Tras la implementación del TLC Colombia-Estados Unidos, negociación más significativa para el país en los últimos años, queda claro que los conflictos del campo, secuela del narcotráfico y el conflicto armado, debieron ser resueltos antes de su firma. Inequitativo y asimétrico, este acuerdo comercial caracteriza al sector agrario como perdedor. Por un lado, el Gobierno permite el ingreso de toneladas de productos sin aranceles, generando competencia desleal, y por otro, esas concesiones libres de tributo, superan las ofrecidas por la nación socia.

No obstante, el valor de compras de productos estadounidenses es superior a las ventas de productos colombianos allí. Expertos aseguran que no hay posibilidades de revertir tal situación a mediano plazo.

Con el aumento de importaciones viene la reducción de precios internos, de áreas sembradas, de producción nacional agraria y por supuesto, los ingresos en los hogares campesinos, actualmente por debajo de un salario mínimo cada mes.

El economista e investigador en desarrollo rural, enseguida detalla las implicaciones del tratado de libre comercio en mención, así como las propuestas en materia rural de quienes aspiran ser elegidos para asumir la Presidencia.

Análisis de Fernando Barberi:

Planteamiento del Problema

Teniendo en cuenta la magnitud de los flujos comerciales existentes entre Colombia y Estados Unidos, el tamaño del mercado estadounidense y las relaciones políticas entre las dos naciones con motivo de la lucha contra el narcotráfico, es posible afirmar que la negociación del TLC con los Estados Unidos ha sido una de las manifestaciones más importantes de la política de “internacionalización” de la economía adoptada por el Gobierno Nacional hace más de 20 años.

Las negociaciones del TLC con Estados Unidos iniciaron formalmente en 2003 y tras un largo proceso, el 22 de noviembre de 2006 los gobiernos de Colombia y Estados Unidos firmaron el tratado que entró en vigor hasta el 15 de mayo de 2012, luego de varios altibajos en el proceso de aprobación del mismo por parte del Congreso de los Estados Unidos.

Al evaluar el resultado de la negociación agropecuaria tanto a través de la comparación del logro de los intereses de Colombia y de Estados Unidos frente a sus respectivas matrices de intereses como de los posibles impactos de la negociación sobre el sector agropecuario, resulta claro que éste fue un sector perdedor de la negociación, en contra de las expectativas que habían mantenido al principio de la negociación el Ministro Carlos Gustavo Cano y el Presidente Uribe. Como afirmó el ex ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, el sector agropecuario fue el comodín de la negociación del TLC.

Resultados de la negociación del TLC Colombia-Estados Unidos

La negociación del TLC fue de carácter comercial y no involucró, como se esperaba en Colombia, elementos de orden geopolítico. Estados Unidos desconoció el papel que Colombia ha venido jugando en el escenario internacional en la lucha contra las drogas y el terrorismo, ignorando así el papel de corresponsabilidad que le compete en estos campos. No de otra manera se explica la posición adoptada en la negociación de condicionar la consolidación de las preferencias del ATPDEA (Andean Trade Promotion and Drug Erradication Act) a la eliminación de todos los mecanismos de protección con que contaba la economía en general y la agricultura en particular, sin permitir exclusiones de índole alguna.

En este contexto Estados Unidos, con la anuencia del gobierno colombiano, no tuvo en cuenta que las raíces del problema rural colombiano, como afirmaba el entonces Ministro de Agricultura, expresadas en el elevado grado de exclusión social de la población, se derivaban del narcotráfico y del conflicto armado.

La negociación resultó inequitativa en contra de Colombia

En efecto, mientras que los Estados Unidos logró mantener buena parte de la protección a sus productos a través de la preservación de las ayudas internas a la producción, Colombia accedió a desgravar la totalidad de sus aranceles (en distintos plazos según el producto) y a desmontar sus principales medidas de protección, como el Sistema Andino de Franjas de Precios y el Mecanismo de Administración de Contingentes. Además de que no se obtuvo y ni siquiera se planteó la congelación de las ayudas internas existentes en los Estados Unidos al momento de la negociación. Tampoco pudo el país lograr un sustituto adecuado de las franjas de precios como hubieran sido las salvaguardias de precios.

