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Soja como arma de conquista

Fuente: Pensar la Tierra
Autoría: Ivana Ruíz
Fecha: Martes, 01 Marzo 2016

Nada más lejos de la realidad, el demonizar aquí un producto, mucho menos una semilla tan milenaria y con tantísimas propiedades, pero, tras estas iniciales consideraciones, vayamos a lo que están haciendo de ésta y mediante la misma, engarzada en un sistema productivo que poco tiene que ver con sus socorridas bondades.

La soja encaja perfectamente en la imagen de un producto poliédrico al que podría llegarse por cada una de sus diversas caras, hasta acceder al corazón de una semilla que parece contener varias de las “plagas” del modelo agrícola que se quiere imponer como hegemónico. Concentración de la tierra, tecnologización del campo orientada a la reducción de mano de obra  de larga duración, dependencia del proveedor de semillas, dependencia del proveedor de pesticidas, dependencia del comprador internacional, dependencia de… Y todo ello legitimado con la imagen de “beneficioso para la salud del consumidor”, que nada tiene que ver con lo que verdaderamente se está hablando cuando los pequeños y medianos productores se manifiestan en contra de su cultivo.

Originaria del Sudeste asiático, la soja se empieza a cultivar en el continente latinoamericano a comienzos del siglo XX donde se prevé obtener una mayor rentabilidad, al estilo de una fábrica deslocalizada. Al principio cultivada en sistema de rotación con otros productos, como por ejemplo el trigo, genera altas tasas de rentabilidad que pronto parecerán “menos de las esperadas” en esa constante vorágine por producir más y más. Desde la década de los setenta hasta los noventa, “el cultivo de soja convencional crece de manera constante (1)” , mostrando como son las pautas internacionales las que van a llevar la batuta de lo que se ha de cultivar y lo que no, máxime cuando ésta no es más que un producto intermedio para la producción de otro, lo que comúnmente se conoce como una commodity, sí, ya ni siquiera nos molestamos por traducir los conceptos, el mercado habla inglés.

La introducción de la modalidad transgénica, soja RR (RoundUpReady, modificada genéticamente) es un paso más en la lucha por una productividad encaminada hacia el puerto y de ganancias concentradas. El discurso de legitimación ya estaba elaborado, era el de siempre, acabaría con el hambre, crearía puestos de trabajo, generaría grandes ingresos, a estas alturas, discurso internacionalizado como pocos a decir verdad. El modelo exportador de materias primas, queda aún más claramente dibujado, viéndose a su vez cómo las grandes multinacionales del sector (Bunge, Cargill, Dreyfus, ADM, Monsanto, Syngenta) intervienen a lo largo de todo el proceso, se convierten en los vigías de un nuevo tipo de conquista del territorio que encima parece recibirse con los brazos abiertos.

El modelo agroexportador y de concentración de la tierra heredado del periodo colonial parece venir como anillo al dedo, encontrando ya desde la introducción del cultivo de soja, un escenario favorecedor en donde paulatinamente las ganancias irían en aumento al mismo tiempo se asegura todo un territorio dependiente de un cultivo (la soja), que pasa a hacerse imprescindible en el modelo de consumo hegemónico  promocionado fundamentalmente en el período pos-Segunda Guerra Mundial, en el cual lascommodities (2)  del sur serán imprescindibles para los caprichos de ciertos nortes, y no nos estamos refiriendo aquí meramente a áreas geográficas sino a su posición dentro de las relación de producción establecida a nivel global. Esta dependencia además parece haber previsto su continuidad en el tiempo haciendo que quede supeditada a la demanda internacional, con la consiguiente pérdida de autonomía en las decisiones de producción, alentado también por el hecho de que la inversión necesaria requiere de continuidad en la producción de soja transgénica, algo que se puede constatar con la utilización de maquinaria específica, o la dependencia de los pesticidas en una tierra ya enteramente destinada para este cultivo que termina actuando como un ancla de esa relación de producción.

El área destinada al cultivo de soja, también se va dibujando cada vez más: El monocultivo y la concentración de la tierra se fija desde diferentes áreas. Por una parte el destino focalizado en la exportación masiva se apoya en grandes extensiones altamente tecnologizadas frente a las cuales no pueden hacer frente los pequeños y medianos productores, sobre todo en el mercado de competencia de precios. Por otro lado, la concentración se acelera por el abandono que este hecho, junto con las fumigaciones aéreas de grandes extensiones que caen también sobre los pequeños propietarios que ven como sus cultivos mueren, teniendo que abandonar sus tierras, arrendándolas a bajo precio, malvendiéndolas, o perdiéndolas definitivamente mediante trampas burocráticas o amenazas directas. La vida se hace insostenible en este context que provoca un éxodo hacia las ciudades, o más bien las periferias de las mismas, las contracaras del despojo.

El cultivo de soja se convierte en una herramienta para modificar un sistema productivo y generar toda una red de dependencias volcada al mercado internacional de una manera tan clara que ha hecho que un producto apenas conocido fuera de Asia, pase a ser la estrella mundial en pocas décadas. Un boom como el de otros tantos productos previos, la caña de azúcar, el té, el caucho que llevó incluso a idear la utopía (distopía más bien) de Fordlandia en el corazón de la Amazonia brasileña. La lucha, como por aquel entonces, sigue en el terreno del modelo productivo, del sistema de explotación, de las relaciones político-socio-económicas que se desarrollan en torno al producto, y no por el cuestionamiento del mismo, aunque para este caso y en la actualidad, también gira en este terreno, pero no acerca de lo saludable o no, sino por el hecho de tratarse de un producto transgénico, algo que por otro lado nos remite nuevamente a las relaciones político-socio-económica. Pero este es otro cantar y lo abordaremos más adelante.

(1).-Catacola-Vargas, G. et. Al. (2012): Producción de soja en el Cono Sur de las Américas: Actualización Sobre el Uso de Tierras y Pesticidas, Genok, UFSC, REDES Amigos de la Tierra Uruguay, Cochabamba-Bolivia, BASE investigaciones sociales, p. 2.

(2) Tiene innumerables aplicaciones en la que se utilizan derivados de soja, principalmente para producción de piensos utilizados en la cría intensiva de animales, pero también está presente en la mayoría de los productos alimenticios procesados en forma de lecitina de soja.