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El gobierno de Paraguay presento, este lunes, una demanda en el Tribunal Permanente del Mercosur por la suspensión temporal que sufrió en la cumbre celebrada en Mendoza donde los mandatarios de Argentina, Uruguay y Brasil aprobaron también el ingreso como miembro pleno de Venezuela, bloqueado históricamente por el senado de Asunción.

El pasado 29 de junio los tres mandatarios decidieron sancionar a Paraguay por la destitución, en menos de 48 hs, del entonces presidente Fernando Lugo. El Mercosur suspendió al gobierno de Asunción de manera temporal hasta que se resuelva su situación institucional, que podría ser luego de las próximas elecciones presidenciales, en abril de 2013.

En representación del actual Gobierno de Federico Franco, el Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador José Félix Fernández Estigarribia solicito ante el citado Tribunal la reinstalación inmediata como miembro pleno del Mercosur, alegando la violación del Tratado de Asunción de 1991, el de Ouro Preto y los Protocolos, ya que la decisión fue dictada sin el consenso de los cuatro Estados Partes y sin la presencia de Paraguay.

Al igual que con la suspensión, los Jefes de Estados en la Cumbre de Mendoza han contravenido las disposiciones fundamentales del Mercosur, al haber decidido el ingreso de la República Bolivariana de Venezuela como miembro pleno de la organización, sin haber dado participación a todos los miembros, dada la suspensión temporal de Paraguay que se oponía desde el 2005 al ingreso de Caracas. Finalmente, el Gobierno de Franco, espera una pronta resolución Tribunal Permanente del Mercosur.

 

El presidente José Mujica defendió la decisión, pero el canciller Almagro y el vicepresidente Astori la cuestionaron. Peligro de fractura en el bloque del Frente Amplio en el Congreso.El canciller Luis Almagro fue el que tiró la primera piedra, y encendió una dura polémica dentro del gobierno uruguayo. El apoyo de José Mujica al ingreso de Venezuela al Mercosur, decidida durante la reunión del fin de semana en Mendoza, abrió viejas heridas en el Frente Amplio.

Almagro dijo el lunes que el apoyo de Mujica lo sorprendió, ya que Uruguay se negaba al ingreso de Venezuela al Mercosur "en las actuales circunstancias". Esa coyuntura se refería a la suspensión de Paraguay por la destitución del ex presidente Fernando Lugo.

Incluso el ministro de Relaciones Exteriores llegó a poner en duda que el ingreso venezolano se concrete, y que el tema llegaría hasta la Justicia. Tanto golpearon las palabras de Almagro que desde el gobierno tuvieron que salir a desmentir que forzaran su renuncia.

A Almagro se le sumó el vicepresidente Danilo Astori, habitual crítico de algunas de las decisiones de Mujica. "Es tal vez la herida más grave de los 21 años del Mercosur", dijo Astori ayer, y advirtió que "se ignoró una de las normas más importantes: el corazón del Tratado de Asunción dice que el ingreso de un miembro pleno debe ser aprobado por todos los miembros plenos ya existentes".

Las principales críticas que se hacen a Mujica están dadas por los supuestos beneficios que el apoyo a la iniciativa de Brasil y la Argentina le darían a Uruguay. Tanto oficialistas como opositores le cuestionan al Presidente que esos beneficios no están firmados, y que sólo dependerán de la buena voluntad de Cristina Kirchner y Dilma Rousseff.

La situación también movió las aguas en el bloque del Frente Amplio en el Congreso. Algunos sectores mostraron su acuerdo con la posición de Almagro, y hasta llegaron a manejar la posibilidad de presentar una impugnación a la decisión de Mujica.

Pero la senadora Lucía Topolansky le puso freno a esa posibilidad: "Hay una posición oficial del Frente Amplio. Eso no quiere decir que algún compañero por la de él pueda pensar otra cosa", dijo en referencia al vicepresidente.

"Hay cuestiones jurídicas y cuestionas políticas que hay que mirar en su justa balanza", agregó la esposa del Presidente.

Así, lo que parecía un tema coyuntural y regional, terminó por encender una nueva interna en el gobierno uruguayo, en momentos en que además comienza a dirimirse el futuro candidato a la presidencia, un ingrediente que no hace más que agregarle leña a un fuego que goza de muy buena salud.

