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Con tanques y la red de distribución afectados por el terremoto del 16 de abril y sus réplicas, la distribución de agua en Bahía de Caráquez continúa realizándose en tanqueros. Los problemas en el sistema aún impiden que el servicio de agua potable se restablezca con normalidad en algunos sectores.

En los barrios se comienza a sentir malestar porque moradores perciben que el agua que abastecen los tanqueros no es suficiente. “El asunto es grave, desde el terremoto para acá no hay agua, lo que están haciendo es repartir agua en tanqueros”, dice con preocupación Ignacio Andrade, dirigente del sector de Julio Marín Barreiro.

Afirma que en los últimos días el tanquero pasó una vez por su barrio y la calidad del líquido que se está repartiendo tiene un olor desagradable. “Tenemos que racionarnos, ni siquiera tenemos la opción de beber esa agua que no es potable”, afirma Andrade, quien teme que el problema se agudice como ocurrió en 1998.

Ese año, Bahía de Caráquez sufrió un terremoto que afectó los servicios básicos. Andrade recuerda que esperaron unos ocho meses para la normalización de la distribución.

Habitantes de la zona de Fanca también están inquietos por la falta de agua potable. Marlon Alcívar, morador de ese barrio, afirma que si antes del sismo era problemático el abastecimiento, ahora se complicó. Antes del terremoto tenían agua cada dos semanas por tubería, actualmente dependen de los tanqueros. “El agua que está llegando es insuficiente, no es permanente. Hay tanqueros que dejan cada cuatro días...”, advierte Alcívar.

Un voluntario que permanece en ese cantón por el terremoto cuenta que la falta de agua potable no es solo de barrios específicos, sino que se ha generalizado.

El alcalde de Bahía de Caráquez, Manuel Gilces, dice que el 45% de la población tiene agua, pero reconoce que los cuatro tanqueros no han sido suficientes para abastecer los sectores que no la tienen. Por eso han decidido aumentar dos unidades más y solicitar más ayuda.

Como la planta de agua tuvo que parar para mantenimiento, Gilces refiere que eso también se sumó a las complicaciones.

Sostiene que están trabajando para rehabilitar la red de distribución, que en algunos tramos está “hecha pedazos”. Estima que hay unos 2 km que resultaron con daños.

Gilces esperaba que en las siguientes horas el sector de Leonidas Plaza cuente con agua de manera más estable.

El alcalde afirma que han enviado un proyecto al Comité de Reconstrucción y Reactivación para la Redistribución en Leonidas Plaza y Bahía.

Pero la dirigencia barrial espera que esta sea la oportunidad para que Bahía cuente con su propio sistema de agua potable. Actualmente, se nutre de la planta de La Estancilla, que abastece a Calceta, Junín, Tosagua y San Vicente. (I)

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