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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, comprometió el apoyo gubernamental para rescatar el sector rural y promover su desarrollo, en encuentro sostenido con representantes de las 800 juntas parroquiales del país.

El mandatario destacó en el encuentro sostenido con directivos de unos cinco mil representantes del agro ecuatoriano la enorme deuda con el sector rural y dijo que "ojalá esas élites que pretenden acaparar todo entiendan que si vive bien el sector rural estamos bien en el país."

"Creemos en la necesidad del desarrollo rural, pero debemos hacerlo juntos, pues somos aliados estratégicos", enfatizó Correa tras subrayar la necesidad de transitar ese camino "sin egoísmos, sin absurdas pretensiones o separatismo, respetando todas las culturas."

Cuestionó a gobiernos anteriores, los cuales dijeron creer en la descentralización pero a pesar de ello no entregaron recursos, ni representación política a las juntas parroquiales, a diferencia de este Gobierno que las defiende como gobiernos locales.

Hugo Quiroz, presidente nacional de las juntas parroquiales, reconoció que el gobierno de la Revolución Ciudadana ha cumplido con todos los acuerdos suscritos con los gobiernos locales, y dijo que es el primero que se preocupa por reactivar las zonas rurales.

Asimismo, resaltó la apertura que existió por parte de la comisión de la Asamblea Nacional encargada de debatir el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomías y Descentralización, para acoger todas las sugerencias que surgieron de este sector.

La ministra Coordinadora de la Política, Doris Solíz, indicó que uno de los primeros pasos para lograr el desarrollo de las juntas parroquiales es avanzar en la preservación del patrimonio y en la dinamización de actividades culturales en la zona rural.

Para ello, señaló, se firmó un convenio con el Ministerio Coordinador de Patrimonio a través del cual se prevé rescatar los lugares patrimoniales que existen en las parroquias rurales de nuestro país, los que constituirán atractivos para el turismo interno y externo.

La entrega de los certificados fue hecha por el ministro de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca, Ramón Espinel, dentro de un Plan que lleva adelante el Ejecutivo, y que se enmarca en una norma constitucional para la concesión de territorios ancestrales a las nacionalidades indígenas.

La adjudicación de tierras benefició a tres comunidades achuar que habitan entre las provincias amazónicas de Morona Santiago, y Pastaza, pero que tienen vínculos con otras de ese mismo grupo étnico que viven en la Amazonía peruana.

Las comunidades beneficiadas son las de Wachirpas, con una superficie de 10.714 hectáreas; Mashuim, con 12.542 hectáreas, y Nuevo Sasaim, con 17.059, precisó el Ministerio de Agricultura en un comunicado.

Esta es la primera "adjudicación ancestral" efectuada por el Ejecutivo y en la ceremonia de entrega de los títulos de propiedad participó el presidente de la etnia achuar, Germán Freire, quien recordó que ese anhelo fue planteado a anteriores Gobiernos, sin resultados.

Freire señaló, además, que la entrega de los certificados no modifica la posición de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae), que decidió romper un proceso de diálogo con el Gobierno.

De su lado, Espinel indicó que próximamente se entregarán nuevos certificados de propiedad sobre territorios ancestrales en la provincia de Pastaza para comunidades de las etnias kichwa, con unas 199.000 hectáreas de superficie, y shiwiar, con 126.000 hectáreas.

Además, el ministro recordó que continuará el plan de redistribución de tierras improductivas en favor de campesinos pobres, sobre todo en las provincias costeras de Guayas, Manabí, Los Ríos, y Esmeraldas, con una superficie de 3.000 hectáreas.

 

Creación de un fondo multilateral de 100 millones de dólares para Haití. Esta fue una de las principales decisiones realizadas por los miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) durante la Cumbre Extraordinaria ocurrida el  martes 9 en Quinto, Ecuador. La idea del fondo es ayudar con la institucionalidad y reconstrucción del país destruido por el sismo del día 12 de enero.

Según informaciones de Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), en la ocasión de la Cumbre, Rafael Correa - presidente de Ecuador y Pro Témpore de la Unasur -, autor de la propuesta, afirmó que tal fondo contribuirá para financiar los equipos sectoriales que realizarán las principales actividades demandadas por el presidente de Haití, René Preval.

De acuerdo con ABN, los ejes que necesitan de más atención son de las áreas de vialidad, el sector agrícola y la producción alimentaria, y el área de salud. El dinero del fondo servirá para enviar recursos materiales, maquinarias e ingenieros para la construcción de vías; para remitir medicinas y trabajadores de la salud; así como para donar semillas, fertilizantes y especialistas en la agricultura.

Además, el organismo regional acordó pedir al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un crédito para Haití de hasta US$ 200 millones. La intención es conseguir un crédito de largo plazo, al menor interés y que deberá ser asumido por las naciones de Unasur.

Ayuda de Venezuela

En la Cumbre de Unasur, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, confirmó la voluntad del país de coordinar la ayuda humanitaria a la nación haitiana y presentó la idea de crear una reserva alimentaria en el país caribeño.

De acuerdo con informaciones de Telesur, Venezuela fue uno de los primeros países a ayudar en país caribeño enviando 10.000 toneladas de materiales de primera necesidad, como agua potable, alimentos, medicinas y ropas. Según el ministro, Venezuela seguirá con la ayuda y enviará una flota de barcos y maquinarias con más alimentos y agua potable.

