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La Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (CONTIOCAP) reafirmó su rechazo al extractivismo de izquierda y de derecha y acusa al gobierno de Evo Morales de apoyarse en "estos sistemas coloniales".

11 países de América Latina se comprometieron con un paquete de medidas para proteger la Amazonía propuesto por la Unión Europea. Las normas deberán ser adaptadas a cada país y buscan crear un marco legal penal para los delitos ambientales ocurridos dentro de la biomasa amazónica.

A más de un mes de haber recibido una solicitud para brindar sus garantías en seguridad, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares en favor de las familias Yanesha y Asháninka de la Comunidad Nueva Austria del Sira, distrito y provincia de Puerto Inca en Huánuco.

Como si se tratara de un escenario apocalíptico, digno de las películas sobre el fin del mundo, la ministra de Minas, María Fernanda Suárez, aseguró que la decisión del Consejo de Estado de prohibir el fracking en Colombia es caótica: lo más grave que le pudo haber sucedido al país. En un tono muy cerca a la manipulación alarmista, la Ministra se atrevió a decir que el rechazo del alto tribunal llevaría a la devaluación del peso e incluso un dólar podría cotizarse en 5.000 pesos en los próximos años. De acuerdo con datos suministrados por Ecopetrol, las reservas de crudo en Colombia son para máximo siete años y los cerca de 400.000 barriles de consumo interno, tendrían que importarse. Una calamidad absoluta, según la Ministra. En esta misma línea, siguiendo algunos medios de comunicación, la seguridad energética en el país está comprometida y el fracking parece constituir la única salvación posible. Los conceptos anteriores son un completo absurdo si se toma en consideración los daños absolutos que la técnica de fracturamiento hidráulico podría causar. Sin embargo, vamos por partes. 

Tras una jornada que mantuvo a los problemas de la Amazonía como eje central, el Sínodo Amazónico organizado por la Iglesia Católica concluyó reconociendo al ecocidio como un nuevo pecado ecológico.