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La polémica por la resolución 3.252 de la AFIP que establece la Declaración Jurada Anticipada de Importaciones (DJAI) alcanzó a los socios del Mercosur, y tanto Uruguay como Brasil coincidieron en que la política "proteccionista" de Argentina complica el intercambio comercial.

El presidente de Uruguay, José Mujica, admitió que en su país le piden que le declare "la guerra" comercial a la Argentina por las trabas impuestas a sus productos, pero advirtió que no van a poner en riesgo a "la gallina de los huevos de oro que se llama turismo", por la gran cantidad de argentinos que visitan ese país, especialmente en la temporada veraniega.

"Hoy todos sabemos que la Argentina ha adoptado una política interior que nos gustará o no, pero es su política democrática, de su gobierno elegido. Que tiene un proteccionismo y que tranca el intercambio comercial", sostuvo el mandatario en su programa semanal por una radio uruguaya.

Asimismo, el nuevo control a las importaciones adoptado por Argentina causó "preocupación" en el gobierno brasileño, por lo cual el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC) de ese país estableció contacto con el gobierno argentino para evaluar mejor los posibles impactos para los exportadores brasileños de bienes de consumo. Así lo publicó el diario O Estado de Sao Paulo.

Manolo Canosa, miembro de la Comisión de Defensa de la Industria Brasileña,opinó que la decisión argentina es "proteccionista", pero esperable ante la entrada de productos asiáticos más baratos.

Los países de Mercosur discutieron la inclusión de Venezuela como miembro pleno del bloque regional pese a no cumplir el reglamento interno que exige la aprobación del Ejecutivo y el Congreso de cada uno de sus países integrantes, trámite que el Parlamento de Paraguay aún no ha completado.

Las expectativas por la entrada de Venezuela como miembro pleno al bloque eran altas, más tras el viaje del presidente Hugo Chávez, el primero oficial, tras su convalecencia por cáncer.

A pesar de ello, al final de la reunión y aunque hubo el apoyo retórico de parte de todos los mandatarios no hubo una conclusión sobre la situación venezolana. El anfitrión el presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, anunció que se formará una comisión de alto nivel para analizar las solicitudes de ingreso al bloque, para definir condiciones y procedimientos.

Chávez propuso depositar en el futuro Banco del Sur parte de las reservas de oro, "un 10% para comenzar", equivalente a 1,8 millardos de dólares.

El Protocolo de Adhesión de Venezuela fue suscrito en diciembre de 2005. Hasta ahora la incorporación ha sido aprobada por el Ejecutivo y Legislativo de Argentina, Brasil y Uruguay. Pero el senado de Paraguay ha rehusado admitir a Venezuela porque sostiene que su presidente Hugo Chávez no se aviene a las reglas democráticas.

El senador y ex presidente uruguayo Luis Lacalle, uno de los fundadores del Mercosur, cuestionó la posibilidad de que se permita el ingreso de Venezuela al Mercosur sin la previa aprobación del Congreso de Paraguay: "Si se lleva a cabo la incorporación de Venezuela será una barbaridad, una condena de muerte, porque el Tratado (de Asunción que rige el Mercosur) tiene requisitos jurídicos internos y se lo saltearon. Están hiriendo de muerte al Mercosur". Lacalle consideró además que con esa decisión se está agrediendo a Paraguay.

Acuerdos. El Mercosur concretó la firma de un tratado de libre comercio con los palestinos. El ministro de Exteriores de la Autoridad Palestina, Riyad Al Maliki agradeció a los gobiernos del bloque y dijo que espera que los países suramericanos se vean involucrados en el proceso de paz.

Los miembros del bloque prohibieron que en sus puertos recalen barcos que luzcan bandera británica de las Islas Malvinas.

El tema del proteccionismo de los mercados también fue discutido y se cuestionó la intención de Argentina y Brasil de aumentar el Arancel Externo Común, ubicado en 14%, para el ingreso de productos de terceros países.

Iván Heyn, subsecretario de Comercio argentino, se ahorcó en el lujoso hotel en el que se hospeda la delegación de su país. La Justicia uruguaya inició una investigación sobre su muerte.

El expresidente de Uruguay Luis Alberto Lacalle afirmó a Efe que la concreción de la adhesión de Venezuela al Mercosur como socio pleno mediante una "decisión política" de la XLII Cumbre de Jefes de Estado de este martes puede ser el "comienzo del fin" del bloque.

"Esta reunión del Mercosur puede señalar el comienzo del fin de esta organización porque pretende forzar la entrada de Venezuela violando el propio tratado (constitutivo) y terminar jurídicamente con la asociación", dijo Lacalle, quien durante su mandato (1990-1995) suscribió en 1991 el Tratado de Asunción, que constituyó el grupo.

