán movilizados en Quito y otras ciudades “el tiempo que sea necesario”.