Artículos de opinión

Posts @IPDRS

Cierra la cumbre de cambio climático con enorme incertidumbres sobre sus resultados. Pero ni las aguas esmeralda, ni la arena casi transparente, ni el desorden o las enormes distancias que hay que recorrer para moverse en esta cumbre de cambio climático han distraído el eje central de todas las discusiones. ¿Quién va a pagar los costos de las innumerables acciones que hay que tomar para detener el calentamiento global y el cambio climático?

La primera respuesta directa viene de los países emergentes que piensan que la cuenta más grande debe ser pagada por los países que ya se desarrollaron en base a los combustibles fósiles y que ahora deben repartir parte de sus riquezas. El Grupo de los 77 (al que pertenece Argentina) pide el 1,5% del PBI de los desarrollados, alrededor de 600.000 millones de dólares por año que irían a un fondo a repartir proporcionalmente al número de habitantes, niveles de contaminación y necesidad de reconversión. Los desarrollados dicen que es imposible sacar un solo dólar de sus finanzas en el medio de la crisis económica que están atravesando y que hay que apelar al sector privado.

Ahí surge una propuesta desde las Naciones Unidas de implantar un impuesto al transporte de mercancías y personas. Algo que impondría, por ejemplo, un aumento en los pasajes de avión o en el transporte de containers por vía marítima. Esto, de acuerdo al primer ministro de Etiopía Meles Zenawi, podría sumar unos 10.000 millones de dólares al año. También se sigue hablando de un impuesto a las transacciones financieras internacionales que ronda desde hace años, pero las potencias se oponen a una medida general y apuntan a algunas medidas más específicas sobre el dinero del juego y el entretenimiento.

De todos modos, se está muy lejos de la promesa realizada el año pasado en Copenhague por parte de la Unión Europea y Japón de un fondo de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares por año hasta el 2020 y a partir de ese momento 100.000 millones al año. Liu Zhen Min, el negociador número dos de China, dijo a Clarín que "cumplir con ese compromiso es crucial para cualquier avance en las negociaciones. Si ese dinero no aparece, no podemos hablar de nada más". Yeon Sung Shin, el representante de Surcorea también llamó a que aparezca el dinero. Pero el negociador estadounidense Todd Stern dijo que este año su país había aportado apenas 1,7 millones y un crédito para proyectos de tecnologías verdes por 300 millones de dólares.

Evo Morales, el presidente boliviano, directamente llamó a "terminar con este capitalismo que nos está matando" como la única vía para conseguir los fondos que necesitan los países en desarrollo.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar