Artículos de opinión

Aporte de las mujeres rurales

Mónica Novillo G.

Domingo, 19 Noviembre 2017

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En diciembre pasado se publicaron dos estudios sobre la problemática: “Condiciones de vida y exclusión” y “Rutas críticas”, donde se caracterizan las circunstancias y escenarios de este mal en Paraguay.

Ambas investigaciones fueron elaboradas por el sociólogo Luis Caputo, a través de las instituciones Grupo Luna Nueva y Base Investigaciones Sociales(Base Is) y abarcaron los departamentos de Paraguarí, Presidente Hayes, Caaguazú, Amambay, Alto Paraná, Central y además Asunción.

“Los estudios ponen foco en el creciente modelo extractivista del Paraguay, que al no incluir procesos de reforma agraria, promueve la dislocación de las comunidades rurales e indígenas, provocando un acelerado proceso de descomposición social de los estratos campesinos y pueblos indígenas, empujando a niños, niñas y adolescentes del campo y migrantes a ser captados por los grupos criminales de la explotación sexual infantil-adolescente”, explicó el investigador.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ordenó al gobierno de Paraguay proteger al pueblo indígena Ayoreo-totobiegosode en la región del Chaco, zona de una extraordinaria biodiversidad donde habitan los últimos indígenas aislados de América fuera de la Amazonía.

La acción violenta de los terratenientes que aceleraron la destrucción de sus tierras y recursos hasta el punto de obligarles a salir del bosque, la gripe, el sarampión y una misteriosa enfermedad similar a la tuberculosis aumentan el riesgo de que esta comunidad sea exterminada ante la vista y paciencia de la comunidad nacional e internacional.

En esta entrevista el abogado Abel Areco habla sobre el funcionamiento del Estado para responder a los derechos campesinos y el poder terrateniente en Paraguay.

A instancias de la empresa agro-ganadera Campos Morombí, ayer el Estado paraguayo desplegó 1.500 policías de distintas especialidades, helicópteros, vehículos blindados, colectivos y patrulleras para realizar un desalojo.

Campos Morombí denunció días pasados que en 90 días, campesinos sin tierra deforestaron 600 hectáreas de su predio y la policía -en un arranque de ecologismo- acudió para salvarla.

Hoy la prensa empresarial mostraba titulares que trasmitían el re-establecimiento de la ley y el respeto de la propiedad privada.

La pregunta se la hace el abogado Abel Areco luego de que (a instancias de la empresa agro-ganadera Campos Morombí) el Estado paraguayo desplegara 1.500 policías de distintas especialidades, helicópteros, vehículos blindados, colectivos y patrulleras para realizar un desalojo. En esta entrevista producida y publicada por Base Is, el activista intenta explicarse (y explicarnos) el repentino arranque de ecologísmo de una empresa dedicada a la explotación intensiva de los recursos naturales.

Campos Morombí denunció días pasados que en 90 días, campesinos sin tierra deforestaron 600 hectáreas de su predio y la policía -en un arranque de ecologismo- acudió para salvarla.

El nulo apoyo a las familias agricultoras y el escaso desarrollo de una industria local nos dejan atados a la importación y sus fluctuaciones, analiza el economista Luis Rojas.

La mayoría de los alimentos que consumen las familias paraguayas se encarecieron durante el mes de enero, esto se reflejó en una inflación promedio de 2,6%, la mayor en nueve años, de acuerdo a datos oficiales.

Lo que está pasando tiene varias causas, como la escasez de hortalizas con la destrucción de las mismas durante las tormentas en diciembre último y la escasez de ciertos cortes de carne al priorizarse mercados externos.

“Cuando hay escasez es el escenario más favorable a la especulación de precios. Y ya empiezan a hacer ajustes los supermercados y despensas”, explicó.