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De acuerdo a las cifras del ministro brasileño Wagner Rossi, jefe de la cartera de Agricultura y Pecuaria, la producción del campo en su país llegará este año a 147 millones de toneladas, frente a los 100 millones de toneladas estimados para la Argentina, con una superficie menor. Pero lo que más llama la atención es el monto sideral de recursos de apoyo al sector . El plan agrícola 2010-2011 dispondrá de US$ 60.000 millones para el período que iniciado en junio último y que se extenderá hasta mediados de 2011.

El ministro reconoció ante esta corresponsal, durante una entrevista ayer, que este dato "provoca cierta envidia en el campo argentino". "He tenido reuniones con los productores, primero en Buenos Aires y luego en Brasilia. En esos encuentros observé el interés de los empresarios de su país por copiar ese modelo de relación sector privado y gobierno que existe en Brasil en esta actividad ".

El funcionario, quien asumió el cargo en marzo último, se sorprendió ante la posibilidad de que Argentina vuelva a restringir las exportaciones de trigo hacia Brasil . En las reuniones con su colega Julián Domínguez dijo que habían logrado "abrir un diálogo complejo y sin organicidad, donde predominaron conflictos de intereses" y de acuerdo a lo que se informó en esas conversaciones "su país tendrá una zafra de 12 millones de toneladas, lo que les daría margen para enviar las 5 millones de toneladas que precisa Brasil".

-Los productores trigueros argentinos informaron a los molinos brasileños que la zafra será de menos de 10 millones de toneladas.

-Le aseguro que para mí esa es una noticia, respondió a este diario.

Claro que no de las mejores. Es cierto que Brasil tiene posibilidades de abastecerse en otros mercados, como EE.UU., Canadá y ahora Uruguay. Tendrá de oportunidad de discutir el tema cuando viaje los primeros días de septiembre a Buenos Aires, por invitación de la presidenta Cristina Kirchner.

Rossi señaló que las expectativas de Brasil en las negociaciones con la Unión Europea son limitadas en el corto plazo. "La crisis en Europa hace que este no sea el momento de discutir concesiones. Eso fue lo que percibimos en reuniones con los comisarios europeos de Agricultura y de Comercio", dijo.

Entre los días 1º y 7 de septiembre, brasileros y brasileras tendrán la oportunidad de expresar su opinión sobre el límite a la propiedad de la tierra en el país, a través de un Plebiscito Popular. Antes que ser una consulta, el Plebiscito pretende ser parte de un proceso de debate sobre la cuestión de la concentración de la tierra en Brasil. Esto es lo que presenta Gilberto Portes, coordinador del Forum Nacional por la Reforma Agraria y Justicia en el Campo (FNRA), en entrevista con ADITAL.

Portes destaca que la concentración de tierras en el país es una cuestión estructural que tiene sus orígenes en el período colonial. "Desde las sesmarías (porción de tierra distribuida a los colonos) hasta hoy, esta estructura territorial no fue cambiada", afirma. Por eso, la idea del Plebiscito es proponer al Legislativo la inclusión de un inciso en la Constitución Federal que limite la propiedad en 35 módulos fiscales. Además, la Campaña por el Límite a la Propiedad de la Tierra pretende pautar la reforma agraria en la agenda política y social.

El año no podría ser mejor. La consulta popular ocurre justamente un mes antes de las elecciones, oportunidad que afirma que no se dejará pasar en blanco. "Necesitamos colocar este debate en la agenda de los candidatos", comenta. Lea a continuación, la entrevista completa que el abogado y coordinador del Forum Nacional por la Reforma Agraria y Justicia en el Campo concedió por e-mail a ADITAL.

Adital - En septiembre se realizará el Plebiscito sobre el límite a la propiedad de la tierra. Ésta no es la primera vez que la población tiene la oportunidad de emitir su opinión (basta recordar consultas anteriores, como el Alca, deuda externa y la Vale). ¿Qué significan consultas como estas para el país?

Gilberto Portes - Es importante destacar que todas las consultas o plebiscitos realizados en nuestro país tienen un carácter simbólico de presión y han dado mucho resultado político a la sociedad brasilera. En el caso de éste, del límite a la propiedad de la tierra, hay una gran diferencia. En éste estamos tratando con una cuestión de carácter estructura de la cual sus raíces persisten desde hace más de 500 años. El latifundio en nuestro país y su relación se da en todas las esferas del poder y en la propia sociedad, entonces el debate de la temática, el proceso de concientización de la sociedad es más difícil que los otros porque este plebiscito es el resultado de un proceso, de una campaña que no se agotará en la Semana de la Patria en septiembre. Por eso que la importancia de este plebiscito es muy grande para el país, rescata todo un debate de proyecto popular basado en otros principios y objetivos que las entidades se lanzaron hacia una construcción que está siendo realizada de abajo hacia arriba, comprendiendo que no basta que se realicen luchas puntuales o jornadas para mejorar las condiciones de vida del pueblo, sino que es necesario ir a la raíz del problema, matar el "cáncer" por la raíz que es el latifundio y sus ramificaciones.

Adital - El Plebiscito se mete con una cuestión central para la resolución de varios problemas brasileros y ocurre en un momento importante, en vísperas de una elección presidencial. ¿Hay esperanzas de que este tema pueda ser tratado con los(as) candidatos(as)? ¿De qué forma este plebiscito puede reverberar en las campañas?

Gilberto Portes - ¡Sí! Ésta es nuestra expectativa. Estamos trabajando para eso y vamos, a partir de las iniciativas concretas de las entidades en los estados, a involucrar a los candidatos/as en el debate de la Reforma Agraria por dos motivos fundamentales: uno, la elección es parte de la agenda de la sociedad y de una forma o de otra las personas participan en este proceso. Segundo, si nosotros no movilizamos los temas de relevancia de interés de la sociedad, queda en un plan secundario de los candidatos/as. ¿Vea cuál es el proyecto de gobierno de cada candidato? ¿Quienes explícitan la Reforma Agraria como elemento central para el desarrollo económico y social de nuestro país? Necesitamos establecer este debate en la agenda de estos candidatos, en las actividades/movilizaciones concretas que realizaremos durante el mes de agosto, simultáneamente en todos los estados y regiones del país vamos colocar este debate en la pauta.

Adital - Entrar en la questión de la Reforma Agraria es también decir que hasta ahora, de hecho, ella no se produjo. ¿Cuáles serían los motivos para que la RA no se haya efectivizada hasta ahora?

Gilberto Portes - En este punto reportamos la historia del país. Vea las bases estructurales por la que se produjo la formación del estado brasilero tanto en el campo económico/político como jurídico. Fue por la lógica del latifundio, de la propiedad privada, desde las sesmarías (porción de tierra distribuida a los colonos) hasta hoy, esta estructura territorial no fue cambiada. Solamente tuvimos leyes que catalogan a la propiedad de la tierra como un bien social, o sea, sujeta a una función social en el estatuto jurídico de nuestro país. Fue con la publicación del Estatuto de la Tierra en 1964 que la misma fue recibida en nuestra Constitución de 1988. Sin embargo, del punto de vista de las medidas para efectivizar la reforma agraria, los sucesivos gobiernos, incluyendo el gobierno actual, no tuvieron el coraje de enfrentar esta realidad perversa y establecer límites al latifundio.

Con este análisis podemos destacar algunos motivos: a) El poder económico/político y jurídico del país se fundamentó en el latifundio y en la propiedad privada. b) El modelo agrícola de producción siempre estuvo bajo control de los grandes propietarios de tierra y empresas transnacionales, que explotan a los trabajadores agrícolas y tienen el dominio sobre producción, comercio, insumos y semillas. Finalmente, el desarrollo construido en nuestro país fue por la expoliación. La colonización brasilera y todo el proceso que siguió, hasta hoy, se asientan sobre la expoliación de los pueblos existentes y sobre la concentración de la propiedad. Por otro lado, la lucha por la supervivencia de los que en ella viven testimonia una batalla desigual entre los que idolatran la expansión patrimonial y los grupos sociales que viven de la tierra y conviven con ella.

Adital - Se sabe que hay una fuerte presión de los productores del campo que intentan detener acciones que mejoren la distribución de tierras en el país. ¿Hasta qué punto esa movilización es un obstáculo para ciertas conquistas en la cuestión agraria?

Gilberto Portes - En Brasil, por las sus propias características históricas siempre va a existir esta ofensiva del latifundio para impedir las acciones que apunten a favorecer los intereses de la mayoría del pueblo, sin embargo, es una minoría atrasada que representa el 1% de la población en el campo. Aunque tenga sus lazos con el núcleo central del poder, nosotros, la sociedad, somos la mayoría y es éste el desafío, el que vayamos organizando y concretizando el hecho, de que una sociedad sin democratización de la tierra no va a tener desarrollo con distribución de riqueza y ciudadanía plena. Y es en este contexto que nuestra lucha está saliendo victoriosa. 