Adicionalmente, mientras que los Estados Unidos excluyeron de la desgravación el azúcar así como los productos con alto contenido de azúcar no listos para el consumo final, unos de sus productos más sensibles y a la par renglones de gran interés ofensivo para Colombia, el país no pudo excluir ninguno de sus productos altamente sensibles como la carne de pollo o el arroz, de la negociación.

Igualmente, se acordó la introducción de una cláusula de preferencia no recíproca en el ámbito agropecuario a favor de Estados Unidos, en virtud de la cual Colombia debe otorgar a éste país cualquier preferencia arancelaria que negocie con otros socios comerciales, si ésta es mayor a la concedida en el TLC, lo cual le resta enorme flexibilidad a Colombia en sus negociaciones comerciales futuras, impidiéndole otorgar acceso preferencial a otros países en productos en los cuales no tengan grandes ventajas a cambio de obtener tratamientos favorables en productos de interés.

La negociación resultó asimétrica a favor de Estados Unidos

En la negociación resultó claro el desconocimiento de las diferencias en el tamaño y grado de desarrollo de las economías y de los sectores agropecuarios de ambas naciones, y contrario a lo que sería de esperar las concesiones otorgadas por Colombia (valor del comercio ubicado en desgravación inmediata y valor de los contingentes libres de arancel) superaron en valor a las ofrecidas por los Estados Unidos.

En efecto, Colombia ofreció desgravar de manera inmediata a través de la incorporación en dicha canasta o en virtud de los contingentes otorgados un valor de importaciones anuales (promedio del periodo 2001-2004) equivalente a US$ 839 millones, mientras que Estados Unidos solo desgravó de manera inmediata US$ 776 millones. De la misma manera, el valor de los contingentes otorgados por Colombia excedió en 29,7% el promedio anual de las importaciones de esos productos originarias de Estados Unidos en el periodo 2001-2004, mientras que el de los otorgados por este último país solo excedió en 10,3% las compras externas de esos productos originarias de Colombia.Lo anterior significa que por lo menos a corto plazo se registrará un aumento de las exportaciones estadounidenses superior al de las colombianas.

Así mismo, no es previsible que esta situación se pueda revertir al menos a corto y mediano plazo, toda vez que no se logró garantizar el “acceso real” de los productos colombianos que, según, los negociadores, podrían tener potencial de penetración en el mercado estadounidense, en la medida en que los compromisos sanitarios y fitosanitarios asumidos por Estados Unidos no fueron más allá de los contemplados en el Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y aquéllos que se consignaron fuera del texto del Tratado (en carta adjunta) no contemplan obligaciones concretas para las partes a la luz de las cuales puedan solucionarse los problemas de índole sanitaria y fitosanitaria que afronta un grupo importante de productos agropecuarios colombianos para ingresar al mercado estadounidense. A diferencia, las exigencias hechas por Estados Unidos a Colombia en estas materias, sí fueron muy precisas, por ejemplo en cuanto a las obligaciones de entrada para productos cárnicos.

Implicaciones del TLC Colombia-Estados Unidos en la Economía Campesina

Pérdida de producción e ingresos para los productores que compiten con importaciones

Teniendo en cuenta que la eliminación de los aranceles traería como consecuencia una reducción de los precios internos recibidos por los agricultores colombianos y un incremento en las importaciones, un conjunto importante de bienes agropecuarios producidos en Colombia, en el que Estados Unidos tiene una capacidad importante de exportación, sería el más afectado por el TLC.

Estos efectos se presentarían en los principales cultivos transitorios desarrollados en el país, por los pequeños productores tales como cereales (arroz, maíz amarillo, maíz blanco, sorgo y trigo) en algunas leguminosas (fríjol y arveja) y algunas hortalizas (tomate, cebolla y zanahoria), así como en algunas actividades pecuarias como las carnes de pollo y de cerdo.

En estas circunstancias, y dependiendo de la magnitud de las elasticidades de oferta en cada caso, es previsible esperar que la reducción en los precios internos tenga como consecuencia una disminución en el área sembrada y en la producción nacional de estos bienes.

