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Domingo, 19 Noviembre 2017

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Reforma Agraria del Futuro

Fuente: IPDRS
Autoría: Andrés Sebastián Gómez Polanco
Fecha: Domingo, 15 Noviembre 2015

La reforma agraria del futuro es la reforma agraria que se debería estar implementado ya, el día de hoy, en nuestra actualidad, pero que muy pocos países se han atrevido hacerla, por ello todavía es un objetivo por alcanzar. Esta reforma se diferencia de la demanda histórica por la redistribución de la tierra en que además de tener ese propósito para evitar la concentración de la tierra en grandes latifundios, va de la mano con una visión empresarial para que nuestros campesinos suramericanos puedan ser eficientes, generar riqueza, tener productividad, usar tecnología y exportar. Además de garantizar la soberanía alimentaria y no solo tener un chacra de tierra otorgada por el Estado, pero que no cambia las condiciones de pobreza y exclusión de nuestros sectores rurales.

En Colombia el 52% de la tierra le pertenece al 1,5% de la población, en Ecuador las grandes empresas agroexportadoras acaparan el 80% de la tierra cultivable, en Brasil el 2% de la población posee el 56% de la tierra, en Argentina 8% de propietarios posee el 80% de las tierras cultivables en las pampas gauchas, y esta realidad inequitativa en el acceso a la tierra se reproduce en todos los países suramericanos y latinoamericanos. Sin embargo, la solución no radica en la típica reforma agraria que redistribuye tierras estatales o improductivas, si esa fuera la respuesta América Latina sería la región más productiva y equitativa en el  acceso a la tierra, debido a que casi todos los países de la región han implementado de una u otra manera las tan mentadas reformas agrarias.

Por lo tanto, se requiere una reforma agraria tecnológica, empresarial, productiva, con innovación y gestión, y, por supuesto, que garantice el acceso a la tierra de los sectores campesinos históricamente excluidos y despojados. Por ende, hablar de nacionalizaciones, expropiaciones, confiscaciones y discriminación del capital privado nacional e internacional como requisito sine qua non para transformar la ruralidad es un sinsentido anacrónico. Aunque en contexts y condiciones extraordinarios es el último recurso ante el boicot, la criminalidad o el fundamentalismo político.  En un mundo interdependiente, complejo y globalizado el camino para brindar dignidad a nuestros campesinos suramericanos se sustenta en generar las condiciones estructurales para que los campesinos accedan a la tierra. Por ejemplo que el Estado genere infraestructuras y abra líneas de crédito, que el sector privado agroexportador nacional e internacional se complemente en cadenas productivas con el pequeño productor, se abran los mercados mundiales para exportar, y se solidifique la soberanía alimentaria en el consumo interno. Todo ello atravesado transversalmente por la ciencia, la tecnología, la gestión, la productividad, la inserción en la economía financiera y la innovación tanto en lo agrícola como en lo empresarial. Por consiguiente, la reforma agraria del futuro necesita del Estado, de los empresarios, de los capitales financieros, de las universidades y centros tecnológicos con el propósito de incluir productivamente a los sectores campesinos excluidos y así redistribuir no solamente la tierra, sino la riqueza y las oportunidades en la ruralidad. Es por ello que quien piensa que el desarrollo del campo no necesita del Estado o no necesita de los empresarios esta completamente equivocado.   

Finalmente, la reforma agraria del futuro tiene que comprender la dinámica financiera, tecnología y económica de un mundo globalizado y, a la par, generar condiciones de inclusión, dignidad, eficiencia y productividad de los sectores campesinos históricamente excluidos en el acceso a la tierra. También cabe recalcar que un debate del presente, pero al paso que vamos también del futuro, recae en la visión estratégica agraria en términos multidimensionales, multicausales y multinivel dentro de los procesos de integración suramericana UNASUR, MERCOSUR y CAN.        


*Andrés Gomez Polanco, es Politólogo

asgomez@udlanet.ec