 

Luego de la suspensión temporal que se le impuso en la cumbre de Mendoza, el Gobierno de Federico Franco calificó de "ilegal" la medida y advirtió que "evaluará su continuidad" en el organismo. 

Aislado por sus socios sudamericanos, el Gobierno de Federico Franco en Paraguay amenazó hoy con abandonar la Unasur, al tiempo tranquilizar a la ciudadanía al bromear con que se "ahorrará" dinero en cumbres regionales.

"La República del Paraguay no acepta esa decisión", expresa el comunicado de la Cancillería emitido hoy, y dice que la Unasur adoptó la misma al margen de su Tratado Constitutivo. Agrega que en Paraguay "no se dio ni hubo ruptura del orden democrático", y asegura que las instituciones se encuentran en plena vigencia y los derechos y libertades de las personas están garantizados conforme a la Constitución nacional.

Asunción califica de "frase tristemente célebre" la afirmación de que las medidas adoptadas "no son contra el pueblo paraguayo sino contra el gobierno del Paraguay". "Ante estos sucesos, la República del Paraguay evaluará, conforme a sus legítimos derechos e intereses, su continuidad en la Unasur", concluye el comunicado.

El comunicado, además, sostiene que la resolución de la Unasur fue adoptada "sin sustento alguno", y que ninguna norma vigente autoriza a excluir a un estado miembro o a sus representantes de las reuniones del bloque. Por tanto, "el gobierno paraguayo exige que se señale concretamente la disposición que le sirvió (a la Unasur) de fundamento", y afirma que el organismo "no respetó la soberanía del Paraguay".

Manifiesta también su preocupación, y alerta a la comunidad internacional, sobre el procedimiento utilizado en el caso, "el cual se ha basado principalmente en emociones políticas, soslayando el derecho internacional", según expresa.

También considera "ilegal e ilegítima" a la resolución, sobre el que dice que se le aplica al Paraguay "para encubrir medidas irregulares que tendrán consecuencias negativas sobre la población nacional".

Con respecto al Mercosur, fundado en 1991 por Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, la Cancillería dijo ayer que la suspensión "carece de validez formal" y que "promoverá las acciones que correspondan para dejarla sin efecto", al tiempo que deploró el ingreso de Venezuela al obviar la ratificación pendiente del Senado paraguayo.

La exclusión de los dos bloques, que rechazaron el vertiginoso proceso legislativo que derivó el día 22 en la destitución de Fernando Lugo y la asunción de Franco, se mantendrá hasta las elecciones en Paraguay, previstas el 21 de abril de 2013.

Con nueve meses por delante para enfrentarse al electorado, Franco tendrá que demostrar que su Partido Liberal, en el poder por primera vez después de siete décadas, es capaz de gestionar el país incluso en el aislamiento.

El nuevo mandatario ha repetido sin cesar que su preocupación es "ordenar la casa" y entregar al final de mandato, el 15 de agosto de 2013, un país "organizado", quitando hierro constantemente al repudio internacional.

Hoy mismo, en la inauguración del nuevo mercado de abastos de Limpio, municipio a las afueras de Asunción, bromeó con que se ahorrará dinero por no tener que acudir a "cócteles" y banquetes, en alusión despectiva a las cumbres regionales. "No más viajes, vamos a quedarnos a trabajar", dijo, al tiempo que garantizó que "la actividad comercial dentro del país" no se verá perjudicada.

El Ejecutivo de Franco se ampara en el apoyo claro que le han ofrecido la Iglesia Católica y el empresariado paraguayos, entre quienes hace días resuenan voces que piden abandonar el Mercosur y optar por negociar tratados de libre comercio con EE.UU. y China.

 

 

El bloque regional se plegó a la decisión del Mercosur de suspender al nuevo gobierno de Asunción hasta que se realicen los nuevos comicios generales en abril de 2013 pero no tomará represalias económicas

La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) suspendió este viernes la pertenencia de Paraguay al bloque, como lo hizo anteriormente también el Mercosur, "hasta tanto no se restablezca el orden democrático en ese país", anunció el viernes el canciller argentino Héctor Timerman, vocero de la cumbre de Mendoza.

Timerman dijo que "también Unasur, como el Mercosur, está preocupada por Paraguay y que no se repita en otros países, luego de lo que ocurrió en Ecuador, Bolivia y Honduras. Es importante dejar testimonio de lo que pasó".