En efecto, de acuerdo con los estimativos realizados por Garay, Barberi y Cardona (2010), basados para la mayoría de los productos en las elasticidades de oferta incluidas en el estudio realizado para el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural publicado en el 2005[1] y en la actualización de los precios tanto internos como externos de los productos agropecuarios hasta enero del 2009, la desgravación acordada en el marco del TLC con Estados Unidos se traduciría, en un escenario medio de precios y tasa de cambio, en una disminución de los precios internos de los productos de economía campesina en proporciones que oscilan entre el 15%, en el caso de arveja y hortalizas, y el 55%, en el fríjol(Cuadro1).[2] Estas disminuciones en los precios llevarían a reducciones en los niveles de producción de las distintas actividades que oscilarían entre un 19% para arroz y un 54% para fríjol.

En conjunto, los cambios estimados tendrían un efecto importante sobre el valor de la producción de estos bienes, con disminuciones superiores al 50% en gran parte de los bienes, como son los casos del fríjol (79%), la carne de pollo (68%), el sorgo (66%), la carne de cerdo (65%), el trigo (62%) y el maíz amarillo y blanco (54 y 52%, respectivamente).

Cuadro 1. Resumen de los Impactos del TLC con EEUU sobre los sectores de bienes que compiten con importaciones (escenario medio de precios y tasa de cambio)

ACTIVIDAD Cambio en Precio Cambio en Área Cosechada Cambio en Producción Cambio en Valor de Producción
Arroz -20% -19% -19% -35%
Maíz Amarillo -41% -24% -21% -54%
Maíz Blanco -42% -21% -18% -52%
Sorgo -41% -40% -42% -66%
Trigo -25% -77% -49% -62%
Fríjol -55% -34% -54% -79%
Arveja -15% 0% 0% -15%
Cebolla -15% 0% 0% -15%
Tomate -15% 0% 0% -15%
Zanahoria -15% 0% 0% -15%
Carne de Pollo -51% N.A. -35% -68%
Carne de Cerdo -28% N.A. -51% -65%

Fuente: Garay et al. (2010)

Nivel de impacto del TLC con Estados Unidos para los productores de economía campesina

Debe tenerse en cuenta que el impacto del TLC sobre los productores de economía campesina dependerá del tipo de bienes que produzcan, siendo más acentuado entre mayor sea la proporción de la producción que compite con importaciones.

Previendo que el impacto del TLC será diferente entre los productores de economía campesina que se dedican únicamente a la producción de productos que compiten con importaciones de Estados Unidos los y los que no, el estudio de Garay et. al (2010 ) divide el universo de unidades productivas campesinas en cinco (5) categorías de impacto del TLC, según la proporción de su actividad agrícola y pecuaria que se vería afectada (ver Anexo1).

Con base en esas categorías el estudio de Garay et al. 2010 encontró, como se puede apreciar en el Cuadro 2, que el 14% de las unidades productoras de economía campesina se clasificarían en la categoría de impacto pleno, la cual abarca el 9% del área; otro 14% se clasificaría en la categoría de impacto alto, concentrando un 14% del área; un 13% en la de impacto medio, con el 15% del área; un 31% se ubicaría en la de impacto bajo, concentrando el 36% del área; y un 29% de las unidades no tendría impacto, concentrando el 27% del área. En síntesis 71% de las unidades campesinas y el 73% de su área se verían de una manera u otra afectadas negativamente por la suscripción del tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

Cuadro 2. Porcentaje de Unidades productivas y área agropecuaria

según categorías de impacto del TLC*

Categoría de impacto Cambios después del TLC
Unidades productivas % Área Agropecuaria
Impacto Pleno 14% 9%
Impacto Alto 14% 14%
Impacto Medio 13% 15%
Impacto Bajo 31% 36%
Sin Impacto 29% 27%
TOTAL 100% 100%

Fuente: Garay et al. (2010); Caracterización realizada a partir de la Encuesta Nacional Agropecuaria del año 2005. Se consideraron como unidades de economía campesina a aquellos PSMs (Pedazo de Segmento de Muestreo) en donde el área agropecuaria era menor o igual a 1 UAF (Unidad Agrícola Familiar) departamental, y en donde el número de animales era igual o inferior al límite de pequeño productor definido por la Corporación Colombia Internacional- CCI- y el área piscícola era menor a 5 hectáreas.;

*Incluye transitorios + permanentes + barbecho + descanso + pastos y malezas + avicultura + porcicultura + piscicultura + floricultura

