Si bien se entiende la COP20 como un compromiso de las naciones por reducir la huella de carbono en el planeta, esta idea -en muchos casos- no es digerible para el ciudadano común.

Y es que el compromiso con el planeta no solo depende de los países o de las grandes industrias, sino también de todos nosotros.

Por ejemplo, con cerrar bien el caño después de lavarnos las manos o desenchufar el cargador del celular cuando no lo utilizamos, ya estamos ayudando a frenar los efectos del cambio climático.

Pero si hablamos del gobierno central, existen proyectos a largo plazo que ayudarían a mejorar la eficiencia energética. Sin embargo, especialistas en políticas medioambientales reconocen que hay temas pendientes por resolver.

Energía. Según el Plan Nacional de Energía, al 2025 el 60% de energía en el Perú será de origen renovable. Así lo confirmó Pedro Gamio, asesor del Ministerio del Ambiente (Minam).

Informó, además, que se instalarán medio millón de paneles solares que al 2019 brindarán energía a las poblaciones más alejadas, donde la línea de distribución no llega.

“Llegamos con un compromiso de operar y mantener 15 años esos paneles solares. El 2015 se inicia este proyecto, ya se otorgó la buena pro y costará 100 millones de dólares. Con esto queremos terminar con esa injusta situación de miles de peruanos que no conocen la electricidad”, dijo a Correo.

Gamio también comentó que el Perú es uno de los 10 países “más vulnerables al cambio climático” y que -precisamente- el factor más vulnerable es el sistema de transporte.

En ese sentido, refirió que se “debe cambiar el sistema de transporte con electricidad y con gas natural para evitar la contaminación y el caos”.

“El tren eléctrico es un ejemplo de energía limpia, por eso es necesario tener las 6 líneas del tren, hay que avanzar con rutas alimentadoras a base de buses a gas natural y lograr que la gente aprenda a respetar las reglas de seguridad vial para desarrollar más ciclovías”, señaló.

Además, Gamio fue enfático en señalar que parte del compromiso que deben asumir las autoridades es continuar con ciertas medidas emprendidas por las gestiones anteriores. En este caso, emplazó al electo alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, a continuar con la reforma del transporte a fin de paliar el grave problema de contaminación que padece la capital.

“Yo creo que lo que falta es continuar las buenas políticas. El nuevo alcalde (Castañeda) ha dicho que ‘lo bueno lo va a continuar’, y me parece que si hay errores que se corrijan, pero no dar marcha atrás”, aseveró.

Deforestación. Respecto al tema de suelos y bosques, el ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites, sostuvo que uno de los desafíos del Perú para hacerle frente al cambio climático es la reducción del uso de pesticidas que provocan emisiones de carbono a fin de evitar la deforestación del país.

En el marco de la COP20, Benites adelantó que el Perú no está importando pesticidas tóxicos, porque hay un control del SENASA y Digesa; no obstante, admitió que su sector apunta contra las emisiones de gases de efecto invernadero de algunos de estos productos utilizados en la agricultura.

“Sí reconocemos que hay pesticidas que son mejores que otros. Justamente nuestra propuesta es identificar cuáles son esos insumos para sustituirlos por otros que sean menos emisores de gases de efecto invernadero”, explicó.

Así, Benites detalló que las acciones catalogadas como NAMAs “buscan generar instrumentos que permitan a los agricultores producir más, pero con menor impacto ambiental”.

mar limpio. Es bien conocido que las playas de nuestro litoral lucen contaminadas gran parte del año. Y precisamente, en el contexto de la COP20, este tema resulta preocupante.

Según Héctor Soldi, asesor del Minam en el tema Océanos, el impacto del cambio climático en nuestro océano no es superado por la contaminación producida por el hombre.

“Actualmente hay el riesgo de que los recursos del mar peruano resulten afectados con el impacto del cambio climático (...) Esperamos que el tratamiento de la contaminación del mar por plásticos se pueda resolver en un plazo relativamente corto”, puntualizó.

ciudad verde. “Yo creo que es posible convertir a Lima en una ciudad sostenible”, señaló por su parte Alberto Barandiarán, asesor del Viceministerio de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Minam.

Según el especialista, pese a que Lima está ubicada en un desierto “es cuestión de manejar eficientemente los recursos”.

Sin embargo, aunque el término de “ciudad sostenible” es lejano para el ciudadano común, el Ministerio del Ambiente aún no define de forma concreta cómo involucrar a la ciudad en las metas propuestas.

“El proceso de transformación, efectivamente, depende de una decisión política. Hay que reconocer que la agenda de ciudad sostenible aún es nueva por lo que se busca promover el involucramiento de las autoridades locales y regionales (...) Además, es difícil crear conciencia en los ciudadanos porque tienen que atender temas del día a día, pero eventos como la COP20 nos permitirán fomentar un proceso de concientización”, explicó.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar