Posts @IPDRS

El gobierno brasileño estudia la posibilidad de prohibir la compra de tierras por parte de extranjeros. La eventual ley, que aún se está delineando, incluso permitiría anular títulos de propiedades que ya se encuentran en manos foráneas. El tema involucra a Uruguay, ya que unas 90.000 hectáreas en ese país están a nombre de compatriotas. El periodista norteño Mauro Zanatta afirmó que la iniciativa gubernamental se propone "garantizar que los inmuebles rurales queden en manos de brasileños para poder manejar la política agrícola". En charla con En Perspectiva, Zanatta señaló que ante una posible explosión demográfica la administración de Lula busca "garantizarle alimentos baratos a la gente para mantener la inflación bajo control".

Esta semana el presidente de Brasil, Luiz Inácio "Lula" da Silva, resolvió impulsar una reforma constitucional para prohibir la compra de tierras por parte de extranjeros.

Preocupado por lo que considera un abuso, Lula conformó un grupo de ministros y colaboradores para elaborar una propuesta de enmienda constitucional.

De acuerdo a la información revelada anteayer por el diario Valor Económico, la norma incluso habilitaría la anulación de algunos títulos de propiedades que ya están en manos de extranjeros. En la nota firmada por Mauro Zanatta surge como un dato, y para sorpresa de muchos, que los principales tenedores extranjeros de tierras brasileñas son japoneses, libaneses, chinos y en cuarto lugar uruguayos.

EMILIANO COTELO:
Este último dato sorprendió a muchos, y obviamente generó un interés especial sobre el tema en nuestro país. Aunque también nos interesa porque esta posibilidad de regular la tenencia de tierras por extranjeros cada tanto aparece en la agenda política nacional.

JAE - Y, paradójicamente, cuando ese tema se discute acá se destaca que mucha tierra uruguaya está en manos de brasileños.



Con el periodista autor de este artículo, Mauro Zanatta, vamos a conversar en los próximos minutos para evacuar algunas dudas con respecto a estos datos.

JAE - ¿Cuáles son las principales razones que llevan a impulsar este tema?

MAURO ZANATTA:
El gobierno está muy preocupado con el tema de la seguridad alimentaria. Está intentando garantizar que los inmuebles rurales queden en manos de brasileños para poder manejar la política agrícola e impulsar sus programas internos.

JAE - ¿Por qué está este concepto de seguridad alimentaria? ¿Cuál es el peligro que podría existir?

MZ - El tema es que en Brasil somos casi 200 millones de habitantes, vamos a crecer mucho en términos de población y el gobierno tiene eso como una preocupación central: garantizarle alimentos baratos a la gente, obviamente para mantener la inflación bajo control.

JAE - ¿Pero el hecho de que extranjeros estén comprando tierras es un problema que se ha acentuado en los últimos tiempos?

MZ - Sí, en los últimos cinco años el gobierno ha registrado un impulso en las adquisiciones de tierras por extranjeros. Ahora asciende a 4 millones de hectáreas, pero eso está subestimado. El gobierno estima que sólo en Mato Grosso, que es el estado agropecuario más importante de Brasil, grupos argentinos como Los Grobo o El Tejar tienen más de 1 millón de hectáreas. Es algo muy importante y que lleva mucha preocupación al gobierno.

JAE - ¿Y cuáles son las zonas y los estados que hoy son más apetitosos para los inversores?

MZ - Mato Grosso, Mato Grosso do sul, Sao Paulo, Bahía y Minas Gerais son los estados donde está más de la mitad de las inversiones extranjeras en Brasil.

JAE - De todas maneras, parece ser un porcentaje bajo en relación a lo que es la superficie total.

MZ - Sí. Por ejemplo, si comparas los 4 millones con los casi 50 millones de hectáreas que están dedicadas a la producción de granos y cereales en Brasil es menos de un 10% del territorio. Pero como te dije antes, es algo subestimado, hay gente que cree que más de 10 millones de hectáreas estarían en manos de extranjeros en Brasil.

