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Ex ministro de Agricultura de Brasil, Roberto Rodrigues, y el científico boliviano Alejandro Bonifacio comparten la prestigiosa Medalla Agrícola Interamericana.

La Junta Interamericana de Agricultura (JIA), que acaba de concluir en esta ciudad de Jamaica su Décima Quinta Reunión Ordinaria, otorgó hoy (31 de octubre) los Galardones Interamericanos en el Sector Rural 2008-2009.

El premio Medalla Agrícola Interamericana es compartido por el ex Ministro de Agricultura de Brasil Roberto Rodrigues, y por el científico boliviano Alejandro Bonifacio.

Rodrigues es un reconocido líder empresarial agrícola. Desde el Ministerio impulsó profundas reformas institucionales, promovió nuevas leyes en biotecnología, productos orgánicos, seguros rurales y nueva normas para la comercialización. Se le atribuye haber sentado las bases de una agricultura moderna en Brasil.

Bonifacio, por su parte, es un destacado investigador, cuyo trabajo central ha estado ligado al mejoramiento genético de la quinua. Su tenacidad hizo que se pudiera recuperar el banco de germoplasma que actualmente mantiene el Ministerio de Agricultura de Bolivia.

Esta medalla reconoce contribuciones trascendentales para el desarrollo de la agricultura sostenible y el mejoramiento de la vida rural en el propio país y, en especial, a personas cuyos aportes hayan trascendido a otros países de las Américas o el mundo. Este premio, instaurado en 1958, es el más honorífico y consiste en una medalla, un pergamino y US$10 mil.

El Premio Interamericano a la Contribución de la Mujer al Desarrollo Agrícola y Rural fue para Susana Mejillones, de Bolivia, quien recibirá una medalla, un pergamino y US$5 mil. Este premio se otorga a mujeres que hayan contribuido a la participación de la mujer en el desarrollo rural y hecho aportes significativos al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades rurales.

Mejillones es una incansable luchadora por la equidad de oportunidades para hombres y mujeres, en especial los campesinos e indígenas de su país.

El Premio Interamericano a la Contribución Institucional al Desarrollo Agrícola y Rural fue para la Fundación de Comunicaciones, Capacitación y Cultura del Agro (FUCOA), de Chile.

Se trata de un reconocimiento a la organización pública o privada, empresa, universidad u ONG de los Estados Miembros del IICA que haya realizado contribuciones sobresalientes para el mejoramiento de la agricultura sostenible y la vida rural en uno o más países de las Américas.

FUCOA destaca por su labor en el rescate de la cultura campesina que representa las raíces y la identidad chilena.

El Premio Agrícola Interamericano para los Profesionales Jóvenes fue Rodolfo Bezerra de Meneses Lobato da Costa, de Brasil.

Con este premio son galardonados profesionales menores de 35 años que se hayan distinguido por sus contribuciones profesionales y hayan demostrado una sobresaliente voluntad de servicio, iniciativa y vocación para trabajar por el desarrollo de la agricultura sostenible y el bienestar de las comunidades rurales.

Consiste en una medalla, un pergamino y una beca para participar en el Programa de Líderes Jóvenes del IICA. Si el ganador ya hubiera participado en este curso, recibirá una beca por US$10 mil para asistir a otra iniciativa equivalente que garantice el desarrollo de sus capacidades de liderazgo.

Bezerra es reconocido por estimular una actitud emprendedora en los jóvenes. También por defender política y colectivamente importantes causas sociales orientadas a mejorar las condiciones de los jóvenes del campo.

El Premio Interamericano al Productor Rural Innovador fue para la Federación de Cooperativas NGEN, de Chile.

Los productores (individuos o grupos) que hayan hecho aportes sobresalientes, especialmente en innovaciones en la producción, y que representen un ejemplo para los productores nacionales y de otros países del hemisferio reciben este premio, que consiste en una medalla, un pergamino y US$ 5mil.

La Federación de Cooperativas NGEN, constituida por 120 mujeres pehuenches, emplea un modelo de gestión único en su país para la horticultura bajo plástico, apicultura, cría de ganado ovino y recolección de piñones. Busca mejorar la posición de la mujer dentro de la comunidad.

La mención honorífica en el Premio Agrícola Interamericano para Profesionales Jóvenes fue para Karen Latoya Tamasa, de Jamaica, y Carol Thompson, de Barbados.