La Unasur está integrada por 12 países, incluido el suspendido Paraguay. Además de la anfitriona, Cristina Kirchner, de la reunión participaron Dilma Rousseff (Brasil), Sebastián Piñera (Chile), José Mujica (Uruguay), Ollanta Humala (Perú), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador) y Dési Bouterse (Surinam).

 

La propuesta de China de avanzar en un acuerdo de libre comercio con el Mercosur y la situación de Paraguay, suspendido del bloque aunque sin sanciones económicas, dominarán la cumbre del bloque regional que se inicia el jueves en la ciudad argentina de Mendoza (oeste). 

La propuesta del primer ministro chino, Wen Jiabao, de analizar la posibilidad de crear una zona de libre comercio entre su país y el Mercosur hecha el lunes desde Buenos Aires será una bocanada de aire fresco en lo económico.

Sin embargo, el tema central del encuentro girará en torno a Paraguay, cuya participación fue suspendida como condena a la destitución de la presidencia de Fernando Lugo, quien anunció el martes de tarde que no asistirá a la cumbre, como lo había previsto, pues "no quiere incidir en las decisiones que tomarán los presidentes que participarán en la reunión", reveló Rubén Penayo, su vocero.

En su representación, iría su ex canciller Jorge Lara Castro. Paraguay debía recibir de Argentina la presidencia pro témpore del bloque.

Lugo fue destituido el viernes en un juicio político por el Senado, a raíz de una masacre en un desalojo de tierras. El nuevo gobierno lo encabeza quien oficiaba de vicepresidente, Federico Franco.

A la cumbre están invitados, además de tres miembros plenos del Mercosur (Argentina, Brasil y Uruguay), mandatarios o ministros de Chile, Bolivia (asociados), Venezuela, Perú, Ecuador y Colombia.

Pero el presidente venezolano, Hugo Chávez, que se recupera de la recurrencia de un cáncer, dijo estar considerando su asistencia a la cumbre, en el marco del inicio de la campaña electoral presidencial en su país, el 1 de julio.

"Voy a conversar con Cristina (Kirchner, la presidenta argentina) esta noche o mañana. Voy a chequear algunos detalles y todavía no puedo confirmar mi asistencia", dijo Chávez a la prensa tras despedir al presidente bielorruso, Alexander Lukashenko.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) también se reunirá el viernes en Mendoza para abordar la cuestión Paraguay, aunque sería a nivel de cancilleres y no de jefes de Estado como se estimó en un primer momento, dijo a la AFP una fuente gubernamental.

Si bien no se descartaba que los presidentes del Mercosur consideren "ulteriores medidas a ser adoptadas" contra Paraguay, el presidente de Uruguay, José Mujica, se manifestó contrario a aplicar un "aislamiento económico".

El canciller argentino, Héctor Timerman, afirmó de su lado que las decisiones "van a ser de tal manera que no perjudiquen al pueblo paraguayo".

Chile, país asociado al Mercosur, "no va a tomar medidas que signifiquen un daño a la población de Paraguay (como) llegar al extremo de las sanciones comerciales", dijo su canciller, Alfredo Moreno.

En cuanto a la relación regional con China, "es una buena noticia", estimó para AFP Marcelo Elizondo, de la consultora de Desarrollo de Negocios Internacionales.

"El Mercosur necesita renovar su agenda hacia adelante, su agenda estratégica, discutir cosas del futuro, no sólo abordar los temas de coyuntura como los aranceles", dijo".

"El tema va a enriquecer la agenda, la hará más agradable, aunque no habrá mucha sustancia", advirtió Elizondo.

El primer ministro chino anunció el lunes el interés de su país de "realizar estudios de factibilidad sobre el establecimiento de una zona de libre comercio entre China y Mercosur", al término de una gira regional que lo llevó a Argentina, Brasil y Uruguay que integran el Mercosur junto a Paraguay.

Félix Peña, experto en relaciones económicas internacionales, comercio internacional e integración económica, de la Fundación Standard Bank, señaló que "es una iniciativa que no tiene que ver con el cortísimo plazo".

No obstante, destacó la relevancia de una propuesta que además "va a incidir en la Unión Europea. Les va a hacer pensar sobre la conveniencia de lograr un acuerdo de libre comercio".

En 2011, China exportó al Mercosur por 48.451 millones de dólares (34% más que el año anterior) e importó del bloque sudamericano por 51.033 millones de dólares (37,9% más que en 2010).