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Eduardo Gudynas

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En días pasados el IPDRS colaboró con la Campaña de los Reyes Magos, DKA por sus iniciales en alemán, para la elaboración y realización de una agenda de casi tres semanas que incluyó 15 visitas a proyectos y socios de la cooperación, cinco en Tarija, una en Potosí, una en Chuquisaca, una en Oruro, cuatro en Cochabamba y tres en La Paz.

La DKA es una institución católica de cooperación al desarrollo que trabaja desde hace sesenta años recolectando fondos para este fin. La base fundamental de su solidaridad se basa en el trabajo voluntario de cerca de ochenta mil niños y niñas austriacos que durante diciembre y parte de enero visitan los hogares de ese país interpretando villancicos vestidos de reyes magos.  Sin duda es una hermosa tradición con nobles propósitos. Y el trabajo voluntario de la niñez la hace aún más especial.  

La DKA se encuentra trabajando en 16 países en el mundo, y tiene presencia en Bolivia desde hace aproximadamente diez años. Recientemente, Irene Voegel, de su equipo para América Latina, estuvo en Bolivia, una vez más, visitando contrapartes y potenciales aliados. En esta ocasión también participaron en parte de las visitas Magdalena Wiesmüllery Úrsula Scheiber, oficial de proyectos y encargada de relaciones públicas respectivamente, de la agencia católica de cooperación Hermanas y Hermanos en Necesidad, BSI por sus sigla en alemán.

El programa incluyó conversaciones y visitas a trabajo en terreno de proyectos tan diversos como aquellos especializados en educación, los de desarrollo en zonas rurales, la lucha contra la violencia hacia mujeres y hacia niños y servicios de documentación. En todos los casos hubo un diálogo provocador sobre procesos, resultados y perspectivas del trabajo.

Este reporte no estaría completo sin mencionar la admiración que produjeron los paisajes y la simpatía que provocan las manadas de llamas y alpacas corriendo a más de cuatro mil metros de altura del altiplano. 

Para el IPDRS fue una excelente oportunidad conocer la perspectiva de trabajo der ambas instituciones y   compartir las experiencias de trabajo en terreno y las reflexiones de en un número significativo de organizaciones, principalmente en el sur del país. 

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