Artículos de opinión

Posts @IPDRS

 

Mientras camina sobre un polvoriento arrozal que alguna vez fue una selva, el investigador Flavio Wruck explica de qué manera la agricultura, el mayor exterminador del Amazonas, puede convertirse en su mejor defensor.

En la granja experimental donde trabaja, operada por el gobierno, Wruck muestra parcelas donde conviven cultivos, ganado y árboles que pueden ser talados para utilizar su madera.

Es un sistema sencillo, practicado desde hace mucho tiempo en Estados Unidos, de rotar los cultivos y revitalizar los pastos en lugar de simplemente talar la selva y plantar nuevos pastizales. Pero aquí en el estado de Mato Grosso, donde hacendados y agricultores han destruido más terrenos que en ningún otro lugar, es una idea relativamente nueva.

En la selva amazónica, la práctica de los hacendados ha sido talar un área, plantar pastizales y hacer pastar al ganado durante aproximadamente 20 años hasta que la tierra está exhausta, y luego devastar un nuevo trozo de selva virgen.

Corresponde a Wruck y a otros convencer a agricultores y hacendados de que al diversificar y renovar los nutrientes del suelo, pueden trabajar la misma parcela durante varias generaciones... y ganar más dinero.

Rendimiento de pastizales

Nuestro sistema de integración incrementa rápidamente el rendimiento de la tierra de cultivo y pastizal, permitiendo, por ejemplo, que los hacendados puedan hacer pastar a cinco veces más ganado en el mismo pedazo de terreno, dijo Wruck durante una visita reciente a la granja Fazenda Gramada de 750 hectáreas (1.850 acres) operada por la agencia de investigación agrícola Embrapa de Brasil.

Ello significa que podemos romper el ciclo en que los hacendados requieren deforestar para producir más pastura, señaló el especialista.

Autoridades brasileñas y ambientalistas están de acuerdo en que la cría de ganado es la principal causa de deforestación del Amazonas, un 20% del cual ha sido destruido.

La selva tropical puede ser la mejor defensa del mundo contra el cambio climático debido a que absorbe el dióxido de carbono responsable del calentamiento global. Sin embargo, la vegetación quemada o podrida libera aproximadamente el 75% de las emisiones de carbono de Brasil.

En este momento el gobierno dice que el aumento en la vigilancia ha producido el mayor descenso anual en deforestación desde que se comenzó a llevar registro hace 20 años: 7.008 kilómetros cuadrados (2.705 millas cuadradas) de agosto del 2008 a julio del 2009. Eso fue 46% menos que el año previo.

Pero sólo 1.400 agentes supervisan aproximadamente cinco millones de kilómetros cuadrados de la selva amazónica, y la mayoría de ellos agrupados en áreas específicas, por lo que los ambientalistas tienen sus dudas y argumentan que la verdadera razón por la que la deforestación ha disminuido es la reducción de la actividad económica mundial y el descenso en la demanda de ganado, soya y madera.

El gobierno tiene como meta reducir la deforestación en 80% en una década, y el reto de Wruck es impulsar una agricultura más eficiente y sustentable.

En todo Brasil cerca de 60 millones de hectáreas (150 millones de acres) de pastizales son consideradas como degradadas, sustentando menos de una cabeza de ganado por hectárea.

Tenemos la tecnología para convertirlas rápidamente con el fin de que sostengan a cinco cabezas por hectárea, indicó Wruck.

Renovación
Pero es difícil acabar con la mentalidad de los agricultores brasileños de aplicar la técnica de talar y quemar. Aún más, aumenta la presión para destinar más terrenos a la ganadería y la agricultura en vista de que crece en Brasil la demanda de carne y el apetito de China por soya.

Para complicar el problema, sólo aproximadamente el 5% de la tierra privada en el área está escriturada. Eso dificulta demostrar quién es responsable de destruir la selva ilegalmente, lo cual conduce a una cultura de impunidad y a una mayor deforestación.