Para el exgobernante, la propuesta, surgida del actual Gobierno uruguayo y secundada por los Ejecutivos de Argentina y Brasil, "representa una agresión a la soberanía del Paraguay, cuyo parlamento tiene todo el derecho de votar, no votar o demorar".

"En el Uruguay sería una violación de la Constitución", lo cual puede derivar en un "juicio político del presidente y del canciller", agregó.

Ese mismo argumento ha sido usado por la oposición paraguaya para amenazar al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, de las consecuencias de esa medida.

El protocolo de adhesión de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) se firmó en 2006 y ya fue aprobado por los Parlamentos de Argentina, Uruguay y Brasil, pero está paralizado en el Senado paraguayo, dominado por la oposición a Lugo y que alega supuestas actitudes antidemocráticas por parte de Hugo Chávez para no aprobarlo.

El exmandatario consideró, además, la situación como "una reedición de la famosa (Guerra de la) Triple Alianza contra el Paraguay", en alusión a la guerra que entre 1864 y 1870 enfrentó a los paraguayos con Argentina, Brasil y Uruguay, y que representó una importante pérdida de territorio para Asunción.

Antes del inicio de la cumbre, el presidente uruguayo, José Mujica, se reúne hoy martes con su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, presumiblemente para tratar de convencerlo de que respalde la iniciativa, cuyo contenido jurídico todavía es una incógnita.

Los cancilleres del Mercosur acordaron el lunes en la reunión del Consejo del Mercado Común, previa a la cita presidencial, que sean los presidentes del bloque quienes resuelvan con su "decisión política" una fórmula para destrabar la compleja y demorada adhesión de Venezuela como socio pleno.

"Definitivamente es importante la discusión política de los presidentes", dijo a la prensa el canciller uruguayo, Luis Almagro, tras confirmar que el presidente venezolano, Hugo Chávez, participará hoy martes en Montevideo de la cumbre.

Aunque no dio detalles de la propuesta uruguaya, Almagro aseguró que la "fórmula" respeta la "plena vigencia" del Tratado de Asunción y las normas de consenso "que animan la toma de decisiones" en el bloque.

Lacalle se refirió también a la propuesta liderada por Argentina y Brasil, y secundada al menos por Uruguay, de elevar el arancel externo común como forma de protegerse ante la crisis económica mundial.

"Es un síntoma económico muy malo porque se encarecería tremendamente las exportaciones y afectaría enormemente a Uruguay", denunció.

La cuestión del ingreso de Venezuela se da en momentos en que Ecuador, otro miembro asociado al Mercosur, se apresta a solicitar también su adhesión plena al bloque y prevé hacerlo a través de su presidente, Rafael Correa, uno de los asistentes a la cumbre de hoy.

El plenario del bloque abrirá hoy sus deliberaciones con un encuentro de los cancilleres de los países que conforman el grupo. Mañana será la cumbre de los Jefes de Estado, en cuyo transcurso José Mujica traspasará la Presidencia Pro Tempore a Cristina Kirchner

Los cancilleres de los miembros plenos del Mercosur- Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay- y los estados asociados Chile, Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador se reunirán por la mañana, mientras que por la tarde lo hará el Consejo del Mercado Común.

En su primer viaje internacional tras asumir su segundo mandato, la presidente Cristina Kirchner concurrirá a la cumbre acompañada por el canciller Héctor Timerman, quien llegará hoy para la reunión de ministros de Relaciones Exteriores, y del titular del Palacio de Hacienda, Hernán Lorenzino.

Cristina, junto a sus pares, sesionará desde el martes almediodía en la sede del Mercosur, un distinguido edificio inaugurado en 1909 como Parque Hotel, y hoy declarado Monumento Nacional de Uruguay.

Con esta reunión finalizará la presidencia pro tempore de Uruguay y el jefe de Estado uruguayo, José "Pepe" Mujica, le entregará la titularidad a su par Cristina Kirchner, quien ejercerá esa función en el primer semestre del 2012.

Durante la cumbre de los mandatarios, se analizarán el Tratado de Libre Comercio con Palestina -similar que se firmó con Israel-, el pedido de Ecuador para convertirse en un Estado pleno dentro de la organización regional, y la situación de Venezuela que aún no pudo integrarse al Mercosur porque el Senado de Paraguay no dio su aprobación.

Otro punto central de la XLII cumbre será la política de aranceles extrazona.

Además, los jefes de Estado que conforman el Mercosur- creado hace 20 años con el objetivo de diseñar políticas comunes para la región- analizarán la situación de los países de este bloque ante la crisis financiera internacional.

