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DECLARACIÓN DEL ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES POR EL ACCESO DE LAS MUJERES A LA TIERRA

Domingo, 1 de Noviembre de 2009

Representantes de 60 organizaciones de mujeres de los 9 departamentos del país, como expresión de la diversidad y pluralidad, reunidas el día 30 de Octubre, en el Encuentro Nacional por el Acceso de las Mujeres a la Tierra, que aglutinó a las siguientes organizaciones e instituciones convocantes y participantes: Coordinadora de la Mujer; Confederación Nacional de Mujeres Campesinas, Indígenas y Originarias de Bolivia "Bartolina Sisa" (CNMIOCB- BS); Confederación de Pueblos indígenas de Bolivia (CIDOB); Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB); Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo (CONAMAQ); Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia (AOPEB); Centro Afrobolivianao para el Desarrollo Integral y Comunitario (CADIC); Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB); Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar (FENATRAHOB); Confederación Nacional de Trabajadoras por Cuenta Propia de Bolivia (CONTCUPB); Confederación Departamental de Mujeres Campesinas, Indígenas, Originarias BS-La Paz: Organización de Mujeres Aymaras del Kollasuyu (OMAK); Centro de Capacitación y Servicio para la integración de la Mujer (CECASEM); Centro de investigación y Promoción del Campesinado -CIPCA ( La Paz, Pando); Instituto de Formación Femenina Integral (IFFI); Centro Juana Azurduy; Instituto Politécnico Tomás Katari (IPTK); Casa de la Mujer; Centro de Tecnología Intermedia (CEDETI); Centro de Capacitación en Investigación Campesina de la Mujer de Tarija (CCMCAT); Centro de Investigación y Apoyo Campesino (CIAC -Tarija Potosi); Centro de Promoción y Salud Integral (CEPROSI); Asociación de Centros de Madres D III-IV, Mujeres del Ayllu Urbano; Grupo de Terapia de Mujeres; Organización de Desarrollo Integral Cruz Andina; Colonizadores Única "Santa Fe"; Movimiento de Mujeres Indígenas Originarias del Qullasuyu.

DECLARAMOS:


Hemos recibido un informe de las autoridades del Viceministerio de Tierras y el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) respecto a los avances en el proceso de saneamiento en el país, en el que se ha logrado que 28,4 millones de hectáreas hayan sido tituladas en esta gestión, avanzando en la transformación de las estructuras de la tenencia de la tierra.

 Hemos evidenciado que existe un marco normativo suficiente para garantizar el acceso de las mujeres a la tierra, tanto para la tenencia, titularidad y la herencia, en condiciones de equidad. La Constitución Política del Estado reconoce este derecho en sus artículos 395 y 402 y también la Ley de Reconducción Comunitaria de Reforma Agraria, en la Disposición Final Octava y en su decreto reglamentario, que establecen que las mujeres debemos acceder a la tierra, registrar en primer lugar nuestros nombres en los títulos de propiedad, independientemente de nuestra condición y estado civil.

SIN EMBARGO:

A 56 años de la promulgación del Decreto de Reforma Agraria, a 13 años de la Ley INRA; y a 3 años la Ley de Reconducción Comunitaria, nuestro derecho al acceso a la Tierra no está garantizado. En el periodo 1997 a 2006, de 29.063 títulos otorgados, sólo 4.973 han sido para mujeres. Es decir, que sólo 17 de cada 100 títulos entregados, fueron para mujeres.

 POR LO TANTO:

