El informe señala que las políticas económicas del estronismo configuraron la profundización de la estructura latifundiaria del país, el lugar de Paraguay de proveedor de materias primas a partir de la apropiación de los bienes comunes y de la naturaleza por parte de los capitales extranjeros, particularmente brasileños; esta estructura económica dependiente y subordinada a intereses externos ha impactado severamente en la pérdida de la vasta biodiversidad en las distintas ecorregiones del Paraguay, particularmente del Bosque Atlántico del Alto Paraná, pulmón de la región y el mundo y el Chaco paraguayo, segundo ecosistema más importante de Sudamérica.
Los autores indican que la violencia desarrollada hacia la clase trabajadora en su conjunto, las comunidades campesinas e indígenas que fueron despojadas de sus territorios y expulsadas a las periferias de las ciudades, las organizaciones sociales, las mujeres y niñas, las disidencias sexuales y todas las personas que se animaran a pensar distinto, se desarrolló a la par que el despojo sistemático de la naturaleza. «No se puede pensar el aumento de emisiones de Paraguay sin considerar el terrorismo de Estado desde 1954 –desapariciones, secuestros, torturas y asesinatos– como método para acallar a quienes se oponían al modelo que alimenta esas emisiones» concluyen.
Leé el Informe Especial Estronismo climático Relación entre la dictadura estronista y la crisis climática en Paraguay



