Wruck quiere modificar la forma de pensar de brasileños como Haullingtom Barbosa, de 34 años, quien maneja 1.300 cabezas de ganado en 500 hectáreas en su hacienda ubicada a 2.170 kilómetros de Río de Janeiro.

Mientras camina en su pastizal de color verde intenso, entre troncos ennegrecidos de árboles talados, Barbosa explica la facilidad con la que puede iniciarse una hacienda en el Amazonas.

Llegamos aquí hace tres años porque escuchamos que era posible ganar buen dinero y había terrenos disponibles, comentó. Talamos la selva, lanzamos algunas semillas de pasto y lo dejamos crecer. Podemos alimentar al ganado con este pastizal durante 20 años sin hacer nada.

Es un hecho que Wruck y otros científicos especializados en agricultura admiten: la temperatura y las abundantes lluvias significan que casi todo puede crecer con poca ayuda.

¿Y si Barbosa agota el suelo? La respuesta del hacendado fue sencilla: talar más selva, al menos hasta el límite legal de 20% de sus propiedades.

Wruck dijo que su papel es convencer a los hacendados de que el sistema que él propone rinde mucho más.

Combinar árboles
Una parcela típica en la granja de Wruck alterna filas de árboles de balsa o eucalipto con áreas de pastizales de 30 metros (100 pies) de extensión. Cada cinco años, los pastizales son reemplazados por granos o cereales que reabastecen los nutrientes del suelo.

Con cientos de hectáreas destinadas a esta forma de utilizar la tierra, un hacendado tendrá áreas de cultivos y de pastizales que se alternarán constantemente, y también madera.

Nuestros métodos le permitirán a Brasil cultivar mucho más y deforestar mucho menos, dijo Wruck, de pie junto a una hilera de árboles de eucalipto colocados junto a cultivos de soya.  Es una forma sencilla de incrementar los ingresos y al mismo tiempo detener la deforestación.

Uno de los que ya aceptó el nuevo método es Mario Wolf Filho, hacendado, agricultor y presidente de su sindicato de agricultores en el poblado de Nova Canaa do Norte.

He sido capaz de triplicar mi productividad en la misma área sin talar más bosque, afirmó. Es fantástico. Obtengo ganancias económicas y no a expensas del ambiente. Es la forma en que Brasil avanza.

 

Celebrando el éxito del I Foro Social y la I Feria Mundial de Economía Solidaria, que concluyó ayer en Santa María, Rio Grande do Sul, la coordinadora del proyecto Esperança Cooesperança, hermana Lourdes Dill, hizo un balance positivo de los dos eventos. Expresó que tanto el foro como la feria son repuestas efectivas para aquellos que todavía no creen en la consolidación de la Economía Solidaria.

La feria fue clausurada con una gran "mística", al terminar decenas de talleres y seminarios temáticos que se realizaron a lo largo del día. La apreciación de la hermana Lourdes es que más de 150 mil personas pasaron por los stands que mostraron gran variedad de productos solidarios, en el Centro de Referencia de la Economía Solidaria Don Ivo Lorscheiter.

"Como un evento que está integrado en las celebraciones de 10 años de proceso del Foro Social Mundial, que va a desarrollarse en más de 40 regiones en todo el mundo, pensamos que el evento cumplió bien su papel, con mucho debate y con la participación de muchos emprendimientos", afirmó.

La propuesta era que al terminar el evento, los emprendimientos se reuniesen y saliesen en nueva caravana, esta vez camino de Porto Alegre, donde participarán de la décima edición conmemorativa de los 10 años del Foro Social Mundial, que comienza hoy (25) y continúa hasta el día 29.

La Secretaría de Integración regional, articuladora de la realización de ambos eventos, a través de su titular Jorge Pozzobom, informó que Santa María se transformó en estos días en la capital mundial de la economía solidaria. "Es un evento que congregó al pueblo, que respetó la diversidad de la población brasileira, que acogió a la gente de otros países. Un momento de integración", dice.


Economía Solidaria en julio

Hna. Lourdes Dill anunció la realización de la sexta feria de Economía Solidaria del Mercosur y la 17ª Feria Estadual de Cooperativo (Feicoop) para los días  9,10 y 11 julio. Los eventos, inicialmente programados para el año pasado, tuvieron que ser cancelados por orden judicial, en razón de la alta incidencia de la gripe A en la región Sur.