Asistirán, además de Cristina Kirchner los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; de Paraguay, Fernando Lugo; y de Ecuador, Rafael Correa, además del anfitrión Mujica.

Todos los mandatarios tienen previsto llegar a Uruguay el lunes a la noche para la cena que brindará Mujica en honor de sus pares latinoamericanos.

Al día siguiente, está previsto que los jefes de Estado y cancilleres se trasladen al Edificio Mercosur, donde mantendrán un desayuno de trabajo.

Poco después, participarán de la foto oficial y a continuación dará comienzo la cumbre, a cuyo término el presidente Mujica ofrecerá un almuerzo a las delegaciones.

Uruguay traspasará la presidencia pro témpore a Argentina en una cita en la que el presidente anfitrión, Jose Mujica, ha puesto sobre la mesa la discusión de una polémica y hasta ahora poco clara iniciativa para permitir por la vía rápida la inclusión definitiva de la Venezuela liderada por Hugo Chávez.

Mujica ha señalado que quiere una "revisión del criterio jurídico" del bloque, porque "así como está no permite el ingreso de Venezuela", lo que ha sido interpretado como una reforma del tratado constitutivo.

El convenio de creación del Mercosur, de 1991, autoriza "la adhesión, mediante negociación, de los demás países miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI)" pero aclara que "la aprobación de las solicitudes será objeto de decisión unánime de los Estados partes (Ejecutivo y Legislativo)".

En 2006 los gobiernos de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay autorizaron la adhesión de Venezuela, que posteriormente fue ratificada por los parlamentos de todos los países menos el paraguayo, controlado por la oposición y que se niega a hacerlo porque considera que con Chávez no existe en Venezuela una democracia plena.

El mandatario uruguayo asegura ahora contar con el respaldo de la argentina Cristina Fernández y la brasileña Dilma Roussef, cuyo asesor de Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, reconoció esta semana que existe "malestar" en el Mercosur por "la tardanza" del Parlamento paraguayo en ratificar la adhesión venezolana.

Por su parte el Gobierno del paraguayo Fernando Lugo dice compartir la inquietud de Mujica pero la última palabra la tiene el Legislativo guaraní, donde la oposición ya ha catalogado de "inviable" la propuesta.

Según el senador uruguayo Sergio Abreu, el proyecto uruguayo es "una flagrante violación legal" y "no le hace bien al funcionamiento del Mercosur, porque se violenta la seguridad jurídica".

Además, tiene un costo político, especialmente para el Gobierno paraguayo, que deberá responder ante los legisladores de su país, y para Venezuela, que "no se va a sentir cómoda entrando por la ventana" al bloque, agregó Abreu, que fue canciller del presidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995).

Al margen de la cuestión venezolana, en la cita de la próxima semana no se prevén avances en el acuerdo de asociación estratégica con la Unión Europea, pues las partes ya han adelantado que el escenario para volver a encararlo será la cumbre UE-América Latina y el Caribe del próximo año en Chile.

El país anfitrión sí planteará la necesidad de mejorar "las condiciones de acceso a los mercados" entre los países del bloque ante los renovados embates proteccionistas de los grandes socios, Argentina y Brasil, señalaron a Efe fuentes del Ministerio de Exteriores de Uruguay.

Como presidente del bloque, Uruguay aspira también a que se "consolide" la unión aduanera, "evitar" las restricciones no arancelarias y "avanzar en la eliminación" del doble cobro del arancel externo común, agregaron.

La primera etapa de ese último proceso se debe iniciar el 1 de enero de 2012 y por ello en la cumbre tiene que haber un "avance significativo" en esa dirección, afirmó a Efe el secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Carlos "Chacho" Alvarez.

El bloque "necesita relaciones comerciales más fluidas y con la menor cantidad posible de obstáculos", indicó el ex vicepresidente argentino, que además consideró "legítimas" la demandas de Paraguay y Uruguay a Argentina y Brasil por los "impedimentos y barreras de acceso a sus mercados" registrados este año.

Los uruguayos han denunciado problemas para exportar a Argentina textiles, libros y plásticos, y para vender a Brasil productos del sector papelero y automotriz.

Paraguay, entre otras reclamaciones, ha demandado a Argentina ante el Parlamento del Mercosur (Parlasur) por impedir el libre tránsito de energía paraguaya a Uruguay.

En opinión de Alvarez, el Mercosur debe "evitar la tentación" de introducir "prácticas proteccionistas" entre sus miembros y con los países de América Latina, a los que debe abrirse más para tratar de anteponer el comercio regional al que mantiene con el resto del mundo.