Artículos de opinión

Aporte de las mujeres rurales

Mónica Novillo G.

Domingo, 19 Noviembre 2017

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Hacia la mediamañana de hoy el tribunal del caso declaró un receso hasta el lunes, cuando se desarrollaba el segundo día de presentación de alegatos de los abogados defensores de los 11 campesinos y campesinas acusados.

Esto debido a una cuadro de faringitis aguda, con síntomas como fiebre, de Fany Olmedo, una de las personas acusadas en el caso.

A partir de las 8 horas de hoy la defensa de los campesinos y campesinas retomó sus exposiciones a través del abogado Amelio Sisco, que rebatió la hipótesis del Ministerio Público de que los campesinos se guiaron por un plan que implicaba emboscar a los policías para luego matarlos.

“Si en Paraguay hubiera pena de muerte iban a aplicarlo con Rubén Villalba”, dice en esta entrevista la historiadora Margarita Durán Estragó.

La mayor parte de su vida la pasó estudiando hechos históricos, principalmente del Paraguay como nación, buceando en archivos, devorando ensayos y libros. Pocos acontecimientos le impactaron tanto en la piel como el de la masacre de Curuguaty y su posterior proceso judicial.

Hoy la vemos acompañar con una postura clara de indignación el proceso judicial del caso, donde el Poder Judicial paraguayo intenta cargar sobre el hombro de 12 campesinos y campesinas la responsabilidad de la mayor masacre de la historia de la lucha por la tierra en el país, donde murieron 11 campesinos y seis policías.

“Me juego porque estoy segura de la inocencia de estos campesinos y porque los pobres no tienen voz, no tienen poder”, explica.

Con dolor, arte y reclamo de justicia se recordará el cuarto aniversario de la masacre de Curuguaty en Paraguay. La matanza ocurrió el 15 de junio de 2012 y en ella murieron 17 personas (11 campesinos y 6 policías).

Una cantidad de actividades serán desarrolladas por familiares, sobrevivientes, colectivos e individualidades solidarias, que en el país exigen la absolución de los 12 campesinos y campesinas acusadas.

Ayer domingo se realizó una misa en Marina Kué, el lugar a 300 kilómetros de Asunción donde sucedió la masacre. Encabezaron el acto las familias afectadas por la matanza, el monseñor Mario Melanio Media y el sacerdote Francisco de Paula Oliva(pa’í Oliva).

Para las 9 horas de hoy lunes los familiares tenían previsto una audiencia con el fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, para exigirle una investigación objetiva.

Para el miércoles 15 de junio a las 15 horas un juzgado civil de Paraguay dispuso que se corrobore judicialmente los límites de la finca 231 (padrón 682) del distrito de San Pedro del Ycuamandiyú, a 300 kilómetros de Asunción.

Se trata de unas 17.343 hectáreas que pertenecieron al investigador, médico y humanista paraguayo Andrés Barbero, creador de la Cruz Roja paraguaya, el Instituto del Cáncer y del museo con mayor información sobre pueblos indígenas del país, que hoy lleva su nombre.

Como descendiente italiano, antes de su muerte, en 1951, Barbero donó esas tierras al Estado italiano.

En 2012 arduas gestiones del Estado paraguayo lograron que su par de Italia le donara, a su vez, las tierras para destinarlas a sus propietarios de hecho, las miles de familias agricultoras asentadas hace más de 40 años en el lugar que hoy se llama Barbero Cue (ex Barbero).

Entre enero diciembre de 2015 el país importó un total de 19.066 toneladas de semillas, entre ellas de cultivos de alimentación, según el anuario estadístico del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Vegetal y de Semillas (SENAVE).

Éste el ente estatal encargado de controlar las políticas sobre semillas en Paraguay, y para el dato se basó en en el sistema informático Ventanilla Única del Importador (VUI) de la Dirección Nacional de Aduanas(DNA)

Las principales semillas importadas son de cultivos de agro-exportación o commodyties, como la soja, pasturas, canola, girasol, trigo, maíz y arroz mecanizados.