Las expectativas continúan positivas. Según hermana Lourdes, el evento de julio ya recibió 400 inscripciones y tiene todas las condiciones para repetir la buena aceptación de os eventos que se realizan ahora.

En julio de 2010 acontecen también la 10ª Muestra de la Biodiversidad y la Feria de Agricultura Familiar, el 6º Seminario Latinoamericano de Economía Solidaria y la 6ª Caminada Internacional y Ecuménica por la Paz.

Mas informaciones en: www.esperancacooesperanca.org.br

Traducción: Ricardo Zúniga

Karol Assunção *

Entidades del Forum Nacional por la Reforma Agraria y Justicia en el Campo se reunieron hoy (25), en Brasilia, con representantes del Gobierno Federal para discutir sobre la situación de la Reforma Agraria en el país y denunciar las acciones de latifundistas. La cuestión continuará siendo debatida entre las partes y, a mediados de diciembre, una nueva reunión deberá realizarse para definir estrategias y acciones para el próximo año.

De acuerdo con José Batista de Oliveira, de la coordinadora nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), la idea de la reunión era colocar en pauta el modelo de desarrollo que los movimientos y organizaciones del campo quieren, en oposición al defendido por latifundistas y personas vinculadas al agronegocio. "Llevamos a la reunión propuestas para retomar la discusión de la Reforma Agraria", afirma.

Según el coordinador del MST, durante el encuentro, los representantes del Gobierno reafirmaron la continuidad de las acciones por la Reforma Agraria y el compromiso de actualizar los índices de productividad rural -desactualizados desde la década de 1980. En la oportunidad, agendaron también una nueva reunión para el próximo mes con el objetivo de proponer acciones para 2010. "Vamos a establecer metas para el año que viene", resalta.

De acuerdo con José Batista, hasta el próximo encuentro, los movimientos realizarán reuniones con el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) para intentar avanzar en el proceso de la Reforma Agraria. Según el coordinador del MST, las entidades presentes en el encuentro están preocupadas por la lentitud del proceso.

Además del asentamiento de tierras, José Batista comenta que el presupuesto del Incra para la provisión de tierras y la educación en el campo también son asuntos que deberán ser discutidos en las próximas reuniones. Según el MST, actualmente más de 80 mil familias están acampadas y otras 40 mil están en pre-asentamientos sin infraestructura, crédito agrícola ni asistencia técnica.

La presentación de proyectos al Congreso Nacional para sacarle al Poder Ejecutivo la responsabilidad de expropiar tierras y actualizar los índices de productividad; creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) contra la Reforma Agraria; y cambios en el Código Forestal son algunas propuestas de los ruralistas denunciadas por los movimientos populares.

En la reunión, los dirigentes de los movimientos y organizaciones populares entregaron al Gobierno una carta de reivindicaciones. Entre las demandas, pedían: el cumplimiento de la Constitución en relación con las áreas de indígenas y quilombolas, la efectivización del control de agrotóxicos, el establecimiento de límite a la propiedad de la tierra y la aprobación de la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) del trabajo esclavo.

Además de las entidades que constituyen el Forum Nacional por la Reforma Agraria y Justicia en el Campo, estuvieron presentes representantes del gobierno como Gilberto Carvalho, jefe de gabinete de la Presidencia de la República; Ministro Luiz Dulci, de la Secretaría General de la Presidencia; y Rolf Hachbart, presidente del Incra.

Traducción: Daniel Barrantes - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


* Periodista de Adital

Alrededor de 1.000 millones de personas pasan hambre diariamente en todo el mundo. Más de 150 millones de niños y niñas pasan hambre o son desnutridos. Otros 17 mil niños y niñas pierden la vida por no teneren lo que comer. Datos oficiales como estos dan la dimensión del problema y del motivo de tanta expectativa con relación a la Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, que tiene cierre hoy (18), en Roma, Italia. En evaluación general de diversas organizaciones, la reunión terminó sin avances concretos.