El TLC Colombia-Estados Unidos disminuye los ingresos de los hogares campesinos

Bajo un escenario de precios y tasa de cambio promedio para las unidades productivas campesinas, el estudio de Garay et al. (2010) encontró que el ingreso agropecuario neto (las utilidades de la actividad agropecuaria) disminuiría como consecuencia del TLC en un 16,1% y que el ingreso total de los hogares campesinos lo haría en un 10,5%. (Cuadro 3)

Cuadro 3. Resumen de los efectos del TLC sobre los hogares campesinos (escenario medio de precios y tasa de cambio)

Categoría de Impacto Cambios después del TLC  
Ganancia Neta Agropecuaria Ingreso Total del hogar
Pleno -70,2 -45,4
Alto -48,5 -31,4
Medio -25,2 -16,3
Bajo -5,3 -3,4
Sin Impacto 0 0
Total -16,1 -10,5
       

ecuariao para este cuadro. implificado.dro, para una mayor compresiongo pasarla a un anexo.el TLC entre Colombia y Estados UnidoFuente: Garay et al. (2010)

Como recién se anotó, el impacto del tratado será diferencial para los distintos grupos de productores de economía campesina en función del porcentaje de sus actividades que compiten con las importaciones originarias de los Estados Unidos.

Según se afirma en el estudio recién referenciado para el 14% de los productores que se verían afectados de manera plena por el tratado, la ganancia neta agropecuaria se reduciría en $0,13 billones, lo que representa un 70,2% menos de utilidad frente a la situación sin tratado.

El 14% de los productores que sufrirían impacto alto verían disminuidas sus ganancias agropecuarias en $0,10 billones, una cifra equivalente al 51,5% de las que hubieran obtenido en ausencia del tratado.

Por su parte las ganancias netas agropecuarias del grupo de productores campesinos que sufrirían impacto medio derivado del tratado, los cuales representan el 13% del total descenderían en $0,07 billones, en términos absolutos y en 25,2% en términos relativos.

Por último las utilidades agropecuarias de los productores campesinos (31% del total) con impacto bajo como consecuencia del tratado se rebajarían en $O, 06 billones, cifra equivalente al 5,3% de estas utilidades en ausencia del tratado.

Las reducciones estimadas de los ingresos totales de los hogares campesinos que se derivarían de la suscripción del Tratado de Libre Comercio de Colombia con Estados Unidos serían del orden del 45% para los productores que se verán afectados con impacto pleno, del 31% para aquellos de impacto alto, del 16% para los de impacto medio, y del 3,4% para los de impacto bajo.

En síntesis, el estudio concluyó que el acuerdo comercial no reconoció el profundo grado de asimetría entre las economías de ambas naciones, lo que derivó en una negociación desfavorable para los pequeños agricultores de Colombia, que representan el 87% del total de productores del país, el 10% de la población trabajadora y contribuyen con el 49% de la producción agrícola nacional.

En conjunto alguien podría aducir que los efectos sobre los ingresos de los productores de economía campesina no son muy significativos pues apenas llegan al 10%. Sin embargo, es preciso tener en cuenta de una parte, que en el sector rural colombiano, de acuerdo con información correspondiente al año 2005, el 68.1% de los hogares cuenta propia de la rama agropecuaria obtienen ingresos mensuales por debajo de un salario mínimo y el 44.1% de los mismos por debajo incluso de medio salario mínimo y de otra, que los efectos del tratado son diferenciales en función de la intensidad del impacto sobre los hogares llegándose al extremo de que aquellos que serán afectados de manera plena por el tratado pueden ver reducido el total de sus ingresos agropecuarios casi en un 50%.

Primer año de vigencia del TLC. El sector campesino, claro perdedor del TLC entre Colombia y Estados Unidos

El Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, que entró en vigor hace más de un año, fue el resultado de negociaciones inequitativas, en detrimento del sector agrícola de Colombia en particular. Un estudio encargado por Oxfam analizó los datos disponibles de los primeros nueves meses del Acuerdo e identificó tendencias preocupantes, así como productos agrícolas de la economía campesina expuestos a un mayor riesgo. El estudio examinó un conjunto de indicadores y construyó un índice de riesgos y un sistema de alertas. El lactosuero, seguido por el arroz, el maíz blanco, la leche en polvo y la carne de cerdo, son los productos que enfrentan un mayor riesgo debido al aumento de las importaciones procedentes de los Estados Unidos y una caída de los precios de importación.