La principal preocupación del gobierno es por las ganas que tienen los chinos de invertir en Brasil. Los chinos y los fondos internacionales manejados desde los Emiratos Árabes, por ejemplo, que tienen mucho interés en producir alimentos en Brasil.

JAE - ¿Qué otras nacionalidades son las más importantes a la hora de adquirir tierras?

MZ - En el registro oficial los inversores principales serían los japoneses, tendrían casi 500.000 hectáreas en Brasil. Pero hay italianos, libaneses, uruguayos -que tendrían unas 90.000 hectáreas-, argentinos, paraguayos, estadounidenses y chinos.

JAE - En la nota que publicaste en Valor Económico aparece Uruguay como el cuarto principal origen de los fondos para la compra de tierras. Es un dato que sorprendió mucho de este lado, ¿qué otra información al respecto se puede brindar?

MZ - No sé si serían nacionales uruguayos exactamente, sino que podrían ser empresas con sede en Uruguay que manejarían inversiones en Brasil. Eso es lo que piensa el gobierno. Pero como el tema es un poco oscuro todavía, porque no se tienen registros muy fiables, sobre todo en los estados, el gobierno no tiene una certeza sino una estimación sobre lo que realmente ocurre en Brasil con el tema de la tierra.

JAE - Vamos a lo que es el proyecto en sí. Por un lado, se establece la posibilidad de no permitir que extranjeros tengan tierras brasileñas. ¿Qué otro elemento se destaca? Porque en la nota también se sugiere que podría eventualmente existir la posibilidad de anulación de títulos ya registrados por parte de extranjeros a partir de una fecha determinada de corte.

MZ - Sí, exactamente, eso es lo que dice el ministro de Desarrollo Agrario, en nombre del presidente Lula: que el gobierno está dispuesto a enviar al Congreso una propuesta para sustituir las reglas actuales sobre la tenencia de tierras por extranjeros en Brasil.

Todavía no se sabe si esta propuesta podría modificar la regla actual a partir de su vigencia o si se podría adoptar una fecha anterior a la publicación de la eventual ley.

JAE - Claro, porque eso podría generar en todo caso un debate sobre inseguridad jurídica, que muchas veces ocurre cuando aparecen este tipo de normas. ¿Se ha planteado, a la luz de la información que publicaste anteayer, algún debate en torno a posibles cambios sobre títulos que ya fueron registrados?

MZ - Sí, el gobierno se está planteando, hay un grupo de ministros más cercanos al presidente que ya empezaron a evaluar qué medida se puede adoptar para que no se genere una incertidumbre jurídica, ni se rompan los contratos. Pero hay una disposición muy evidente del gobierno de evitar o prohibir que los extranjeros avancen más sobre las tierras de Brasil. Entonces a nosotros todavía no nos es posible evaluar exactamente lo que va a hacer el gobierno. Lo que dice el ministro Guilherme Cassel es que no quieren extranjeros produciendo en Brasil. Dice textualmente que "es una política del presidente Lula".

JAE - ¿Qué otro elemento vinculado a este tema maneja esta propuesta de enmienda constitucional? Porque de eso se trata, de una enmienda constitucional.

MZ - Sí, lo que se pretende es cambiar la Constitución, las reglas constitucionales, porque hoy el concepto de empresa nacional de capital extranjero es equivalente al concepto de una empresa controlada por no residentes en el país o con sede en el exterior. O sea, la clave del tema es cambiar los conceptos para que se pueda identificar exactamente de dónde vienen las inversiones. Si es una empresa realmente brasileña, comandada por brasileños, o si es una empresa de testaferros por ejemplo. Porque hemos tenido -ustedes lo saben en Uruguay- un problema en Rio Grande do Sul con la finlandesa Stora Enso, en la que algunos directivos de la empresa compraron tierras o las registraron a su nombre pero en realidad las tierras eran de la empresa, eran para la papelera. Entonces el gobierno tiene muy claro que algunos intentos como esos deben tener una regla muy clara.

JAE - Stora Enso tiene una pastera en la zona de Porto Alegre, en Rio Grande, ¿no?

MZ - Sí, es en la franja de la frontera con Uruguay.

JAE - Y en ese caso ¿no puede Stora Enso, de acuerdo a la norma actual, tener tierra para explotar?

MZ - No, no puede porque la ley no permite a extranjeros tener tierras en la franja de la frontera en una extensión de 150 kilómetros; en esa franja de frontera que en la dictadura militar en Brasil se llamaba "franja de seguridad nacional".

JAE - Volviendo a la propuesta, que de alguna manera se está delineando, porque se ha formado una comisión que está trabajando, ¿cuál es el trámite que sigue?

MZ - Ahora los ministros van a plantear una propuesta para el presidente y luego la presentarán al Congreso. Pero eso depende de algunas posiciones políticas, porque estamos en medio de un proceso electoral que empieza ahora en julio y el Congreso se vacía. No habrá muchas sesiones en el Congreso porque todos los diputados y senadores estarán en sus estados para la campaña política. Es un tema que a lo mejor lo manejan con más intensidad en noviembre o diciembre.

Documento inédito obtido pelo Correio permite uma radiografia da distribuição de terras brasileiras compradas por estrangeiros. São 4,3 milhões de hectares distribuídos em 3.694 municípios (veja mapa e tabela no final da reportagem).

Ao contrário do que muitos imaginam, o maior interesse não está na Amazônia. As terras estrangeiras concentram-se em estados do Centro-Oeste e do Sudeste, com destaque absoluto para o Mato Grosso, onde 844 mil hectares estão nas mãos de corporações transnacionais.

Empresas da China, do Japão, da Europa, dos Estados Unidos, da Coreia e de países árabes investem principalmente na produção de grãos, cana-de-açúcar e algodão, além de eucalipto para a indústria de celulose.

A competição com o capital internacional elevou o preço das terras em cerca de 300% em algumas áreas do Centro-Oeste.

Não há regulamentação que imponha limites a essa ocupação, nem informações precisas no governo brasileiro.

"A terra é finita. Por isso, há disputa por terra no mundo para produção de energia, alimento e reserva de valor. Como há uma crise ambiental, uma crise energética e uma crise de alimento, a disputa por terra nunca esteve tão acirrada", afirma Rolf Hackbart, presidente do Incra

O mapa das terras estrangeiras foi elaborado a partir de dados do Sistema Nacional de Cadastro Rural do Instituto Nacional de Colonização e Reforma Agrária (Incra).

Ele permite identificar as áreas de maior interesse, mas as informações não são completas, pois o cadastro do Incra é declaratório.

As empresas não informam o que produzem nem a origem do dinheiro. Apenas há três anos foi criado um campo específico para esses dados, mas nem todos declaram.

Os cartórios também deveriam exigir essas informações ao lavrarem as escrituras, mas nem sempre cumprem a obrigação. Técnicos do instituto avaliam que os números podem ser até cinco vezes maiores.

Em solenidade realizada na Embrapa, em Brasília, anteontem, o presidente Luiz Inácio Lula da Silva revelou preocupação em relação à compra de terras no Brasil por estrangeiros. "Uma coisa é o cidadão vir e comprar uma usina, comprar fábrica. Outra coisa é comprar a terra da fábrica, a terra da soja, a terra do minério. Daqui a pouco ficaremos com um território diminuto", disse o presidente. Ele acrescentou que é preciso evitar que haja "abuso" nas aquisições, "sobretudo da terra mais produtiva".

Perfil

O cadastro permite identificar as regiões de maior interesse das multinacionais. No Mato Grosso, onde é forte a produção de soja, a distribuição é equilibrada, mas há forte concentração em alguns municípios.

Em Porto Alegre do Norte, nordeste do estado, 13 propriedades de estrangeiros somam 79 mil hectares, o que corresponde a 790 km² . No Mato Grosso do Sul, a produção é dividida entre a cana e os grãos. Destaca-se Ribas do Rio Pardo, na região central, com 51 mil hectares distribuídos em 18 fazendas.

Na Bahia, há duas regiões preferenciais para os estrangeiros. No oeste do estado, uma fronteira agrícola relativamente recente, grupos japoneses já adquiriram cerca de 30 mil hectares para o cultivo de algodão e grãos.

Mas já havia outras empresas transnacionais na região. No extremo sul, apenas seis municípios somam mais da metade de todas as terras estrangeiras no estado. Em Santa Cruz de Cabrália, são 56 mil hectares. Na região, cerca de 100 mil hectares estão ocupados com plantações de eucaliptos destinados à produção de celulose pela fábrica Veracel, uma sociedade da empresa sueco-finlandesa Stora Enso com a antiga Aracruz, hoje controlada pelo grupo Votorantim.

Em São Paulo, há uma capilarização maior. São cerca de 12 mil propriedades ocupando 491 mil hectares. No estado, interessa principalmente a produção de cana. O município de Agudos tem a maior concentração dessas propriedades, com 11 mil hectares. Os estados do Nordeste parecem não atrair a atenção das multinacionais. Em alguns deles, o total de terras não passa de 6 ou 9 mil hectares.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró este lunes el Diálogo Brasil-Africa sobre Seguridad Alimentaria, Combate al Hambre y Desarrollo Rural, encuentro de tres días que se realiza en el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería, en Brasilia.

El foro cuenta con la presencia de los ministros de Agricultura y Desarrollo Rural africanos y de representantes de organizaciones internacionales como la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), el Programa Mundial de Alimentos, el Banco Mundial (BM) y el Banco Africano para el Desarrollo.

Por el lado de Brasil participan, además del presidente Lula, el canciller brasileño Celso Amorim y los ministros de Desarrollo Social y Combate al Hambre, Marcia Carvalho Lopes, de Agricultura, Wagner Rossi, de Desarrollo Agrario, Guilherme Cassel, y de Pesca y Acuicultura, Altemir Gregolin.

En el discurso de apertura, el mandatario brasileño destacó que su gobierno consiguió hacer "milagros", como el surgimiento de una nueva clase media con las políticas sociales.

"Fue la capacidad de consumo de los pobres lo que permitió a la economía brasileña resistir la crisis de los países ricos. Las clases (sociales) "D" y "E" (las de menores ingresos) del norte y el noreste consumieron más que la "A" y "B" de las regiones del sur y sureste", indicó.

Da Silva afirmó que en Brasil los políticos siempre prometieron cambiar la vida de los pobres, "pero luego nada ocurría".

El presidente brasileño demandó que los países ricos mantengan su ayuda a las naciones africanas y pidió que su sucesor, que será definido en las elecciones generales de octubre próximo y asumirá en enero de 2011, siga las actuales relaciones con el continente.

El director general de la FAO, Jacques Diouf, elogió por su parte el programa brasileño "Hambre Cero", que según él redujo 28 por ciento el hambre en el país entre 2004 y 2006.

Propuso también que esta estrategia sea exportada a países africanos con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la calidad de vida a sus habitantes, con acciones financiadas por esa organización.

"La intención de ejecutar versiones del Hambre Cero es importante para el desarrollo y (para) llevar adelante la experiencia y la tecnología de ese programa para avanzar en los proyectos de seguridad alimentaria", señaló.

El encuentro en Brasilia discutirá formas de promover la agricultura, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural como parte de la denominada cooperación sur-sur (América del Sur y Africa del Sur).

Africa recibe en la actualidad cerca de 60 por ciento de los recursos de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC) destinados a la ayuda internacional, con 50 proyectos en el área de seguridad alimentaria en 18 países africanos.

Convocado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se realizará en esta capital la semana entrante el Diálogo Brasil-Africa sobre seguridad alimentaria, combate al hambre y desarrollo rural.

  Al encuentro, que se realizará del 10 al 12 de este mes en el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, asistirán ministros africanos de agricultura y desarrollo rural.

También, representantes de organizaciones internacionales dedicadas a los temas de agricultura y seguridad alimentaria como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), del Programa Mundial de Alimentos, del Banco Mundial y del Banco Africano para el Desarrollo.

Por la parte brasileña, participarán, entre otros, los ministros de Relaciones Exterior, de Desarrollo Social y Combate al Hambre, de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, de Desarrollo Agrario y de la Pesca y la Acuicultura.

El presidente Lula abrirá el encuentro, que persigue discutir formas de promover la agricultura, la seguirad alimentaria y el desarrollo rural dentro de la cooperación sur-sur, al tiempo que serán identificadas y analizadas iniciativas para incrementar la cooperación entre Brasil y las naciones africanas.

En la tarde, Lula y los participantes inaugurarán el Centro de Estudios Estratégicos y Capacitación en Agricultura Tropical de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (EMBRAPA).

Datos oficiales reflejan que las naciones africanas reciben hoy el 60 por ciento de los recursos que la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC) destina a la colaboración internacional.

Asimismo, la ABC opera en 18 países africanos 50 proyectos en el área de seguridad alimentaria, mientras la apertura de la oficina de la EMBRAPA en Ghana constituye un ejemplo de la cooperación agrícola que presta Brasil a las naciones de ese continente.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se comprometió hoy a transferir a otros países la tecnología agropecuaria desarrollada por Brasil para ayudar a garantizar la seguridad alimentaria mundial.

Lula dijo que Brasil tiene que ayudar a garantizar la oferta mundial de alimentos en el discurso que pronunció en el acto de conmemoración de los 37 años de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa).

De acuerdo con el gobernante brasileño, el conocimiento tecnológico desarrollado por la Embrapa tiene que ser transferido a otros países con clima tropical y semejantes a Brasil para ayudarlos a aumentar su producción agrícola.

"Queremos compartir con todos los países con potencial de agricultura tropical el conocimiento que tenemos", dijo.

"Si las cuentas están correctas, hay en el mundo cerca de 1.000 millones de seres humanos pasando hambre. Necesitamos tener en cuenta que el alimento pasó a ser algo con un valor extraordinario para que la humanidad pueda vivir en paz y sin guerras", agregó.

"Tenemos que trabajar para garantizar la seguridad alimentaria mundial",dijo el gobernante brasileño al pedir que la Embrapa ayude especialmente a los países del continente africano a desarrollar tecnologías que les permiten producir más alimentos.

La Embrapa, considerada el mayor centro mundial de investigación en agricultura tropical, ya tiene oficinas en algunos países africanos y latinoamericanos, y numerosos convenios de cooperación con naciones en desarrollo.

Responsable por el desarrollo de diferentes variedades de plantas de interés económico más resistentes a enfermedades y a la sequía, la Embrapa fue responsable por convertir al Cerrado brasileño, el segundo mayor ecosistema del país, en una área muy productiva y en uno de los mayores graneros mundiales.

La empresa también es responsable por diferentes tecnologías que han aumentado la productividad de los agricultores y ganaderos brasileños y que han convertido al país en uno de los mayores exportadores de alimentos del mundo.

Según autoridades brasileñas, las tecnologías desarrolladas para el Cerrado brasileño pueden adaptarse a la Sabana africana y aumentar significativamente la productividad agrícola en ese continente.

"Si una parte de la Sabana africana pudiese tener la producción del Cerrado brasileño sería una contribución inestimable de Brasil al pueblo africano", afirmó Lula.

"Es triste que los países que colonizaron a los africanos no dejaron el conocimiento para que Africa, en este momento de falta de alimentos, sea un gran productor", agregó el mandatario.