FIAN Internacional (sigla en inglés para Red de Acción e Información por el Derecho a Alimentarse), por ejemplo, criticó, la declaración final de la reunión, considerando que esta no presentó ninguna alternativa en el combate al hambre. "Ni el reconocimiento del derecho a la alimentación es nuevo, ni lo es la decisión de que hay que promocionar la agricultura en los países del Sur", afirmó Flavio Valente, secretario general de FIAN.

La organización Oxfam Internacional también se manifestó hoy con una evaluación sobre la Cumbre. En un total de diez puntos, la organización dio nota dos a las delegaciones presentes, pues consideró que no realizaron todo los trabajos que tenían que hacer. "Este resultado no se corresponde con la dimensión del problema, que es tan inmenso como la cifra de mil millones de personas sufriendo desnutrición, y que está empeorando", afirmó José Hernández de Toro, vocero de Oxfam.

La organización puntuó la Cumbre a partir de cinco criterios, siendo que ninguno logró aprobación. Según Oxfam, una de las principales medidas era reunir las diferentes iniciativas de lucha contra el hambre bajo una misma acción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, la reunión sólo impulsó la reforma del Comité de Seguridad Alimentaria (CSA), no siendo "capaz de reconocerle la capacidad de exigir a los países una verdadera rendición de cuentas o de hacer seguimiento de dónde se invierte el dinero".

Otro punto evaluado por la organización fueron los planes de los países en relación al respeto del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (reducción del hambre a la mitad hasta el año 2015). Según Oxfam, ONU afirmó que las cifras para el cumplimiento de tal Objetivo podrían llegar a 40 mil millones de dólares anuales, los cuales apoyarían la producción, el transporte, la organización de los mercados para los pequeños productores y la ayuda alimentaria.

Sin embargo, las discusiones no resultaron en compromisos precisos y efectivos. De acuerdo con la organización, los presentes en la Cumbre no tuvieron una importante contribución en el asunto, sólo declararon "estar dispuestos a incrementar el porcentaje de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) destinado a la agricultura".

Oxfam destacó aún la falta de apoyo a las políticas para los pequeños agricultores y las agricultoras y la gran importancia dedicada a la biotecnología y las nuevas tecnologías para la producción agrícola. "Esta Cumbre tenía que centrarse en incrementar el apoyo a los métodos de cultivo sostenibles que permitirían a los campesinos y campesinas pobres alimentar a sus familias y aumentar sus ingresos. Que esto no se haya producido supone su peor fracaso", consideró Hernández.

Como último punto, la organización evaluó la forma como la Cumbre discutió el cambio climático, recibiendo 15% de éxito. La justificativa fue la falta de interés de los participantes en acordar que en el documento que será producido en la Conferencia de Copenhague - en diciembre de este año - debería presentar recursos para ayudar a los pequeños agricultores a adaptarse al cambio climático. "Esta Cumbre simplemente ha hecho un llamamiento para que los pequeños productores sean tenidos en cuenta, lo que en el mejor de los casos es insustancial", afirmó el portavoz de la organización.

Os números do Censo Agropecuário do IBGE mostram que está em curso uma  mudança no campo brasileiro e que não estamos condenados a um único modelo  de produção.

O Censo Agropecuário 2006, realizado pelo Instituto Brasileiro de  Geografia e Estatística (IBGE), jogou luz sobre o campo brasileiro  mostrando qual é o setor mais produtivo, que gera mais empregos e que  coloca alimentos mais saudáveis na mesa da população brasileira. Esse  setor é o da agricultura familiar.

Apesar de ocupar apenas um quarto da área cultivada, a agricultura  familiar responde por 38% do valor da produção (ou R$ 54,4 bilhões).