Los resultados del estudio contradicen las promesas anunciadas por el gobierno colombiano en cuanto a los beneficios del Tratado. En estos primeros meses las importaciones de los Estados Unidos han crecido a un ritmo mucho mayor que las exportaciones a ese país, provocando un deterioro de la balanza cambiaria. Y el sector campesino colombiano se ve forzado a competir en desigualdad de condiciones con productos que disfrutan de importantes subsidios en los Estados Unidos. Como resultado, se prevén importantes caídas en la producción nacional, y consecuentemente en los ingresos de las familias campesinas[3].

Programas de los Candidatos a la Presidencia de la República

Partido Conservador – Martha Lucía Ramírez

En primer lugar es importante resaltar que el documento analizado no es propiamente el programa de gobierno de la candidata del partido conservador sino un documento de “Anotaciones para un Programa de Gobierno 2014-2018” por lo tanto, hay algunos asuntos que se tratan con cierto nivel de profundidad, mientras que otros sólo son mencionados superficialmente. Sin embargo, en términos generales, el documento más que presentar propuestas concretas sobre cada uno de los temas, refleja las posiciones e intenciones de la candidata y su equipo; posiciones e intenciones que hace falta concretar.

Los efectos que pueden ocasionar los Acuerdos de Promoción Comercial o los Tratados de Libre Comercio suscritos por Colombia sobre los pequeños productores y particularmente sobre la economía campesina son ignorados en el programa de gobierno de la candidata. El documento solamente se limita a mencionar que es necesario identificar los productos con mayor potencial productivo y demanda internacional para convertir a Colombia en un exportador a gran escala de alimentos frescos y procesados, cuando se refiere a las metas de política agropecuaria. A este respecto se debe recalcar que esta tesis ha sido uno de los caballos de batalla para defender la suscripción de estos Acuerdos o Tratados, sin que hasta el momento, con excepción del Grupo Andino, en su época de oro, se hayan logrado volúmenes de comercio de estos productos de algún significado, aparte de las flores y el banano, puesto que las barreras a su ingreso y principalmente a los no procesados son más bien de orden sanitario y fitosanitario.

Por último, vale la pena resaltar que en el programa del partido conservador no se plantean programas, proyectos ni intenciones tendientes a compensar o atenuar a los pequeños productores y particularmente a los de economía campesina, los efectos negativos que les pueden ocasionar los tratados de libre comercio ni la intención de adoptar acciones tendientes a contrarrestar las prácticas de dumping y los subsidios a la exportación que aún utilizan los Estados Unidos en algunos productos (crédito, garantías de crédito y seguros de crédito a la exportación) .

Centro Democrático – Oscar Iván Zuluaga

El candidato del Centro Democrático en su propuesta en materia agrícola no menciona los tratados de libre comercio, ni busca compensar los efectos negativos que éstos pueden tener en los pequeños productores de economía campesina que compiten con importaciones. En este mismo sentido, tampoco hace referencia a la posibilidad de adoptar acciones que contrarresten las políticas de dumping ni subsidios a la exportación que utiliza Estados Unidos.

La única mención que se hace sobre el tema comercial y la agricultura es proponer la identificación de los productos agrícolas que podemos exportar con éxito, señalando como ejemplo, los sectores de frutas, verduras y hortalizas. Una vez más se debe recalcar que la identificación de estos “productos exportables” ha sido la tesis más recurrentemente usada para defender la suscripción de los acuerdos comerciales, sin que hasta el momento se hayan alcanzado logros importantes, pues como se mencionó anteriormente las barreras e este tipo de productos son más sanitarias y fitosanitarias que arancelarias.

Unidad Nacional, Partido de la U – Juan Manuel Santos

El documento estudiado, no es propiamente el programa de gobierno sino un documento preparado por la Fundación Buen Gobierno intitulado “Bases para un Programa de Gobierno: Transitando el camino de una Colombia en Paz”. El foco principal del documento es la exposición de los logros alcanzados por el gobierno actual y la presentación de algunas propuestas no muy estructuradas sobre los diferentes asuntos de interés nacional. Vale la pena mencionar sin embargo que la Fundación, aspira presentar a finales de abril los documentos elaborados en 23 mesas de trabajo que han venido operando desde septiembre de 2013, entre las cuales se encuentran una sobre agricultura, otra sobre comercio internacional e inversión extranjera , así como también una sobre transformación productiva y locomotoras.

