La Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) resolvió que no permitirá el ingreso de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Boliviano (YPFB) a las áreas protegidas del país para la exploración y explotación petrolífera, luego de que falló en dos oportunidades una solicitud de audiencia con el Ejecutivo para tratar normativas que viabilizan la actividad extractiva en sus territorios.

El presidente de la organización indígena, Domingo Julián, informó a Erbol que además no permitirán se realice la consulta previa para dar paso a la exploración, sin antes no sostener un diálogo con el presidente Evo Morales, luego que los ministerios de Medio Ambiente e Hidrocarburos no respondieron a su convocatoria de diálogo.

Explicó que el gobierno maneja un “doble discurso” y aunque advierte el impacto ambiental, las autoridades le dan menos importancia a éste, otorgándole relevancia a “lo inmediato y a un sentido equivocado de progreso”.

El sacerdote jesuita y especialista en temática indígena Xavier Albó manifestó que los pueblos indígenas bolivianos “deben unirse” para hacer prevalecer la consulta previa en sus territorios antes de que el gobierno ejecute megaproyectos en áreas protegidas y territorios indígenas. 
 

El Decreto Supremo 2452 del 15 de julio instruye la obligatoriedad de que todo alimento genéticamente modificado lleve la etiqueta  y símbolo de advertencia de que contiene transgénicos.

El artículo cuarto de la norma   señala que "todo alimento que se produzca, fabrique, importe y se comercialice dentro del país y que contenga o derive de los organismos genéticamente modificados, es obligatorio que  lleven el aviso   de que fueron transformados”. El símbolo, que estará etiquetado en el envase, será en forma  triangular de color rojo y en el medio llevará la sigla "OGM” y el texto de "Organismo Genéticamente Modificado”.

Abajo estará impresa la leyenda "Este producto contiene material genéticamente modificado”, especifica  la disposición.

Entre 2010 y 2014, la importación de alimentos casi se duplicó por la devaluación de la moneda en Argentina y Brasil. El sector privado afirma que esta situación les genera pérdidas a los productores, desincentiva la producción y reduce la inversión. Se interna más harina de trigo y arroz.

Las compras bolivianas de alimentos se incrementaron de $us 357,3 millones en 2010 a $us 689 millones en 2014, lo que representa un aumento del 92,81%. A mayo de 2015, la internación de los productos alcanzó a los $us 219,8 millones, de acuerdo con información oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) y que fue sistematizada por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

El gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, explicó que el incremento sostenido de la importación de alimentos a territorio boliviano se debe fundamentalmente a la devaluación del peso argentino y el real brasileño.

A 84 días de su realización, los acuerdos alcanzados en la Cumbre Agropecuaria “Sembrando Bolivia” comienzan a operativizarse mediante seis proyectos de ley y tres decretos supremos, además de una resolución suprema presentados por el gobierno este 15 de julio. Aunque todavía no se conoce con exactitud el texto de las normas, para entenderlas es preciso explicar el contexto que las originó.

La cumbre concentró a pequeños, medianos y grandes productores en un encuentro inédito y por eso mismo histórico en el país. El Estado le dio gran importancia a este evento con la presencia del presidente Evo Morales en la apertura de la reunión.