Adital - Dentro de todo ese contexto, ¿cuál es la gran propuesta presentada por el Plebiscito?

Gilberto Portes - Primero, queremos insertar un inciso V en el artículo 186 de la Constitución Federal, estableciendo que para cumplir la función social la propiedad rural tendrá un límite de 35 módulos fiscales, como forma de garantizar la democratización del acceso a la tierra y la soberanía territorial y alimentaria. Segundo, el plebiscito en este contexto, además de ser un proceso pedagógico en el cual la sociedad debate problemas de relevancia nacional, que es el caso de la concentración de la tierra, aprovechamos para colocar a la reforma agraria en el centro del debate político de la sociedad y de los candidatos, tanto a presidente de la república como a los gobiernos estaduales, por el hecho de que si dependiera de la voluntad política de los principales candidatos, a reforma agraria sería ignorada como lo está siendo. Tercero, con este proceso de movilización popular creemos que profundizaremos políticamente en las organizaciones que coordinan el plebiscito, una mayor unidad política para continuar luchando por el fin del latifundio.  

Adital - Las movilizaciones por la campaña y el plebiscito ya se realizan en varias ciudades brasileras. ¿Se puede hacer una evaluación de cómo están estos preparativos, de cómo se están involucrando los(as) ciudadanos(as)?

Gilberto Portes - Nuestra evaluación es positiva. Realizamos una reunión plenaria nacional, ahora, ente el 15 y el 17 de julio con 90 participantes de 26 estados que ya tienen comités estaduales funcionando. Como el plebiscito no es una iniciativa sólo del forum de la reforma agraria, sino también del Grito de los Excluidos, de la Asamblea popular de las iglesias (CNBB/CONIC), el compromiso de todos y todas está en un proceso creciente. Creemos que hasta mediados de agosto estaremos en todas las regiones del país con los comités de base preparados para la realización del plebiscito.

 

Traducción: Daniel Barrantes - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Karol Assunção es periodista de Adital

 

 

El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva afirmó hoy que alcanzar un acuerdo de libre comercio entre el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y la Unión Europea (UE) será la prioridad de Brasil como presidente protempore del bloque regional.

  En conferencia de prensa con motivo de la cuarta Cumbre Brasil-UE, efectuada en el Palacio de Itamaraty, Lula precisó que este mes Brasil asume la presidencia protempore del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) hasta diciembre venidero y en ese período espera concluir las negociaciones del acuerdo con la UE.

Acompañado por los presidentes del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el gobernante brasileño señaló que para lograr su misión tiene que vencer la resistencia de su homólogo francés, Nicolás Sarkozy.

"Queremos avanzar para concluir un acuerdo de asociación entre el MERCOSUR y la UE. Mas que una discusión sobre tarifas y subsidios, ese paso subrayará el compromiso de ambos bloques con la creación de oportunidades de comercio e inversiones", sostuvo Lula.

Además de la resistencia de Francia, el jefe de Estado brasileño mencionó el rechazo de sectores de la economía de las naciones europeas que integran el bloque regional, en particular las agrícolas, que temen la entrada de productos más baratos procedentes de los países del MERCOSUR.

Al respecto, indicó que para los sectores perjudicados por el acuerdo se debe crear algún tipo de compensación.

El presidente de la Comisión Europea concordó en que ese convenio traerá ventajas para las dos partes, pero reconoció que existen puntos sensibles, por lo cual auguró unas negociaciones nada fáciles.

Durao Barroso señaló que el MERCOSUR debe presentar una propuesta muy positiva que responda a las preocupaciones de los que se sienten perjudicados para que sea aceptada por cada una de las 27 naciones que componen la UE.

Como parte de la cuarta Cumbre Brasil-UE, que sirvió también para conmemorar el cincuentenario del establecimiento de los nexos bilaterales, ambas partes firmaron dos acuerdos, uno sobre la aviación civil y otro sobre seguridad aérea.

Para Lula esos convenios incrementarán los vuelos a este país de las compañías europeas.

También rubricaron una Declaración Conjunta Brasil-UE-Mozambique que establece el compromiso de las partes de promover el desarrollo del sector de bioenergía, con énfasis en biocombustible y bioelectricidad, así como una Carta de Intenciones entre Brasil y la UE para la colaboración en procesos electorales.

