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TEKO KAVI: la vida buena Guaraní en el Estado Plurinacional de Bolivia

Fuente: Cipca
Autoría: Luis Fernando Heredia (*)
Fecha: Jueves, 18 Febrero 2016

Los manifiestos filosóficos, las bases conceptuales, el marco normativo y las políticas públicas que proyectan el nuevo paradigma de desarrollo del Estado Plurinacional de Bolivia, reconocen, valoran y asumen el vivir bien como la alternativa civilizatoria que radica y emerge desde la vida, saber y cosmovisión de los pueblos indígenas del país. Este hecho, representa un avance cualitativo en la definición de las bases fundacionales del Estado Plurinacional y una oportunidad histórica para la inclusión verdadera de los pueblos indígenas en la vida social, económica, política y cultural del país según su forma de ser y pensar su desarrollo.

Así, los procesos y escenarios sociopolíticos donde se construye y adopta el vivir bien como paradigma constitutivo del Estado Plurinacional de Bolivia, están configurados a partir de la influencia que genera la emergencia y liderazgo del movimiento indígena durante los últimos 35 años. En este marco, las marchas pacíficas del movimiento indígena que recorrieron los largos caminos desde las selvas amazónicas para ascender las elevadas montañas andinas donde se encuentra la sede de gobierno, fue el método más efectivo que permitió interpelar y generar cambios profundos al carácter mono cultural, excluyente y centralista del Estado republicano, para dar paso a un proceso constituyente que adoptara como desafío central, la construcción de un Estado Plurinacional. De esta manera, la carta magna del Estado Plurinacional de Bolivia, en reconocimiento a su pre existencia, sus luchas reivindicativas y en acto de justicia social, constitucionaliza los derechos sociales, económicos, políticos y culturales de los pueblos indígenas, y a su vez, asume el vivir bien como principio ético que define la cualidad del paradigma de desarrollo que se opta para el país.

Sin embargo, la significancia filosófica, sociológica, económica, política y cultural del vivir bien, es específica a cada pueblo indígena y por lo tanto, diferentes entre sí. Bajo esta consideración, se advierte que las concepciones teóricas conceptuales, los principios y lineamientos estratégicos que sustentan el marco normativo y las políticas de Estado bajo el horizonte civilizatorio del vivir bien, carecen de criterios de diferenciación según la source epistemológica y la praxis que cada pueblo indígena proclama sobre dicho paradigma. Si persiste esta orientación, es altamente probable que en el mediano y largo plazo, se generen procesos de homogenización socio cultural, económico y política en nombre del vivir bien; y con ello, la vulneración de los sistemas de vida y los derechos constitucionalizados de los pueblos indígenas, comprometiendo así, los principios rectores del Estado Plurinacional.

Por ello, es altamente pertinente, contribuir a la amplificación del debate teórico para retroalimentar la comprensión diferenciada e integral del vivir bien desde la especificidad y realidad de cada pueblo indígena. Este artículo que resume los hallazgos de una investigación académica, está orientado en ese desafío, ya que proporciona elementos que contribuyen a un acercamiento en la comprensión de las bases epistemológicas y los factores constitutivos del Teko Kavi (Vida buena) como paradigma de vida del pueblo Guaraní de Bolivia.

En primer lugar, los territorios epistemológicos donde se crea y recrea la dimensión teórica del proceso creacional, civilizatorio y utópico del Teko Kavi como paradigma de vida Guaraní, se encuentra fundamentada -entre otras- en la mitológica y cosmología de este colectivo social.

En este marco, el Teko Kavi, es un constructo social que explica la manera particular de comprender la vida humana en sus diversas dimensiones. Ello refiere a la comprensión creacional, civilizatoria y utópica de la vida, enmarcadas en tres tiempos-espacios con forma circular y estructura de espiral ascendente. Entre el primer tiempo-espacio (Arakae-pasado) donde se crea el Ñandereko como el modo de ser Guaraní y el tercer tiempo-espacio (Mae-futuro) donde se ubica el Ivy imaraä como horizonte utópico de vida plena y perfecta, se desarrolla el Teko Kavi (en el segundo tiempo-espacio,Añave-presente), como paradigma de vida buena o modo especial de vivir el Ñandereko.