También contribuirá con la reconstrucción del país y con la salud de la nación haitiana. Para eso, conformó una brigada de haitianos y venezolanos con conocimientos en ingeniería y áreas afines, y aún enviará  27.000 materiales médicos, como muletas, bastones y sillas de rueda. 

Con informaciones de ABN y Telesur

 


Con el inicio del 2010 a la par se cierra la primera década del siglo XXI, que ha sido un ciclo importante en la vida del Ecuador.

Al inicio mostraba un país confuso y pesimista, mas al concluirlo presenta un país inserto en una tendencia de renovación, aunque con fragilidades, pero con la vitalidad de debates sociales y políticos de trascendencia regional y continental.

La década estuvo marcada por la búsqueda de caminos alternativos. 

La componenda entre los partidos Social Cristiano, democracia cristiana y social democracia, expresada en la Constitución de 1998, se desmoronó como castillo de naipes. El proyecto de hegemonía se quebró.

Recordemos los primeros meses del 2000, marcado por las secuelas de una de las peores crisis, quiebra bancaria y éxodo al exterior, tanto que el 21 de enero el Parlamento era tomado por una movilización indígena, que horas después pactaba con un sector de militares, provocando la caída de Jamil Mahuad.

Cada año fue afirmando una corriente creciente y profunda de la sociedad ecuatoriana, de sus clases y capas populares, también de sus estratos medios e incluso parte de la élite, por dejar atrás las modalidades oligárquicas de reproducir la economía y la política, así como la constatación del agotamiento del recetario neoliberal.

La singularidad y fortaleza del proceso ecuatoriano provinieron de los sectores que habían sido excluidos durante siglos, desde la época colonial hasta la republicana, los pueblos y nacionalidades indígenas, que mantienen con fuerza las demandas de plurinacionalidad, multiculturalidad, y exhiben una filosofía de vida, reconocida como cosmovisión, con muchas potencialidades, frente a la crisis de las formas especulativas y destructivas.

También tuvieron rol destacado los planteamientos de los movimientos de mujeres, el discurso crítico de las corrientes ecologistas y de derechos humanos. Y la resistencia de los diversos sindicatos, especialmente de los servicios públicos, por los derechos de los trabajadores y la soberanía nacional.

Fue destacada la labor de síntesis y sistematización de una intelectualidad atenta y comprometida con estos movimientos sociales y culturales.

Tales componentes abrieron paso a corrientes de cambio; cuestionando al  Estado nación y reconociendo la plurinacionalidad; cuestionando el monoculturalismo e impulsando la interculturalidad; cuestionando la dependencia y defendiendo las soberanías; cuestionando la desigualdad y  promoviendo las equidades; reconociendo la pluralidad en los sujetos sociales;  recuperando como horizonte el sumak kawsay (buen vivir); impugnando los mecanismos de despojo de los recursos naturales y fomentando los derechos de la naturaleza y el agua.

Esta propuesta hoy es la columna vertebral de la nueva Constitución, el gran aporte de la década y el desafío enorme para el conjunto del país, mandato político para la élite gobernante, programa de lucha y derechos para las clases populares.

Esto implica enfrentar asignaturas pendientes del proceso histórico ecuatoriano: la primarización productiva, la restricción de la democracia y la inequidad en el acceso a los recursos.

 

Francisco Hidalgo Flor es Investigador Social

(Publicada en el diario "El Telégrafo" edición 9 de enero del 2010 )

 

La tierra llega a quienes la siembran. Así se refirió el presidente de la Federación de Organizaciones y Pueblos Indígenas y Campesinos Evangélicos de Tungurahua, Jorge Sisa, durante el acto de entrega de 1 250 Providencias de Adjudicación de Tierra dentro del Plan Emergente de Titulación Masivo de Tierras.

El dirigente señaló que ya era el momento que un Gobierno se acuerde de los más necesitados y destacó la decisión del Presidente Correa de entregar títulos de propiedad a los campesinos. "Ahora los indígenas podemos estar tranquilos porque al fin tenemos nuestros papeles en regla".

Una de las peticiones de Sisa fue que se mantenga este programa , porque todavía hay miles de personas que se encuentran sin títulos.

El drama del miles de campesinos se inició con la Reforma cuando se les entregaron tierra a los campesinos, pero sin ningún documento que aval izara su propiedad.

Preocupado por esta situación el Presidente Correa solicitó que se formaran equipos para comprobar la situación de los campesinos. Esta tarea se encargó al Instituto Nacional de Desarrollo Agrario..


"Realizamos visitas puerta a puerta para conocer su la realidad ", destacó la Directora Regional del INDA, Karina Vega.

Con este entrega se beneficiarán  1250 familias de los sectores de Ambato, Tisaleo, Pelileo y Quero.

Por su parte, la Subsecretaria  Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca, Lucy Montalvo, relevó el trabajo que desarrolla el Gobierno Central con los más necesitados.

"Es un evento con el que se va a dar inicio a la Revolución Agricultura y el fortalecimiento a las actividades campesinas", dijo.

Para criterio de Montalvo, la visión del Ministerio de Agricultura es trabajar con la agricultura familiar y en la titularidad de la tierras. "Con el Plan Emergente de Titulación Masivo de Tierras se garantiza la seguridad jurídica de los campesinos ", indicó.