O plebiscito sobre o tamanho da propriedade fundiária, convocado pelo Fórum Nacional pela Reforma Agrária e Justiça no Campo e a reforma do Código Florestal, sob patrocínio da CNA, Bancada Ruralista, assinado pelo Deputado Aldo Rebelo, caminham em sentidos opostos àquilo que tem de essencial ao principio da função social. A primeira iniciativa reforça o conceito da terra e dos recursos naturais em geral, regidos pelo direito constitucional à categoria de um bem social. Já a segunda iniciativa contraria todo o sentido de bem público que o constituinte, e antes dele a própria legislação ordinária, pretenderam estabelecer.

Não obstante a letra da Lei, o Brasil sofre hoje, de Norte a Sul do País, conseqüências devastadoras da incúria com que vem se tratando as questões do meio ambiente e da propriedade fundiária. .E cada vez mais cresce a consciência de que enchentes e inundações freqüentes e calamitosas não são obras da mão do acaso. Muito disto se deve a matas ciliares rurais degradadas, espaços urbanos desprovidos de equilibrada coabitação com áreas preservadas, sistemas hídricos danificados pelo lixo e outras tantas formas de degradação ambiental, que em certo sentido refletem uma cultura de socialização das perdas e privatização dos lucros no que se refere à apropriação dos recursos naturais. Por tudo isso cresce a percepção à necessidade de tratar o meio ambiente e o seus sistemas florestal e hídrico em particular com critérios e métodos de respeito às leis naturais, sob risco de sermos todos levados de roldão na esteira das catástrofes ecológicas.

O atual Código Florestal com o seu conceito de floresta como "bem público" presta-se a cumprir um dos aspectos da função social da propriedade (Art. 184 da Const. Federal) - a função ambiental das florestas. Mas é exatamente contra isto que conspira o Relatório Aldo Rebelo, que retira essa definição de floresta, para tratá-la apenas com a noção de "matéria-prima florestal", seguindo uma visão esdrúxula de "mercadoria como outra qualquer" que se pretenderia impor aos recursos naturais.

Este passe de mágica do Relatório Rebelo, bem como tantas outras concessões à desregulamentação e privatização das florestas, conforme o denunciam inúmeras entidades signatárias do manifesto "EM DEFESA DO MEIO AMBIENTE BRASILEIRO E DA PRODUÇÃO DE ALIMENTOS SAUDÁVEIS: NÃO AO  SUBSTITUTIVO ALDO REBELO", representa na agenda política o movimento inverso  à imposição de limites sociais às estratégias privadas de acumulação de capital na agricultura.

Por outro lado, o Fórum Nacional pela Reforma Agrária retoma a bandeira histórica da função social da propriedade, consultando a opinião pública sobre a necessidade de recuperar o conceito de "latifúndio por dimensão", previsto no Estatuto da Terra e esvaziada depois da Constituição de 1988.

Segundo o entendimento do Estatuto, o caráter do empreendimento capitalista na agricultura deveria cingir-se a dois limites essenciais - à noção de utilização adequada (produtiva, ambiental e de relações de trabalho); e a outra noção de tamanho físico. Conquanto estes limites tenham permanecido "letra morta" na execução da política agrária dos governos militares, sua conceituação legal implicava na desqualificação do imóvel rural que desrespeitasse tais limites, classificando-o para a condição de latifúndio, legalmente susceptível de desapropriação, alta taxação ou às duas penalidades.

A Constituição de 1988, sob pressão dos ruralistas não recebeu o conceito de "latifúndio por dimensão", mas recebeu o conceito de "latifúndio por exploração", qual seja àquele que não cumpre os critérios de "utilização racional e adequada" em sua tríplice explicitação: 1 - a utilização física, 2- a preservação ambiental e 3 - o respeito à relações de trabalho legítimas.

A função social da propriedade, prevista no Estatuto da Terra foi solenemente ignorada na época do regime militar. Por sua vez, a função social da propriedade na Constituição de 1988 tem sido ignorada por outros meios - não atualização dos índices de produtividade da terra, grilagem das terras tolerada e legalizada pelo política oficial e agora a tentativa de revisão do Código Florestal, cujas regras vinham sendo sistematicamente violadas

Mas como agora existe um Ministério Público com missão constitucional de fazer cumprir os direitos sociais e ambientais, é certamente este um novo ator estatal que tem pressionado os ruralistas a cumprir normas de direito social e ambiental bem explicitadas no direito constitucional e na legislação regulamentar, 'judicializando' em parte a política agrária. Daí provavelmente a pressa com que determinados setores do agronegócio demandam alteração imediata de regras do Código Florestal.

