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5 consejos para los nuevos ministros y comenzar a tomar a El Niño en serio (Venezuela)

Fuente: Prodavinci
Autoría: Alejandro Álvarez
Fecha: Jueves, 25 Febrero 2016

El Ejecutivo Nacional ha lanzado una campaña con el lema “El Niño no es juego. ¡Tómalo en serio!”, con la intención de concientizar a la población sobre los efectos del fenómeno de El Niño, que actualmente está afectando a nuestro país.

La campaña toma tintes dramáticos cuando Luis Motta Domínguez, Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica, advirtió recientemente sobre el posible colapso del Guri para el mes de abril de este año. Por otro lado, Ernesto Paiva, Ministro del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas, anunció que 18 de los embalses que suministran agua a las principales ciudades del país están en situación crítica y subrayó que algunas de estas estructuras alcanzaron niveles alarmantes, mientras que otras se encuentran “muy cerca de la línea roja”. Y esta situación ya parece estar pasando la línea roja cuando se informa que sólo se suministrará agua a la isla de Margarita cada veintiún días y se endurecen los racionamientos en gran parte de los estados Falcón, Zulia, Lara, Vargas, Sucre, Miranda y parte del Área Metropolitana de Caracas.

Según ambos ministros, el culpable de esta situación es El Niño, un fenómeno meteorológico que al parecer se une al enjambre de circunstancias negativas que se han precipitado sobre el país. Ante este oscuro y seco panorama, la campaña y su lema suenan importantes y urgentes. Pero dejan una duda: ¿cómo se toma en serio un fenómeno meteorológico complejo y aparentemente fuera de nuestro control, según las authoridades venezolanas?

Hasta ahora el gobierno no ha dicho exactamente cómo responder a esa pregunta. Sospecho que si las authoridades se hubiesen tomado en serio las circunstancias de El Niño y muchas otras no estaríamos en estas penosas circunstancias, esperando el apagón final o una situación como la descrita por Gabriel García Márquez en su extraordinario text “Caracas sin agua”. Así que, como un aporte al proceso de enseriamiento, propongo cinco ideas elementales para ser presentadas a los ministros y funcionarios que se estrenen en cargos relacionados con temas del agua y la electricidad en Venezuela.

1. Infórmese. Es importante entender los aspectos básicos relacionados con el fenómeno de El Niño porque eso evitará confundirlo con el cambio climático, las sequías meteorológicas y otros fenómenos, mezclando la gimnasia con la magnesia y oscureciendo sus gestiones con un velo de ignorancia. Tengan en cuenta que cada uno de estos fenómenos tienen causas, procesos y consecuencias diferentes, aunque en algunos casos pueden ser convergentes.

Actualmente, los científicos piensan que el calentamiento global pudiera impulsar un aumento de la severidad de los efectos de El Niño, pero ambos son fenómenos distintos. Si no tiene mucha experiencia ni  tiempo para aprender los aspectos científicos de esta “anomalía climática”, antes de dar sus primeras declaraciones, le recomiendo ver elexcelente vídeo realizado por la Organización Meteorológica Mundial.

Hascer esto le ahorrará unas cuantas burlas en Twitter y, quizás, lo ayude a tomar mejores decisiones.

2. Revisen la historia. El Niño no es un fenómeno nuevo ni raro. Este fenómeno climático es parte de la variabilidad climática natural desde hace miles de años, presentándose en intervalos de entre 2 y 7 años. Por otra parte, su duración e intensidad es variable. Los estudios dan cuenta de 24 eventos de El Niño desde 1950 hasta la actualidad. De ellos, sólo cuatro han sido considerados como muy intensos, incluyendo el actual.

Estos eventos han sido estudiados por científicos en todo el mundo, incluyendo nuestro país. También han dejado importantes lecciones que han sido publicadas en documentos técnicos. Si esto se hubiese tomado en cuenta en los organismos públicos venezolanos nos habríamos ahorrado muchos problemas, mucho dinero y en particular mucho sufrimiento de la población. En todo caso, vuelva a revisar estos estudios: quizás haya alguna idea que aún pueda ser tomada en cuenta en la actual situación.

3. Diseñen y ejecuten planes de gestión de riesgos. Los gobiernos responsables se preparan para la ocurrencia de fenómenos como terremotos, erupciones volcánicas, huracanes y muchos otros, la mayor parte de ellos totalmente impredecibles y fuera del control humano. En el caso de El Niño es mucho más fácil porque es posible estimar con suficiente tiempo los momentos donde es más probable que ocurra, así como su nivel de intensidad.

Consulten a los expertos y profesionales del área. En Venezuela hay excelentes. Son profesionales que provienen de diferentes áreas de conocimiento y tienen diversos enfoques y opiniones políticas, pero si son tratados con respeto y dignidad brindarán todas sus capacidades y experiencia, a veces más allá de sus obligaciones laborales.