Sobre la política comercial, la transformación productiva y las locomotoras el documento de bases para un programa de gobierno enfatiza la intención de fortalecer los vínculos del país con la Alianza del Pacífico como uno de los ejes fundamentales de la política internacional y comercial del país y como mecanismo para llegar a los mercados asiáticos. Asimismo, el documento plantea aprovechar al máximo las ventajas que ofrecen los acuerdos comerciales para los exportadores y colaborar con los sectores que compiten con importaciones para que puedan aumentar sus productividad. Sin embargo, a pesar de que se hace referencia a “sectores que compiten con importaciones” nunca se hace una mención específica al sector agropecuario y mucho menos a los productores de economía campesina.

Por último es importante destacar que el documento reconoce que los acuerdo firmados en los paros podrían no se enteramente consistentes con los compromisos internacionales, no obstante no presenta ningún planteamiento sobre cómo se pretenden reconciliar los acuerdos de los paros con los firmados en el marco internacional.

Alianza Verde – Enrique Peñalosa

El programa político de Alianza Verde se estudió a partir de un documento publicado en su página web y el discurso de campaña de Enrique Peñalosa el 26 de marzo de 2014. En este sentido, las propuestas al igual que las de los programas de gobierno revisados anteriormente aunque permiten ver la línea que tendría el candidato en caso de ser elegido, tienden a ser poco concretas.

El discurso del Dr. Enrique Peñalosa presta especial atención a la situación en la que se encuentran las comunidades campesinas del país. Advierte que se han iniciado programas de liberación de importaciones y se han firmado tratados de libre comercio sin contar con una estrategia de largo plazo ni estudios cuidadosos sobre el impacto que podrían tener sobre los campesinos. Lo anterior sumado a otros asuntos (falta de tecnología y carreteras, atrasos en la titulación de tierras, costos de los insumos, entre otros), ha contribuido desde la perspectiva del candidato a agravar los problemas de pobreza del campo. En este sentido, la propuesta de Alianza Verde es hacer “TODO” para impedir que esta situación continúe, incluyendo la posibilidad de aplicar las cláusulas excepcionales de los tratados e incluso renegociar algunos de ellos. Adicionalmente, se establece que no se suscribirán nuevos tratados en los próximos años.

Polo Democrático Alternativo – Clara López

A diferencia de los casos anteriores el Polo Democrático Alternativo PDA dio a conocer su Programa de Gobierno 2014-2018 intitulado “Una Patria Para Todas y Todos”, por lo tanto es sobre este documento sobre el cual se esbozan los siguiente comentarios en relación con los TLC y los productores de economía campesina.

Vale la pena mencionar que el Programa de Gobierno del PDA propone un “nuevo modelo de desarrollo” En este documento, la candidata a la presidencia doctora Clara López presenta las bases de los principios económicos orientadores: el crecimiento compartido y la competencia regulada.

El PDA resalta como uno de los principales problemas del agro la suscripción de los Tratados de Libre Comercio (TLC) en la medida en que condenan a los productores nacionales a ser los perdedores. En este sentido establece que durante el primer año de gobierno exigirá la renegociación de los TLC actuales, en especial el de Estados Unidos y la Unión Europea y trabajará por la competitividad de la tasa de cambio. Asimismo, plantea que frenará la implementación de los acuerdos que no se hayan aprobado, hasta tanto no se renegocien considerando los intereses nacionales.

Si bien el programa de gobierno del PDA identifica a los productores nacionales del sector agropecuario como los perdedores de los TLC, no hace una mención específica a los pequeños productores de economía campesina y por lo tanto no presenta propuestas concretas que puedan ayudar a mitigar los efectos negativos que los TLC pueden tener en esta población en caso de que no le resulte viable la renegociación de los mismos. Adicionalmente, a excepción de los asuntos relacionados con las cláusulas de propiedad intelectual en medicamentos, la propuesta de renegociar los acuerdos no aclara qué disposiciones en especial se busca cambiar, cuáles serían las condiciones de negociación, ni cuál sería la posición del gobierno en caso de que por ejemplo Estados Unidos no esté dispuesto a abrir nuevamente la negociación.

