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Zidres amenaza la biodiversidad (Colombia)

Fuente: Radio Contagio
Autoría: Libardo Gómez Sánchez
Fecha: Domingo, 03 Enero 2016

Resolver la necesidad de alimento ha determinado siempre la ruta de las sociedades, en sus comienzos el hombre migraba de un lugar a otro en busca de la caza y vegetales comestibles, cuando aprendió a cultivar la tierra se estableció e inició lentamente el proceso de construir aldeas donde agruparse y a medida que la población fue creciendo de igual forma se perfeccionó su conocimiento de los procesos en la agricultura hasta la manipulación genética de nuestros días, en su momento se acuño el termino de la “revolución verde” cuando en grandes extensiones de suelo se cultiva con un elevado nivel de mecanización en las labores y uso masivo de agroquímicos: pesticidas, herbicidas, abonos e incluso sistemas de riego; esta tecnología intensiva en capital terminó por sacar miles de hectáreas de tierra cultivable que dañó, la sobre explotación agotó los suelos rápidamente, su estructura física se alteró y los abonos que se incorporan luego no los asimila la planta porque la química requiere de sustratos y condiciones para su funcionamiento que ya no existen. Las multinacionales de los abonos y agroquímicos han vendido toneladas de productos que en muchos casos representan más del 60% de los costos de producción y que terminan rompiendo el balance ecológico hasta que su uso en los suelos resulta casi inútil.

Esta agricultura de grandes consorcios y extensiones que acapara la tierra no crea vínculos con los productores locales, solo produce lo que le interesa al inversionista independientemente de la conveniencia de los intereses nacionales, generalmente es una actividad para exportar por lo que no abastece el mercado interno y no contribuye a la seguridad alimentaria ni a la generación de materias primas para industria nacional; Argentina por ejemplo es un país que exporta las dos terceras partes de la soja y el trigo que produce jugando un papel importante en el comercio mundial y generando grandes utilidades a las multinacionales que los comercializan, sin embargo los gauchos no tienen como comprarlos. Este tipo de agricultura adicionalmente representa un alto riesgo para la salud, pues es de conocimiento público que el uso de agroquímicos afecta a las poblaciones expuestas con malformaciones, proliferación de diversos tipos de cáncer e incide en la aparición de afecciones respiratorias y cardiacas.

No se discute que el método viejo de rotar cultivos es el indicado para mantener el balance ecológico, pero políticas como la aprobada recientemente por el gobierno que permitirá un mayor acaparamiento de tierra a través de las Zidres conduce inexorablemente a la recapitulación de la “revolución verde”, a la ruina de pequeños productores y por consiguiente amenaza la producción de la comida de los colombianos.