  • Para cumplir con el mandato de la Constitución Política del Estado, es necesario eliminar las prácticas de discriminación, subordinación y exclusión en contra de las mujeres, el Estado debe tomar decisiones políticas y medidas administrativas y técnicas para garantizar nuestro derecho al acceso y a la titularidad de la tierra. Por otro lado, es central que las organizaciones de las comunidades y pueblos reconozcan los derechos de las mujeres y contribuir a la modificación de aquellas prácticas que limitan nuestro derecho a acceder a la tierra.
  • El Estado debe garantizar la socialización y difusión de las leyes y normas que refieren al derecho de las mujeres a la tierra. Cada mujer, cada comunidad, cada ayllu, debe contar con la información necesaria para hacer que las mujeres puedan exigir el cumplimiento del derecho de la mujer a la tierra.
  • Se deben considerar, urgentemente, los procesos de concesión a empresas ganaderas, madereras, petroleras y mineras para la explotación de los recursos naturales, que destruyen nuestro territorio.
  • Demandamos la efectiva acción del Estado para acabar con la inequidad en la tenencia de tierra. Mientras los "señores del oriente" tengan bajo su control la mayor parte de la tierra productiva del país, no será posible para mujeres y hombres campesinos, indígenas y originarios ejercer a plenitud su derecho a la tierra.
  • Demandamos la equitativa distribución de la tierra, considerando las necesidades diferenciadas de las mujeres de tierras altas, tierras bajas y llanos.
  • Convocamos a las organizaciones sociales de mujeres y mixtas a unir sus esfuerzos para hacer efectivo el derecho de las mujeres a la tierra.

Según un estudio de Oxfam, entre 1975 y 2006, los glaciares como la Cordillera Real perdieron el 40 por ciento de su volumen a causa de los deshielos.

El cambio climático que experimenta el planeta pone en peligro el suministro de agua y electricidad para las ciudades de La Paz y El Alto debido a que los glaciares en la Cordillera Real perdieron más del 40 por ciento de su volumen, según alerta un informe de Oxfam, reflejada por la Red Erbol.

El documento titulado "Cambio Climático, Adaptación y Pobreza en Bolivia" presentado ayer en la cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea en Washington, destaca que entre 1975 y 2006 los glaciares en la Cordillera Real perdieron más del 40 por ciento de su volumen, deshielo que amenaza el suminitro de agua y de electricidad de la población, ya que el 40 por ciento de esta energía en Bolivia procede de plantas hidroeléctricas.

El tiempo errático ha provocado la pérdida de numerosas cosechas que generan hambrunas entre la población.

A su vez, estos cambios climáticos producen periodos de sequía prolongados que facilitan la combustión de las diez gigatoneladas de carbono que acumulan los bosques bolivianos, creando una seria amenaza de incendios forestales.

A raíz de estos hechos, en 2007 Bolivia pasó a engrosar la lista de los diez países del mundo más afectados por los desastres naturales, a los que acompaña la rápida expansión de enfermedades como el dengue, avivadas por las altas temperaturas.

Entre 2006 y 2008 las inundaciones, las riadas, los corrimientos de tierra, el granizo y las heladas afectaron a más de 618.000 personas y costaron al Gobierno boliviano entre el 3% y el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) anual.

Los científicos consideran que el aumento de las temperaturas también ha contribuido a la expansión de enfermedades como el dengue, permitiendo que el mosquito que transmite la enfermedad llegue a mayores altitudes.

Las lluvias erráticas y las plagas de insectos provocadas por temperaturas anormalmente altas causan la pérdida de las cosechas, ocasionando penuria alimentaria.

Casi dos tercios de los 10 millones de habitantes de Bolivia viven en la pobreza, con menos de dos dólares al día. Y el 40% vive en la pobreza extrema, con menos de un dólar diario. La mayoría de la pobreza está concentrada en la población indígena.

Bolivia es el país de Sudamérica con el porcentaje más alto de población indígena, un 66%, según datos de Oxfam. Los grupos indígenas bolivianos incluyen a los aymara y quechua pero también a más de otros 30.

FINANCIAMIENTO ADICIONAL

Según el informe, uno de los principales inconvenientes para la lucha contra el cambio climático en Bolivia es la falta de recursos económicos, motivo por el cual insta a los países ricos a comprometerse con unos 150.000 millones de dólares (101.964 millones de euros) adicionales al año, para permitir a los países pobres enfrentar el desafío medioambiental.

"La gente pobre en Bolivia no puede permitirse el lujo de que nuestros líderes políticos se queden tan satisfechos consigo mismos", dijo el portavoz de Intermón Oxfam para cambio climático, José Hernández de Toro. Asimismo, afirmó que "es escandaloso que los países más ricos y más contaminantes del mundo se resistan a hacer lo que es necesario y que está a su alcance para abordar la crisis climática" y solicitó a estas naciones que reduzcan sus emisiones en un 40 por ciento.