Mesmo cultivando uma área menor, a agricultura familiar é responsável por  garantir a segurança alimentar do País, gerando os principais produtos da  cesta básica consumida pelos brasileiros. A agricultura familiar emprega  quase 75% da mão de obra no campo e é responsável pela segurança alimentar  dos brasileiros, produzindo 70% do feijão, 87% da mandioca, 58% do leite e 46% do milho, entre produtos consumidos pela população. O Censo mostra  ainda que existem 4.367.902 estabelecimentos de agricultura familiar no  Brasil, que representam 84,4% do total, (5.175.489), mas ocupam apenas  24,3% (80,25 milhões de hectares) da área dos estabelecimentos  agropecuários brasileiros.

No período entre 1985 e 1995, o número de estabelecimentos até 10 hectares  caiu significativamente e a área cultivada por eles também. Já de 1995 a  2006, a área da agricultura familiar continuou praticamente a mesma, mas o  número de estabelecimentos aumentou, o que indica que esse processo não se  deu à custa da migração do campo para a cidade, como ocorria no passado.

Esses números mostram que está em curso uma mudança no campo brasileiro e  que não estamos condenados a um único modelo de produção. Desde os anos  70, as políticas públicas voltadas para a agricultura obedeceram a uma  concepção específica de modernização tecnológica. Através dela,  procurou-se aumentar a produtividade da força do trabalho empregada no  cultivo e na criação de animais mediante o uso de tecnologias que  substituíram trabalho humano pelo emprego intensivo de máquinas e insumos  químicos. De modo geral, essa concepção favoreceu o monocultivo em grandes extensões de terra, em sua maioria em poder de estabelecimentos de grande  porte.

A combinação de uma estrutura agrária concentrada, políticas agrícolas e  padrão tecnológico excludentes produziu o empobrecimento de milhares de  famílias de pequenos e médios agricultores, processo que, em muitos casos,  resultou na perda de suas propriedades, perda de biodiversidade e  contaminação de rios, alimentos e pessoas pelo uso intensivo de  agrotóxicos. O movimento dominante neste período foi a progresiva  expulsão de homens e mulheres do campo, que foram engrossar os bolsões de  pobreza nas periferias urbanas.

Nos últimos anos, no entanto, um conjunto de políticas públicas voltadas ao fortalecimento da Reforma Agrária e da Agricultura Familiar começou a  alterar significativamente esse cenário de empobrecimento do meio rural. O  Censo Agropecuário mostra que está em curso uma nova dinâmica social e  produtiva no campo brasileiro. Uma dinâmica onde pequenos e médios  produtores viraram sinônimo de qualidade de vida.

É importante destacar que esses resultados são fruto de uma longa jornada  de lutas sociais e de reconhecimento pelo Estado brasileiro da importancia  econômica e social e da legitimidade das demandas da agricultura familiar,  um conjunto plural formado pela pequena e média propriedade, assentamentos  de reforma agrária e as comunidades rurais tradicionais - extrativistas,  pescadores, ribeirinhos, quilombolas. Essa jornada foi impulsionada por  lutas sociais que integraram a agenda da redemocratização brasileira e que aos poucos foram inscrevendo no marco institucional as novas políticas  públicas de desenvolvimento rural.

Há uma agenda pós-crise colocada neste início do século XXI. Estamos  assistindo a uma confluência de crises econômica, energética e ambiental e  o fracasso de um modelo baseado nas teorias do Estado mínimo e da desregulamentação desenfreada. Esse cenário coloca a questão ambiental e a  segurança alimentar dos povos na ordem do dia. A vitalidade da agricultura  familiar brasileira mostra que outro modelo de desenvolvimento rural é  possível. Mais do que isso, é necessário. A realidade apontada pelo Censo  refuta aqueles que insistem em dizer que o único traço de modernidade no  setor rural é aquele expresso pelas grandes plantações mecanizadas  voltadas para a exportação. Ela mostra uma alternativa concreta que  combina crescimento econômico, luta contra a fome, a pobreza e a desigualdade social, produção de alimentos saudáveis, geração de  conhecimento, proteção ao meio ambiente e a incorporação de milhões de  brasileiros e brasileiras ao universo dos direitos, que é o universo da  cidadania.

  * Guilherme Cassel é engenheiro civil e ministro de Estado do  Desenvolvimento Agrário.