A partir de ello, se concibe que en el primer tiempo-espacio durante el acto creacional, la palabra le fue dotada como el alma de la persona; condición divina de los humanos que le permite construir signo y significancia a la vida, su buena forma de ser y de relacionarse en sociedad y con la naturaleza. En el segundo tiempo-espacio, se sitúa la concepción socio espacial de la tierra y el territorio como semilla de la vida; como hermano y hermana (sujetos-sujetos) y lugar del ser y estar del Teko Kavi. A la vez, se asume la complementariedad de los opuestos como dialéctica del equilibrio de las fuerzas del bien y del mal en la construcción de la dimensión civilizadora de la vida humana. Ya en el tiempo-espacio futuro, se sitúa la Tierra Sin Mal como horizonte utópico de la plenitud, perfección y felicidad humana, fundamento epistemológico del Teko Kavi.

En segundo lugar, la dimensión práctica del Teko Kavi, se sustancia y operativiza a través de los diferentes factores que dinamizan el sistema de vida social, política, económica y cultural de este pueblo indígena.

Así, los factores que dotan de viabilidad práctica al Teko Kavi en la dimensión social, son: El Meteirämiño (unidad) y el Mboroiau (amor-entrega plena). La unidad constituye el capital social que facilita la dinámica en la definición del ser social Guaraní y la producción de las condiciones objetivas que viabilizan el modelo de sociedad comunitaria. De otro lado, el amor o entrega plena, es el motor humanizador de las relaciones sociales, cuya mayor expresión es la construcción del ser colectivo (nosotros) a partir del ser individual (yo). En la dimensión política, se identifican dos factores del Teko Kavi: El ser Iyambae y la Ñemboaty. El ser Iyambae,refiere al estar sin dueño-libres, en la dimensión individual y colectiva. La libertad individual auspicia la condición igualitaria (no hay superiores) en tanto seres humanos; mientras la dimensión colectiva, viabiliza el autogobierno territorial y la autogestión del paradigma de vida según su modo de ser. Por su parte, la Ñemboaty, es el espacio político institucionalizado para establecer acuerdos, alianzas y consenso. La ingeniería organizativa de la sociedad Guaraní configura una estructura piramidal inversa; ahí la Ñemboaty, retroalimenta la cualidad asamblearia y comunitaria de dicha sociedad y le delega un poder no centralizado al dirigente. Por su parte, la dimensión económica, está constituida por el Yopoepi, traducido como reciprocidad. Este don de Dar, es una comunicación social, donde la distribución de los bienes materiales e inmateriales, significa la obligatoriedad de recibir, y ello se convierte en ése mismo acto, la obligación de dar, dinamizando de esta manera la vida comunitaria en todos sus ámbitos. Finalmente, en la dimensión cultural, se identifican dos factores: El Yomboete (respeto) y el O kuakua (crecer en rectitud). El Yomboete es el mecanismo transmisor de los valores tradicionales que permiten comportarse de la forma correcta entre miembros de su misma cultura y los demás colectivos sociales, y en dicho acto, dotar y construir su identidad de ciudadanos bolivianos.El O Kuakuaes entendido como la acción de crecer y madurar la vida en el camino correcto.Ello es un proceso biológico, social, político y cultural inherente a la cualidad humana que conducen a las personas en el modo autentico de vivir el Ñandereko.

De esta manera, el peso cualitativo del planteamiento conceptual y político del Teko Kavi, genera rupturas epistemológicas con: Las políticas públicas y prácticas extractivistas gubernamentales que se hacen en nombre del vivir bien; la concepción lineal, acumulacionista e ilimitada del modelo de desarrollo occidental que define estructuras sociales excluyentes y desiguales; la perspectiva mercantil que configura la relación de sujeto a objeto entre los humanos y la naturaleza; la lógica individualista que guía la construcción del “bienestar” de las personas a costa del colectivo social y la naturaleza, como también, genera una ruptura epistemológica con los indicadores (cuantitativos) que definen la concreción de los objetivos del desarrollo convencional expresado en el Plan Nacional de Desarrollo del Estado Plurinacional (2016-2020). Aquí, se inscribe la recomendación al Estado boliviano, para profundizar la dimensión epistemológica, amplificar sus factores constitutivos y redefinir el marco normativo, el imaginario social y el discurso político del vivir bien desde la diversidad y complejidad epistemológica de este paradigma societal.

Por ello, el TekoKavi, es un acto testifical de la existencia diversa de alternativas y horizontes civilizatorios que nos renuevan las esperanzas, potencian el espíritu y crean certidumbres para continuar avanzando en un nuevo proyecto societal donde la plenitud, perfección y felicidad constituyan el horizonte utópico de la vida buena.