En este contexto, instó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y a los líderes europeos reunidos en Washington a "poner dinero extra sobre la mesa" y a desarrollar estas negociaciones personalmente en vez de dejarlas en manos de funcionarios.

Soledad Álvarez La Paz, 4 nov (EFE)- Cincuenta y seis familias del Beni, en la Amazonía boliviana, han comprobado cómo se pueden afrontar los efectos del cambio climático con una técnica agrícola que las culturas prehispánicas ya usaban para aprovechar las inundaciones cíclicas de la zona: los "camellones".

Se trata de extensas plataformas agrícolas levantadas por la mano del hombre que, con una altura de entre 50 centímetros y dos metros, protegen de las inundaciones a los cultivos que se siembran en su superficie.

Estas elevaciones se rodean a su vez de una red de canales que en la época de inundación drena el agua y que en los ciclos secos la acumula para el riego, lo que permite además nutrir y enriquecer el suelo y configurar incluso un ecosistema propicio para actividades complementarias como la piscicultura o la creación de bancos de semillas.

Un grupo de familias pobres de las localidades benianas de Loma Suárez y Copacabana ha experimentado la eficacia del sistema participando en un proyecto de "camellones" financiado por Oxfam Internacional y dirigido por la fundación local Kenneth Lee.

"En un año y medio hemos demostrado la teoría: se puede producir en inundación y en sequía, hay capacidad de decidir qué producimos y qué necesita el mercado", explicó a Efe Óscar Saavedra, director de la Fundación Kenneth Lee, que debe su nombre a un geólogo norteamericano que dedicó su vida al estudio de la cultura hidráulica de la Amazonía boliviana.

Desde que se puso en marcha el proyecto, los "camelloneros" benianos han logrado el récord de tres cosechas de maíz, con rendimientos "excepcionales", y 120 toneladas de yuca, gracias a un método de agricultura intensiva y cien por cien ecológica con el que pueden cultivar también arroz, hortalizas o legumbres.

Y todo ello con una tecnología rescatada de los pueblos precolombinos que desarrollaron hace 3.000 años en la Amazonía continental una compleja cultura hidráulica a base de lomas artificiales, canales, diques y camellones para enfrentar los ciclos de inundaciones y sequías propios de la zona.

Aunque el agua ha sido una constante en la extensa región del Beni -un territorio de más de 213.000 kilómetros cuadrados en el noreste de Bolivia-, sus efectos son ahora especialmente devastadores debido al cambio climático y a fenómenos como "El Niño" y "La Niña".

Este departamento ha sufrido graves inundaciones en los tres últimos años, especialmente en 2008, cuando el agua afectó a casi el 75 por ciento del territorio regional y las pérdidas sumaron unos 220 millones de dólares, según datos de Oxfam Internacional.

"La diferencia es que ahora las inundaciones son imprevisibles (...) No sabemos exactamente cuándo va a llegar la inundación o cuándo va a haber sequía. En el pasado los tiempos eran más marcados. El desorden es más variable y menos predecible", explica Saavedra.

Ante este escenario, el director de la Fundacion Kenneth Lee reivindica la importancia de los "camellones" como solución sostenible y "sustentable", pero también por razones de rentabilidad: construir una hectárea de terreno cultivable con este método cuesta unos 20.000 dólares en zonas altamente inundables.

La inversión, dice Saavedra, se recupera en 18 meses con un sistema que enriquece el suelo, aumenta la biodiversidad, resuelve problemas de seguridad alimentaria, detiene la deforestación del bosque tropical y permite afrontar los efectos del cambio climático.

"Todo pasa por una estrategia de desarrollo. La Alcaldía de Trinidad (la capital del Beni) gasta medio millón de dólares anuales en desarrollo productivo, pero sigue con una agricultura convencional. Viene una sequía prolongada o una gran inundación y se acabó: cada dos o tres años hay que volver a empezar y por eso estamos en un círculo vicioso de pobreza", señaló Saavedra.

El proyecto que desarrollan Oxfam y la Fundación Kenneth en Beni pretende un "cambio cultural" entre los habitantes de la zona para fomentar su capacidad emprendedora y que puedan constituir pequeñas empresas alrededor del método productivo de los "camellones".