Aparentemente o discurso anti-social do novo Código Florestal não vingou no sentido de sensibilizar a opinião pública urbana para essa nova empreitada Por sua vez, a discussão  sobre o plebiscito a respeito do tamanho de propriedade é solenemente ignorada pelos meios de comunicação de massa. No fundo às mesmas razões que provocam reação política negativa à empreitada CNA-Aldo Rebelo, provocariam similar reação se a opinião pública pudesse entender o que significa concentração absoluta da propriedade fundiária e da riqueza social que o atual processo de acumulação de capital na agricultura provoca, precisamente pela inexistência ou ineficácia dos limites sociais, econômico e ambientais ao direito de propriedade fundiária.

Em síntese a idéia do Plebiscito como consulta popular autônoma, independente das instituições do Estado é boa como ponto de partida. Mas precisaria evoluir para influenciar a agenda de ações políticas do Estado. Para tal é preciso ganhar a opinião pública, que por ora é objeto de certa anestesia para alguns temas que são muito caros ao agronegócio, na acepção de um pacto de acumulação do grande capital na agricultura.

Guilherme C. Delgado é economista pelo IPEA, doutor em Economia pela Unicamp e consultor da Comissão Brasileira de Justiça e Paz.

 

El gobierno de Brasil está preocupado por el número cada vez mayor de tierras que compran los extranjeros y decidió ponerle fin al asunto.

"Hay abusos en la compra de tierras por parte de extranjeros, sobre todo de tierras productivas. Tenemos que empezar a discutir este problema", dijo el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

"Una cosa es que un ciudadano (extranjero) venga a comprar una fábrica, otra cosa es que quiera comprar la tierra de la fábrica, la tierra de la soja, la tierra del mineral", añadió el presidente.

Según el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA), entre 2007 y 2008 los grupos extranjeros -muchos de ellos fondos de inversión estadounidenses y europeos- se hicieron con alrededor de 12 kilómetros cuadrados de tierra por día.

Ahora ya hay casi 4,5 millones de hectáreas inscritas en manos de extranjeros, sobre todo en los estados del centro y oeste del país, como Sao Paulo, Bahía, Minas Gerais o Mato Grosso.

"No es una cuestión de xenofobia. La tierra es un medio de producción finito y el estado brasileño va a poner límites", dice a BBC Mundo el presidente del INCRA, Rolf Hackbart.

"Es un tema de soberanía. La tierra tiene que ser de los brasileños. No es sólo el suelo, es el subsuelo, las aguas, el aire, la biodiversidad, una riqueza enorme", añadió.

Límites

En la actualidad, hay límites para los ciudadanos y empresas extranjeras establecidas en Brasil: no pueden comprar más de un 25% de las tierras de las provincias.

Pero no los hay en empresas nacionales controladas por capital internacional.

"Ahí es donde está el agujero. Una empresa nacional, aunque tenga un 99% de capital de un fondo, por ejemplo, de Estados Unidos, puede comprar todas las tierras que quiera".

Lo que el gobierno quiere es modificar la Constitución, a través de una enmienda, para que las empresas nacionales controladas por extranjeros pasen a tener los mismos límites que las extranjeras. Así se frenaría el ritmo.

Tal como están las cosas ahora, el gobierno federal sabe cuántas tierras están registradas por extranjeros, pero no sabe de las que están a nombre de nacionales cuántas están en realidad en manos extranjeras.

"Seguro que es diez veces más. Es algo muy alarmante. Porque no es sólo la cantidad. También es dónde están, muchas en zonas estratégicas".

Brasil, tierra disputada

En Brasil, un gigante con millones de kilómetros cuadrados de tierra con suculentos recursos naturales, nunca antes la tierra estuvo tan disputada como en los últimos años.

"La tierra es una reserva de valor y el precio de la tierra en Brasil no para de crecer. Además, hay una crisis alimentaria en el mundo y la FAO dice que la mitad de los alimentos para acabar con el hambre en el mundo tiene que venir de Brasil", añade.

Según él, la crisis ambiental y energética que vive el mundo ayuda a que los agresivos fondos extranjeros quieran hacerse con tierras en Brasil.