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Valor Humanitario, riquezas de la tierra, bien común, unidad y costos solidarios

Fuente: IPDRS
Autoría: Basilio A Lezama M
Fecha: Martes, 12 Abril 2016

En Latinoamérica y El Caribe, al hacer un diagnóstico, a través de las informaciones recopiladas en medios públicos, sobre el desarrollo agrícola-pecuaria, se encuentra: que existen países con grandes extensiones de tierras baldías y una gran cantidad de pobres y muchos de ellos, se acuestan sin comer una comida que  les sostengan,  y que le permitan sobrevivir y en condiciones de asistir a un centro educacional o de  trabajo. La primera pregunta que se hace: ¿Cuales son los factores que impiden que se cultiven, esas tierras baldías? Y al considerar  los acontecimientos políticos que a los pueblos han impactados y generados consecuencias de resistencias, aislamientos e impotencia; dificulta  visualizar las raíces de los problemas, que hace difícil concretar una respuesta concreta.

Existen personas que han sido signado, por algún mandato oculto, orientados a desarrollar un Liderazgo para ayudar a los pueblos. Sin embargo, existen factores que les fortalecen  en el camino que conduce a la verdad «seres con propensión al logro» y otros factores, que les fortalecen en los caminos que los alejan «seres con propensión al poder» Lo cual se puede inferir, que para el logro de la verdad, se requiere el concurso de un gran colectivo, que permita en sentido general, profundizar conceptos, aceptados por todos.  Y que el poder reside en el pueblo y los conduce un colectivo, muy cerca  de la comprension e interpretacion de sus necesidades.  Mientras que otros sectores, aceptan el concurso de pocos, acumulan riquezas e incentivan capacidades de diferentes índoles, para acceder al poder.  

Al considerar las diferentes formas de acceder al poder y sin embargo, no se ha logrado optimizar la seguridad alimentarias de los pueblos. Se infiere, en el escenario Latinoamericano y El Caribe que no es el poder la llave mágica, para resolver el problemas de hambre. Hay que buscar en el interior de los Seres Humanos, las verdaderas causas, con la finalidad de buscar soluciones, que permitan optimizar lo común y conciliar las diferencias. Por lo tanto, los latinoamericanos y caribeños requieren revisar los conceptos, que los obligan a actuar con deficiencias. Como la más significante, el humano, para identificar profundamente, sus verdaderos enemigos.  Entre ellos, la ignorancia, la falta de produccion, enfermedades, la falta de empatía, solidaridad, complementariedad, falta de unidad  y otros.

Considerar la ignorancia, como las deficiencias de conocimientos que permite que el cerebro opere, con emociones descontroladas y raciocinios errados. Falta de producción de alimentos, por la ejecución de proyectos, sin una planificación efectiva. Por ejemplo, cuando se intenta la siembra urbana, sin considerar que hay países que han hecho lo mismo y no han alcanzado los objetivos propuestos. Y para compensarlo, han desarrollando políticas, para fomentar la siembra, en los alrededores de la ciudad. Y sin considerar, desarrollar facilidades que fomente la siembra urbana. Como por ejemplo, el diseño y disponibilidad de un recipiente estándar que permita la siembra en las casas y los apartamentos. Fomentar la disponibilidad de la compra de semillas certificadas y  programas de uso.

Excelente estrategia, que permite adiestrar a muchas personas,  por su efectividad y el nivel de conciencia ambiental, que puede motivar a desarrollar áreas externas, con eficiencia.  Son muchos los profesionales, que después de la jubilación, se alejan de la ciudad y construyen con alegría, un nuevo hábitat; masajeando al campesino que tienen en el interno. Con respecto a las enfermedades, decretados por el cerebro, por deficiencias en la anatomía física y las generadas por la psiquis, por contaminaciones en la anatomía álmica. Lo cual se puede inferir, que desarrollando instrumentos para medir las deficiencias y los niveles de contaminantes; se logran identificar las enfermedades y  mejorar la salud de las personas. Y así evitar, que los mercaderes del templo, acumulen riquezas con artes inadecuadas.

Al reestructurar el concepto humano, permite que el concepto empatía alcance su justa dimensión. Al concientizar los  momentos de  vacas gordas y de vacas flacas, incentiva la solidaridad. Cuando no se puede producir de todo, es imperante, que los pueblos con complementariedad, logren la seguridad alimentaria. También,  es el momento de concientizar las diferencias entre los pueblos;  en vez de esperar que los más desarrollados bajan la escalera y nos tiendan la mano con ventajas. Es concientizar las posibilidades, de subir la escalera y mirarles la cara, como un ser humano, con equidad y justicia. Porque solo al  concientizar, las riquezas de la tierra, como un bien común, con costos solidarios; permite cultivar,  el valor de humanidad. Donde la unidad se hace imperante, para fortalecer  la Patria Grande.