El conocimiento y experiencia de estos profesionales les serán muy útiles para comprender y avanzar en las complejidades de un plan de gestión de riesgos con respecto a fenómenos como El Niño. En particular por que involucran toma de decisiones complejas en muy distintas áreas, que van desde la medición del clima hasta la construcción de embalses, o desde consideraciones científicas hasta aspectos sociales.

Algo más: tomen en cuenta que estos planes trascienden los ámbitos sectoriales y los períodos de gobierno: no los contaminen con consideraciones políticas que bloqueen la capacidad de lograr consensos y actuar a largo plazo. Y un elemento central de estos planes surge de que si usted quiere tener agua todo el año y todos los años, incluyendo los años de El Niño, debe producirla.

El agua para los embalses no sólo es producto de la lluvia, como mucha gente cree. Incluso: el agua de lluvia sólo es aprovechable si es absorbida por los bosques en las cuencas de los ríos. Por eso deben cuidar como la niña de sus ojos las cuencas de lso ríso y sus bosques. Persiga a los delincuentes que las destruyen para extraer un poco de riqueza fácil.

Además, su plan tiene que tener un financiamiento adecuado. Si las actividades previstas no cuentan con los recursos requeridos, nunca serán implementadas y tendremos otra vez los problemas que actualmente vivimos. La experiencia global ha demostrado que los costos de no hacer nada superan por mucho a los de prepararse para los eventos adversos.

En el actual momento político y económico, el dinero puede ser un problema importante. Si usted revisa los fondos disponibles en organismos multilaterales, puede conseguir más de lo que esperaba. E incluso encontrarse con la sorpresa de que ya existen fondos disponibles y no han sido utilizados. Por supuesto que un manejo pulcro y transparente del dinero será una garantía de éxito para su gestión y para el futuro del país.

Y asegúrense de que el plan sea ejecutado de manera correcta y eficiente.

No sirve para nada seguir llenando al país de obras inconclusas.

4. Eduquen a la población. Toda gestión pública tendrá graves dificultades a la hora de ser implementada si no es acompañaa de un respaldo y acompañamiento consciente y continuo de toda la ciudadanía. Eso es más urgente cuando la acción implica restricciones al uso de bienes indispensables, como el agua y la electricidad.

Será necesario que desarrollen programas dirigidos a informar, formar y motivar a la población para que participe de manera consciente y organizada en las tareas relacionadas con la gestión ambiental del país y, en particular, en el consumo responsable del agua y la electricidad.

Y educar con éxito es mucho más que lanzar campañas promocionales con esloganes ingeniosos.

Desarrollen su trabajo formativo y comunicacional sobre la base de las mejores prácticas educativas y el mejor conocimiento existente sobre el aprendizaje humano. Tomen en cuenta las particularidades de cada uno de los grupos sociales a los cuales ustedes quieren dirigir un programa educativo o comunicacional. Pero tengan particular cuidado con las campañas dirigidas a lograr que la población restrinja su consumo de agua o electricidad, ya que puede resultar ofensivo, cuando no inhumano, pedirle a una familia que ahorre agua si actualmente está sufriendo restricciones severas al acceso al agua potable.

5. Gestionen la crisis. Si sus predecesores no hicieron nada de cuanto hemos descrito anteriormente y a ustedes los trajeron para que gestionen un sector prioritario como el agua o la electricidad, en medio de una crisis enorme y feroz (es decir: si los echaron a los leones), y se ha encontrado sin planes, sin dinero y con instituciones desmanteladas, no busque culpables reales ni imaginarios. En algún momento habrá que castigar a los verdaderos responsables de nuestras actuales miserias, pero ahora es el momento de actuar y hay que hacerlo muy rápido.

Ustedes necesitan un plan de gestión de crisis.

Para ello, evalúen la situación con realismo e incluso con crudeza. De nada vale negar la crisis: eso sólo empeoraría la situación. Establezca los períodos y territorios críticos y defina acciones específicas para salvaguardar a la población y mantener la economía de la Nación.

Asimismo, es necesario que determine los sectores más vulnerables y atienda adecuadamente las situaciones de emergencia con medidas correctivas o paliativas mientras la misma persista.

Y durante todo este proceso mantengan un proceso de comunicación claro y transparente con la población. Como ha dicho el ingeniero José María de Viana, el pueblo es sabio y sabrá responder positivamente ante circunstancias difíciles si le hablan con claridad y pueden ver que se están haciendo verdaderos esfuerzos para solventar las situaciones de emergencia.

Pero igualmente necesitarán tomar decisiones para sectores específicos. Por ejemplo: deberán determinar cómo se va a gestionar la situación de falta de agua o electricidad en sectores como la producción de alimentos, el turismo, la actividad educativa o los centros de salud, entre muchos otros casos.

De resto, encomiéndense a Dios y rueguen por que las lluvias no tarden demasiado en llegar. Y esperemos que no sea tarde para comenzar a tomar en serio a El Niño.

Artículo original disponible en: http://prodavinci.com/blogs/5-consejos-para-los-nuevos-ministros-y-comenzar-a-tomar-a-el-nino-en-serio-por-alejandro-alvarez/