Tamasa juega un activo rol en grupos de jóvenes e impulsa a otros muchachos a involucrarse en la agricultura. Thompson, por su parte, contribuye al desarrollo local mediante la industria de una especie de ovejas conocidas como black belly sheeps originarias del país.

También fueron galardonados de forma póstuma dos destacados profesionales de la agricultura de las Américas: Assefaw Tewolde de México y Roberto Villeda Toledo de Honduras.

Tewolde era un académico y experto en biotecnología y fue el director fundador del Programa Hemisférico del IICA en Biotecnología y Bioseguridad. Villeda Toledo, entre tanto, era un reconocido institucionalista agrícola y se preocupó por armonizar las políticas centroamericanas e impulsar la integración regional desde el punto de vista agrícola.

Evento arranca a las 8:30 en el MAG de San Lorenzo, y se extenderá hasta las 17:00.

En la fecha arranca en Paraguay una jornada sobre el desarrollo de la acuicultura en el país, que forma parte de las actividades técnicas propiciadas por el Viceministerio de Ganadería. Es con el objetivo de ir madurando la formulación de contenidos del Programa Nacional de Producción Acuícola, con la participación de los sectores público y privado involucrados en la iniciativa.

La inauguración del evento está previsto para la fecha, desde las 8:30, en San Lorenzo y se extenderá hasta las 17:00, lapso en el cual se dará participación a técnicos del área para enfocar temas específicos relacionados a la actividad acuícola.

De acuerdo a los datos, temas recurrentes serán la necesidad de establecer pautas claras con respecto a puntos coincidentes, como la necesidad de consolidar el sector en base a una normativa puntual que tenga en cuenta lo que hasta ahora se presenta como inquietudes y preocupaciones, partiendo de la base de que la actividad es incipiente y requiere de un mecanismo concreto de regulación y gestión.

Viviana Ríos, coordinadora del programa dijo que uno de los objetivos centrales del taller consiste en diagramar la situación actualizada del sector con vistas a trazar políticas para la acuicultura en el Paraguay, en el marco del apoyo a la agricultura familiar y la seguridad alimentaria, con énfasis a nivel de los pequeños productores.

Especialistas debaten cómo los mercados de productos básicos son afectados por factores como biocombustibles y el cambio climático.

Santiago de Chile, 6 de noviembre de 2009 - El cambio climático tendrá impactos distintos en las regiones y en la producción de alimento, afirmó Josef Schmidhuber, economista de la FAO y miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, IPCC por sus siglas en inglés.

Schmidhuber explicó que con una subida pequeña en la temperatura, las áreas localizadas en las latitudes más altas pueden beneficiarse del cambio climático con un aumento de la productividad y de la tierra apta para la agricultura, que podría crecer hasta 160 millones de hectáreas. En contraste, las regiones en las latitudes más bajas la productividad debería caer y la cantidad de tierra disponible para la agricultura podría bajar en hasta 110 millones de hectáreas.

Según las estimaciones, un incremento en la temperatura global promedio de hasta 2,5º Celsius puede generar aumentos en la productividad y producción agrícola mundial. Los principales beneficiados serían los países en las latitudes más altas, donde habría un aumento del área apta para la agricultura de aproximadamente 160 millones de hectáreas. 

"El problema es que la mayoría de los países pobres y en desarrollo están en las latitudes más bajas. Muchos ya enfrentan situaciones de inseguridad alimentaria y el cambio climático dificultará aún más su capacidad de producir alimentos", dijo Schmidhuber, al participar de debate promovido por la FAO sobre los mercados de productos básicos.

El debate analizó los efectos de factores tales como los biocombustibles y el cambio climático, y el fenómeno del alza de los precios de los alimentos, que alcanzó su punto máximo a mediados de 2008.

Schmidhuber también destacó el potencial que la agricultura tiene para mitigar los efectos negativos del cambio climático, a través de acciones como la agricultura de conservación y la recuperación de áreas degradadas.

Viabilidad de los biocombustibles depende de su producción eficiente

El impacto de los biocombustibles en los mercados de productos básicos también fue debatido. Recordando que el primer auto utilizadaza exclusivamente a etanol (fue producido en 1896 por Henry Ford) y que en Brasil toda la bencina utilizada contiene etanol desde 1931, el consultor de la CEPAL Luiz Horta, afirmó que los biocombustibles son una opción racional y sostenible solamente cuando son producidos de forma eficiente.

Horta observó que la eficiencia depende de diversos factores, de los cuales la materia prima utilizada es la más relevante. También destacó que, en algunos casos, restricciones al comercio internacional de biocombustibles incentivaba la producción ineficiente con impactos indeseables sobre el mercado de commodities y el medio ambiente.

Países no pueden depender sólo del mercado internacional para alimentar su población

Al analizar los mercados de commodities, el profesor de Economía Agrícola de la Universidad de California (Berkeley), Brian Wright, afirmó que los países no pueden depender únicamente de la importación para asegurar la disponibilidad interna de alimentos.

Wright explicó que los exportadores no pueden garantizar el abastecimiento en momentos de crisis o cuando surgen factores imprevistos que influencian en la demanda u oferta, como fueron el aumento de la demanda para la producción de biocombustibles en los Estados Unidos y la Unión Europea, y eventos climáticos extremos.

Según Wright, los países deben mantener reservas de alimentos para poder soportar los momentos de mayor volatilidad de los precios y garantizar la alimentación de la población más pobre.

Es fundamental lidiar con la volatilidad de los precios

El debate sobre las incertidumbres de mercado fue realizado durante la Reunión Conjunta de los Grupos Intergubernamentales de la FAO sobre Semillas Oleaginosas, Aceites y Grasas; Cereales; y Arroz, que terminó hoy en Santiago.

Representantes de 15 países de las Américas, Caribe, Europa, Medio Oriente y Asia, académicos y especialistas de commodities participaron de la reunión. Los participantes constataran que a raíz del alza de los precios de los alimentos muchos países ya están adoptando políticas para incrementar la producción interna para reducir su dependencia en la importación de los alimentos, al contrario de la tendencia percibida desde mediados de los años 90.

Abdolreza Abbassian, Secretario del Grupo Intergubernamental de Cereales, resaltó algunas de las conclusiones de la reunión conjunta: "Debemos prestar más atención a la volatilidad del mercado y de los precios. Los agricultores miran al mercado en busca de orientaciones sobre qué plantar, pero cuando los precios son volátiles se vuelve una decisión muy compleja," señaló.

Abbassian destacó que la FAO ha realizado extensos estudios sobre volatilidad, y que su principal conclusión ha sido que nunca ha habido tanta en los mercados de granos y semillas oleaginosas como en los años recientes.

"La volatilidad, para mi, es el factor más importante al que debemos hacer frente," concluyó el Secretario.

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El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un préstamo de US$20 millones para ayudar a pequeños productores rurales bolivianos a adoptar tecnologías agrícolas que les permitan mejorar su productividad y la producción de alimentos, así como a desarrollar nuevos emprendimientos agroalimentarios orientados a mercados.

En un comunicado, el organismo informó que la iniciativa contribuirá a mejorar los ingresos y la seguridad alimentaria de pequeños productores y productoras rurales de la agricultura familiar indígena, originaria y campesina con base comunitaria. 

En su mayoría, se encuentran en comunidades donde la pobreza afecta a más de 80% de la población y suelen tener acceso muy limitado a tecnologías modernas y sus cosechas tienen bajos rendimientos, dijo el BID.

El proyecto, que inicialmente se focalizará en 43 municipios con altos niveles de inseguridad alimentaria pero buen potencial de producción, consta de dos componentes.

El primero aportará apoyos directos (subsidios en calidad de bonos) para ayudar a los agricultores a adquirir productos o servicios tecnológicos como deshidratación de frutas, almacenamiento de doble propósito, trozamiento asistido de forraje, siembra asistida, barreras vivas, riego por goteo y riego de cobertura masiva.

El segundo, en tanto, brindará donaciones para cofinanciar planes de emprendimientos agroalimentarios que agreguen valor a la producción, aumenten el acceso a los mercados y refuercen la capacidad de gestión de los agricultores.

Se espera que al menos 80% de los receptores iniciales de apoyos obtengan una tasa de retorno mayor a 12%, que no menos de 13.600 beneficiarios adopten una o más tecnologías y que 4.000 productores participen en alguno de los emprendimientos seleccionados.

El financiamiento consiste en un préstamo de US$14 millones del capital ordinario del BID a 30 años de plazo, con un período de gracia de seis años, y un préstamo concesional de US$6 millones del Fondo de Operaciones Especiales del Banco, a 40 años de plazo.

