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Agronegocio: práctica y discurso

Enrique Castañón Ballivián

Jueves, 03 Agosto 2017

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Colombia le dio la entrada a las políticas de libre comercio, hace 20 años desde el gobierno de Cesar Gaviria Trujillo; abriendo paso al pensamiento neoliberalista, capitalista y el TLC; poniendo en riesgo la seguridad alimentaria en el país, puesto que disminuyo la producción nacional, el estado no puede asegurar una alimentación de todos los ciudadanos, descendiendo la producción interna, el desarrollo sostenible y la autosuficiencia; todo esto por abrir espacio a los TLC, aumentando las importaciones dañando los mercados locales. 

Antes los campesinos eran capaces de alimentar a la gran mayoría de los ciudadanos, produciendo el 90% de lo que se consumía en el país, actualmente aun lo hacen pero en menor porcentaje, porque compite diariamente con los mercados internacionales que nos han invadido. El gobierno actualmente ha engañado al pueblo, el país no está preparado, puesto que no se puede competir con los productos de los países desarrollados y con los cuales se están firmando los tratados, no hay equidad y son propuestas totalmente desleales, por detrás de todo lo “bonito” que mostraron, porque no se habló con la verdad y es que estos países poseen una gran ventaja sobre Colombia y los países latinoamericanos, puesto que cuentan con subsidios para la producción de dichos bienes los cuales llegan a menor precio, ya que producirlos no cuenta y aun así ellos reciben ganancias. 

En consecuencia se desplazan y desaparecen los productos colombianos, buscando el desvanecimiento total de la biodiversidad colombiana para que luego invadiendo y monopolizando el mercado llegue una alza en los precios convirtiéndonos en consumistas de sus servicios, aprovecharan después de la destrucción, el caos y sin vuelta atrás, siendo la única forma para alimentar al pueblo.

El agro colombiano queda completamente desprotegido, se quitan los aranceles dando cabida a los mercados externos y dejando decaer la producción del país; los jefes de estado dan prioridad al desarrollo empresarial, el estado Colombiano entra en retroceso, desequilibrio externo, suicidio social, pobreza, desesperanza, abandonando a los campesinos.

El modelo que se piensa establecer en el país no es valedero, su principal enfoque es volver a la revolución verde, acabando con la principal riqueza de la nación los recursos naturales, la conservación, biodiversidad, costumbres campesinas, ya que el modelo fracaso en otros países ¿ Porque se permitir que se terminen de firmar los TLC?. La revolución verde es un peligro para las tierras del país y para la salud de todos los colombianos, esto no es más que una destrucción masiva de lo que es Colombia.

En exportaciones masivas llegara maquinaria e insumos convencionales, para la producción de bienes en gran escala, desarrollando activamente la propuesta de ley de los derechos de la superficie, en el cual no se salvaran ni las reservas campesinas.

Todas las políticas actuales que muestran los dirigentes no es más que los pasos para entregar a los países desarrollados todas las tierras y todo lo que somos, para la muestra de un botón, solo beneficia a los grandes capitalista del país y a las entidades privadas, que son los mismos terrenos que están comprando países externos, si esto no se detiene de una vez ellos terminaran siendo dueños de nuestro país en totalidad; una muestra de esto es la política que se han planteado como el “proyecto de agro ingreso seguro y la re institución de tierras” una gran burla a los colombianos, a la larga lo que se quiere es con el tiempo que se implanten los tratados que el presidente, le venga en gana firmar, prácticamente el estado quitara estas tierras y dará una renta a los campesinos por esos terrenos.

Por otro lado en los últimos días, El espectador “Advierten reducción de presupuesto para sector agrícola en 2016”, aun no cesan las políticas planteadas por el estado colombiano que deducen las esperanzan de muchos colombianos que desean volver al campo. Y es que el agro no es el único sector afectado, a la larga todos los sectores, el país entero va a sufrir las consecuencias de los TLC, en defensa del pueblo colombiano por las políticas estatales, ya se ven varios movimientos y organizaciones que se unen en contra de los TLC, en consecuencia se hacen notar en el proceso de paz, protestas civiles, agroecologia, el buen vivir, unión de los sectores más afectados y la de las reservas campesinas. Pero de igual manera las grandes potencias se prepararon muy bien para atacar, ya que los tratados Finca San Luis policultivos. Fuente: archivo familiar de litre comercio ya firmados no tienen reversa, prepararon bien los documentos, impusieron normas que a la larga no afectaran solos unos productos y a un solo grupo de productores.

Los Estados Unidos no solo subsidiara los servicios ya vigentes, sino que también invadirá los productos que no incluían en la primera instancia, en el correr de los años estaremos invadidos; solo queda oponer resistencia a la que el presidente decida por sí solo, y unir fuerzas civiles de citadinos y campesinos para impedir en lo posible tanto caos en un nuestra hermosa nación Colombiana. En medio de todo lo que se discute anteriormente, no todo es desesperanza.

Los movimientos y organizaciones indígenas, afro y campesinas, consideran alternativas a lo que se plantea desde el capitalismo y la globalización. Un ejemplo de lo anterior es el caso de la Finca San Luis, proyecto familiar llamado ECOMUOBA (ecológicos Murillo Barajas) enfocado principalmente en la producción de alimentos orgánicos de clima frio, soberanía alimentaria, autoconsumo, cuidado del medio ambiente, agroecologia y ordenamiento territorial.

Este proyecto familiar es miembro de algunas organizaciones locales y regionales como los son AGREGUA (asociación de granjeros de Guasca), ASOQUINUA (asociación de productores de quinua), CORTURISGUASCA (Corporación de Turismos de Guasca), mercados campesinos, Toldos San Jacinto de Guasca y Movimiento Regional por la Tierra, articulados como caso 6 FINCA EL ALISAL Y SAN LUIS -FAMILIA MURILLO BARAJAS Municipio de Guasca, Departamento de Cundinamarca – Colombia.

Por Andrea Murillo Barajas, estudiante de VI semestre Ingeniería agroecológica, Corporación universitaria Minuto de Dios.

Comentarios   

+2 # gerardo 18-08-2015 20:55
Andrea, admiro tu trabajo de vision humanista, no dudemos que los 11 TLC acabaran con la agricultura de los campesinos colombianos que dan el sustento a nuestra población. Es inconcebible ante este problema estructural que en Pasto nariño consigas quesos europeos,carne rojas usa y hasta filete de basa traido del Vietnan,,,ect..
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