La idea de Oxfam es extender a unas 1.000 familias este proyecto que el director de la Fundación Kenneth Lee ve "definitivamente viable desde el punto de vista social, ecológico y económico" y exportable al entorno del Lago Titicaca, en el Altiplano, e incluso a zonas húmedas de los continentes asiático y africano.

 

Foto:  Camellones (Trinidad, Bolivia) Jane Beesley / Oxfam GB

 Una urgencia para la V Cumbre Ministerial sobre Agricultura y Vida Rural en las Américas

 La Paz y Montevideo, 23 de octubre del 2009

Del 25 al 31 de octubre Jamaica será la sede de la V Cumbre Ministerial de América Latina y el Caribe sobre Agricultura y Vida Rural en las Américas. Esta Cumbre tendrá como prioridad impulsar la revalorización de la agricultura y el medio rural, contribuyendo a enfrentar los desafíos del desarrollo, propiciando la integración urbano-rural, teniendo en cuenta los factores sociales, políticos, económicos, ecológicos y culturales y visibilizando la contribución de lo rural al desarrollo nacional".

"Oxfam Internacional considera que la Cumbre debe ser un espacio para que los gobiernos de la región asuman el compromiso de invertir en la pequeña agricultura y garantizar la seguridad alimentaria", explicó Asier Hernando, responsable regional de agricultura y recursos naturales de Oxfam en América del Sur.  "Se debe poner especial atención en las mujeres, unas de las más afectadas por el hambre y la falta de acceso al agua y la tierra", añadió.

"El apoyo a la pequeña agricultura es un componente indispensable en la lucha contra el hambre. Permite atacar la insuficiencia alimentaria y el alto precio de los alimentos, potenciando cadenas productivas y flujos comerciales locales y regionales", sostuvo Eduardo Gudynas, investigador del Centro Latino Americano en Ecología Social, con sede en Montevideo. El investigador agregó que "esos agricultores y sus familias son parte de la solución, y los gobiernos deben asegurar su concurso y participación".

El Plan AGRO 2003-2015 para la Agricultura y Vida Rural de las Américas -consensuado hace seis años por los gobiernos de América Latina- no hace un especial énfasis en la importancia de invertir en la pequeña agricultura. La crisis económica y financiera, el calentamiento global y la crisis alimentaria obligan a los gobiernos de la región -y del mundo- a cambiar las prioridades de la inversión para mejorar las condiciones los más del mil millones de personas que viven con hambre en el mundo.

En los últimos años, la poca inversión de los gobiernos en agricultura ha estado orientada hacia la agroindustria, cuando numerosos estudios han demostrado que la ésta tiende a producir menos beneficios brutos y netos por hectárea de tierra que la pequeña agricultura. Pero más allá de las consideraciones de eficiencia económica, los agricultores campesinos e indígenas son además quienes cuidan de las tierras más degradadas, conservan la biodiversidad agrícola y manejan algunos de los suelos más frágiles de América Latina. Por ello son también aliados cruciales en la lucha contra el cambio climático.

CLAES, IDRS y Oxfam Internacional hacen un llamado a los ministros de agricultura y desarrollo rural de América Latina y el Caribe para que los acuerdos de la V Reunión Ministerial sobre Agricultura y Vida Rural en las Americas, permitan: 

 1. Situar la agricultura familiar en el centro de la Agenda Hemisférica 2010 - 2011 para la implementación del Plan AGRO 2003-2015. Los gobiernos deben incrementar la inversión para alcanzar -por lo menos- los montos dedicados a este sector en 1980. Para tener un mayor impacto sobre la productividad y reducir la pobreza, esa inversión debe complementarse con inversiones en desarrollo rural en infraestructura, educación y servicios sanitarios.

 2. Fortalecer a las comunidades dedicadas a la agricultura. La población debe participar en la identificación de sus propias necesidades y ser consultadas sobre la pertinencia de inversiones que reciban. Se debe aumentar su capacidad para emprender acciones colectivas, negociar mejores precios y servicios y autofinanciar sus prioridades del desarrollo.

 3. Visualizar a las mujeres como protagonistas de la economía. Las mujeres son pieza clave de la seguridad alimentaria del planeta y demandan atención especial. Mejorar su acceso a los recursos naturales y a los servicios financieros y sociales -como el crédito y los seguros- es fundamental para desarrollar el campo.

