
En los últimos meses el nivel de deforestación ha incrementado vertiginosamente en la Amazonía brasileña. Solo en el último mes ha habido un aumento de 68% en la desaparición de bosques selváticos, respecto a las cifras del 2018. En respuesta, Jair Bolsonaro se limita a negar el impacto de sus políticas en la selva de su país.