Tarija  -  Bolivia.- El viceministro de Desarrollo Rural y Tierras, Víctor Hugo Vázques, anunció que el Estado invertirá 26 millones de bolivianos, en 16 municipios del chaco y 32 del occidente boliviano, para aplacar los efectos de la sequía en zonas agropecuarias, declaradas en emergencia (D.S. 29770).

 "La sequía afectó considerablemente a 16 provincias del Chaco tarijeño, Chaco chuquisaqueño y el Chaco cruceño; además de otras 36 provincias del occidente, en los departamentos de Oruro, Potosí y La Paz, poniendo en riesgo a 634.000 cabezas de ganado vacuno en el Chaco y más de 1.900.000 cabezas de ganado vacuno, ovino y camélido en el altiplano boliviano", informó la autoridad.

El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras gestiona recursos para emergencias; frente a este fenómeno solucionando el almacenamiento de agua, a través de asistencia de cisternas, provisión de forraje para los animales, maquinas picadoras, insumos veterinarios para atención de urgencia del ganado y otros.

A través del Ministerio de Biometría y Aguas, ejecutan 61 millones de bolivianos, para resolver la parte alimentaria y atacar la falencia de agua para los animales.

Entre las medidas estructurales está la implementación y construcción de atajados, rehabilitación de pozos de agua y asistencia técnica para los productores. Paralelamente los técnicos verificarán la pérdida de cabezas de ganado.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) trabaja para atender el problema de la sequía, con el primer proyecto de emergencia instando para atender a las zonas damnificadas y declaradas en emergencia.

La falta de agua se convierte en una problemática general, ya que al no existir este recurso se estaría afectando a la producción agrícola y de forrajes para la crianza del ganado y animales, los cuales indirectamente atacan a la alimentación de consumo humano y del ganado.

El dilema, dijo, es producto del calentamiento global, de los cambios climáticos y la contaminación, es la consecuencia de la ruptura entre la ciencia y naturaleza, "(...) lo que hace que se reflexione sobre la convivencia con la naturaleza y cómo garantizar el futuro de las generaciones".

El problema podría provocar a mediano plazo, la inseguridad alimentaria, en la medida que los cambios climáticos afectarán a todos los productos alimeticios. "En este sentido se debe hacer el buen uso del recurso agua y de esta forma garantizar la producción de alimentos", dijo.

La autoridad informó que se está en constantes reuniones entre las diferentes instancias y cooperaciones internacionales, para solucionar el problema de financiamiento para la atención a los sectores en emergencia

Las tareas inmediatas son la provisión de alimentos y el abastecimiento de agua potable para lo cual se impulsan la construcción de atajados, construcción de pozos y otras alternativas. Asimismo, el Viceministro informó que existe otra amenaza en el oriente boliviano, como son las intensas lluvias e inundaciones, que podrían afectar a extensas zonas productivas de este sector del país.

INTERVENCIÓN

El proyecto de emergencia para actividades agropecuarias en el Chaco boliviano llega a los municipios de Charaña, Gutiérrez, Lagunillas, Camiri, Boyoibe, Cuevo, Entre Ríos, Monteagudo, San Pablo de Hacareta, Villamontes, Carapari, Yacuiba, Villa Vaca Guzmán, Machareti y Huacaya.

Se realizará intervenciones con la provisión de agua, alimentos para el ganado, insumos veterinarios, infraestructura para agua y asistencia técnica en producción pecuaria con un presupuesto de 9.918.240 bolivianos.

El proyecto de emergencia es una respuesta a factores climáticos adversos, que afectan severamente a 32 municipios de La Paz, Oruro y Potosí. Este plan beneficiará a los municipios de Achocalla, Achacahi, Comanche, Corocoro, Charaña, Nazacara, Carabuco, Aucapata, Chuma, San A. de Machaca, Jesús de Machaca, Tihuanaco, Guqui, Desaguadero, Luribay, Colquencha, Sica Sica, Ayo Ayo, Patacamaya, S.P. de Curahuara, Papel Pampa, Chacarilla, Catacora, Sgto. de Machaca, Laja y Pucarani.

En el occidente se realizaran intervenciones de previsión de agua, alimentos para el ganado, insumos veterinarios, infraestructura para agua y asistencia técnica en producción pecuaria con un presupuesto de 17.518.000 bolivianos.