Anexo 1

Actividades agrícolas

  1. Impacto Pleno: Unidades en las cuales el 100% del área cosechada en el 2005 correspondió a cultivos que compiten con importaciones
  2. Impacto Alto: Unidades en las cuales más del 66,7% y menos del 100% del área cosechada en el 2005 correspondió a cultivos que compiten con importaciones
  3. Impacto Medio: Unidades en las cuales más del 33,3% y menos de un 66,7% del área cosechada en el 2005 correspondió a cultivos que compiten con importaciones
  4. Impacto Bajo: Unidades en las cuales más del 0% y menos de un 33,3% del área cosechada en el 2005 correspondió a cultivos que compiten con importaciones
  5. Sin Impacto: Unidades en las cuales no se cosecharon en el 2005 cultivos que compiten con importaciones

Actividades pecuarias

  1. Impacto Pleno: Unidades en las cuales el 100% de los animales que se contabilizaron en el 2005 correspondieron a aves o cerdos
  2. Impacto Alto: Unidades en las cuales más de un 66,7% y menos del 100% de los animales que se contabilizaron en el 2005 correspondieron a aves o cerdos
  3. Impacto Medio: unidades en las cuales más del 33,3% y menos del 66,7% de los animales que se contabilizaron en el 2005 correspondieron a aves o cerdos
  4. Impacto Bajo: unidades en las cuales más del 0% y menos del 33,3% de los animales que se contabilizaron en el 2005 correspondieron a aves o cerdos
  5. Sin Impacto: Unidades en las cuales no se contabilizaron en el 2005 aves o cerdos

En el caso en que en una misma unidad productora se desarrollaran a la vez tanto actividades agrícolas como pecuarias, se procedió a clasificarla en alguna de las cinco categorías establecidas anteriormente siguiendo los criterios contenidos en la siguiente tabla:


CATEGORÍA AGRÍCOLA (PECUARIA)
CATEGORÍA PECUARIA (AGRÍCOLA) CATEGORÍA EN LA QUE SE CLASIFICA A LA UNIDAD
IMPACTO PLENO IMPACTO PLENO IMPACTO PLENO
IMPACTO PLENO IMPACTO ALTO IMPACTO ALTO
IMPACTO PLENO IMPACTO MEDIO IMPACTO ALTO
IMPACTO PLENO IMPACTO BAJO IMPACTO MEDIO
IMPACTO PLENO SIN IMPACTO IMPACTO BAJO
IMPACTO ALTO IMPACTO ALTO IMPACTO ALTO
IMPACTO ALTO IMPACTO MEDIO IMPACTO MEDIO
IMPACTO ALTO IMPACTO BAJO IMPACTO MEDIO
IMPACTO ALTO SIN IMPACTO IMPACTO BAJO
IMPACTO MEDIO IMPACTO MEDIO IMPACTO MEDIO
IMPACTO MEDIO IMPACTO BAJO IMPACTO BAJO
IMPACTO MEDIO SIN IMPACTO IMPACTO BAJO
IMPACTO BAJO IMPACTO BAJO IMPACTO BAJO
IMPACTO BAJO SIN IMPACTO IMPACTO BAJO
SIN IMPACTO SIN IMPACTO SIN IMPACTO

[1]Se utilizaron las elasticidades de oferta estimadas para el estudio del Ministerio de Agricultura salvo para los casos de arvejas, cebolla, zanahoria y tomate para los cuales se supuso una oferta perfectamente inelástica. Para el caso de la carne de cerdo la elasticidad precio de la oferta fueron estimada por Vargas en el 2007, y para la carne de pollo por Cardona y Van Brackel en el 2004.

[2] Estimaciones bajo un escenario de precios y tasa de cambio promedio. Los escenarios promedio de precios están constituidos por los promedios aritméticos de los precios señalados durante el periodo enero 1997-enero 2009. El escenario medio de tasa de cambio corresponde a la tasa promedio representativa del mercado (TRM) del periodo comprendido entre noviembre de 2008 y abril de 2009 ($ 2.384 por dólar).

[3]Tomado de Expectativas frustradas. El sector campesino, claro perdedor tras el primer año del TLC entre Colombia y Estados Unidos, Oxfam, 2013.

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