 4. Políticas específicas para zonas marginadas. El sector público y el la sociedad civil deben liderar la reactivación de aquellos zonas marginales y ecológicamente degradadas facilitando inversiones suficientes que restituyan el ecosistema y expectativas de vida digna.

 5. Apoyar tecnologías de bajos insumos. Se necesita invertir en el desarrollo de tecnologías de bajo coste, que buscan la protección del ambiente, reducen la dependencia de la compra de insumos y favorecen la adquisición de poder de los agricultores en zonas marginales.

 6. Integrar los sistemas de investigación. La integración regional debe avanzar en paralelo entre las acciones políticas y técnicas, una acción de corto plazo es integrar los sistemas de investigación agropecuaria, especialmente la orientada a los pequeños agricultores y ganaderos.

 En América Latina 53 millones de personas pasan hambre. La crisis de alimentos  podría empeorar dramáticamente esta situación porque el descenso de la inversión en agricultura en las últimas dos últimas décadas ha limitado la capacidad de los gobiernos para hacer frente a las crisis económica y climática. En 1980 el 7% del gasto total de los gobiernos en América Latina se destinaba a la agricultura. Hoy ese monto a penas alcanza es 3% la inversión.

 


 

Para mayor información

 Título: "Transformaciones y tendencias en la agropecuaria Latinoamericana, Revista Chile Economía Crítica y Desarrollo" (2008)

http://www.agropecuaria.org/publicaciones/GudynasAgroTransformacionEPChile08D.pdf

 Título: "Agricultura para el Desarrollo", Oxfam Internacional (2009)

http://www.intermonoxfam.org/UnidadesInformacion/anexos/11155/090930_Agricultura_para_el_desarrollo.pdf

 Titulo: "Invertir en la Pequeña Agricultura es Rentable", Oxfam Internacional (2009)

http://www.intermonoxfam.org/UnidadesInformacion/anexos/10989/2009-06-30%20Invertir%20en%20la%20pequeña%20agricultura%20es%20rentable%20IO.pdf

 Para contacto con los medios:

 Oscar Bazoberry (IDRS): Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. tel: (00591) 72033016

Eduardo Gudynas (CLAES), Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. tel: (00598-2) 4030854

Asier Hernando (Oxfam Internacional), Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. tel: (00591) 72021339



http://www.iica.int/Esp/cumbres/Documents/Reunion%20Ministerial%20Esp.pdf

El Segundo Congreso Nacional del Cacao en Bolivia, realizado en Shinahota (Cochabamba), en el que participaron más de 150 actores públicos y privados a nivel nacional e internacional, determinó asumir medidas para impulsar el comercio de ese producto a nivel internacional.
"Buscando una alternativa rentable para los participantes de la cadena productiva del cacao, especialmente para comunidades indígenas y campesinas productoras, el IBCE mostró que el mercado mundial del cacao y sus derivados supera los 30.000 millones de dólares al año, siendo Estados Unidos el principal comprador", señala una información del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

El IBCE, que participó en la comisión de mercados internos y externos, informó que en el encuentro se emitieron tres directrices para impulsar el producto hacia un mercado externo.

La primera consiste en clasificar y diferenciar el cacao boliviano en dos categorías, el cultivado y el silvestre, ya que el precio pagado es distinto, siendo el silvestre de alto valor en el mercado internacional lo cual beneficiará directamente a los productores obteniendo una mayor rentabilidad.

La segunda medida es realizar una estrategia de promoción a nivel nacional e internacional, direccionando la producción a mercados especiales como el ecológico y silvestre, lo cual requiere de certificaciones especiales.
Finalmente, se buscará proteger el mercado interno del contrabando y la competencia desleal ya que esto desincentiva la industrialización del cacao y por lo tanto la posibilidad de dar valor agregado al cacao boliviano.

En la presentación del IBCE, se puso en evidencia que el mercado mundial del cacao y derivados tiene un movimiento económico de 31.724 millones de dólares cada año y está en expansión, existiendo una gran oportunidad en el mercado de los Estados Unidos, el principal comprador con 3.433 millones de dólares.

http://abi.bo/index.php?i=noticias_texto&j=20091020095315lx#