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En Cochabamba, donde mantuvo un primer encuentro con el presidente Evo Morales, la jefa de Estado aseguró: “Todos estamos unidos y vamos a defender con uñas y dientes a la voluntad popular expresada libremente en comicios”.

La presidenta Cristina Fernández expresó ayer la necesidad de "preservar la unidad" en el Mercosur, la Unasur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), e instó a "defender con uñas y dientes la voluntad popular expresada libremente en comicios libres, democráticos y sin proscripciones".

 

En la ciudad boliviana de Cochabamba, a la que arribó por la tarde y donde mantuvo un primer encuentro con el presidente Evo Morales, la jefa de Estado aseveró que la "unidad" continental permitió a los países "sortear momentos difíciles".

"Acá estamos los sudacas, los pueblos originarios, los que tenemos origen de inmigrantes, pero con la capacidad de formular políticas de inclusión social aun en las diversidades", expresó Fernández durante una cena realizada en su honor.

La Presidenta consideró que "lo más importante" es que los países latinoamericanos tengan la "intención de superar las diferencias y articular los intereses" de los pueblos.

"Mi presencia aquí, en Cochabamba, obedece a que nadie se confunda: todos estamos unidos y vamos a defender con uñas y dientes a la voluntad popular expresada libremente en comicios libres, democráticos y sin proscripciones", agregó.

Al respecto, reiteró que Paraguay sufrió "un golpe institucional" cuando fue destituido el presidente Fernando Lugo, y se mostró confiada de que "se reestablezca la democracia" en elecciones en la vecina nación.

La jefa de Estado dijo que "lo importante de este momento" en el Continente es que se conformaron espacios como el Mercosur, la Unasur y la CELAC donde se pudieron "superar las fronteras".

"Hemos podido construir espacios institucionales en los cuales superar y discutir problemas con ardor y fuerza, porque somos pasionales. Las cosas no nos son indiferentes, desconfío de los que son perfectitos. Los hombres que tenemos responsabilidades institucionales debemos tener mucha pasión y mucho coraje", comentó en su discurso.

La mandataria resaltó que los países latinoamericanos conocen los "inconvenientes y desafíos" a futuro ante "un mundo que se está derrumbando por políticas anarco-capitalistas".

Por su parte, Evo Morales resaltó que la Presidenta es un "símbolo de unidad" y "representa a las mujeres de toda América".

Además, recordó que al momento de asumir, cuando Estados Unidos le "quitó" a Bolivia las donaciones de harina y trigo que recibía, el gobierno argentino destinó parte de sus exportaciones para reemplazar ese alimento.

"Nunca voy a olvidar esa solidaridad", agradeció Morales.

 

 

 

El nuevo embajador argentino en Bolivia, el ex diputado y ex gremialista Ariel Basteiro, afirmó que la representación diplomática en el país que conduce Evo Morales "es estratégica para los intereses argentinos en Latinoamérica" y proclamó que por ello es necesario impulsar el ingreso de Bolivia al Mercosur.

"Tengo la misma alegría que veo en muchos compañeros, porque la situación de Bolivia es mirada con atención por todos: en su proceso político hay intereses muy fuertes que tratan de desestabilizar las democracias de nuestros países", destacó Basteiro.

En su análisis sobre la situación política boliviana, el dirigente que hoy comparte espacio con Martín Sabbatella en Nuevo Encuentro, resaltó que esos intereses desestabilizadores "actuaron hace poco tiempo en Paraguay" y además intentan hacerlo en toda la región.

De allí que Basteiro subrayó la necesidad de impulsar la inclusión de la mayor cantidad de países al Mercosur: "el proceso de incorporación de Bolivia es inminente y también de otros Estados, posibilitando intensificar no sólo el intercambio comercial sino también los lazos entre los pueblos".

Al respecto, la relación de ambos países se ve plasmada en el hecho de que Argentina es el destino del 75 por ciento de la emigración proveniente de su vecino del norte, calculándose en casi 2 millones de bolivianos y descendientes los que viven en el país.

Tras recibir el "placet" de Bolivia y a la espera de que la comisión de acuerdos del Senado argentino trate su designación, Basteiro informó que será parte de la comitiva argentina en la reunión que la próxima semana desarrollarán los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Evo Morales en la ciudad de Cochabamba.

En la agenda de la cumbre bilateral se encuentra la firma de acuerdos de cooperación en áreas diversas, pero se destacan los relacionado con la asistencia tecnológica.
Entre los desafíos que deberá encarar en su gestión, Basteiro se centrará en potenciar temas comerciales que unen a ambas naciones: "El tema del gas está en agenda hace mucho tiempo, sobre todo por la necesidad de desarrollar infraestructura en Bolivia; y Argentina es un país que le puede brindar ese apoyo", explicó.

El flamante diplomático habló también de la necesidad de explotar los recursos minerales de manera sustentable, sobre todo en lo respectivo al Litio, otro de los puntos en el que ambos países deberán avanzar.

Al ser consultado por las relaciones de las naciones sudamericanas con el resto del mundo, el ex diputado destacó que en la última década "se ha roto con el mandato cultural que pretendía que se viera a Europa y a Estados Unidos como el lugar para reflejarnos".

Sobre el tema, el dirigente socialista también se refirió a la relación con los Estados Unidos y el proceso eleccionario que vive el país norteamericano: "aunque (la presidencia de Barack) Obama no cumplió con las expectativas, no es lo mismo que gane él o un candidato de la derecha republicana".

"Cada vez que ganó un republicano de ese estilo, fue trágico para los pueblos de Latinoamérica, pero lo fundamental, más allá de la política exterior norteamericana, es lo que hagamos nosotros, aunque deseamos que la intromisión estadounidense sea parte de hechos del pasado".

Por último, Basteiro -que fue expulsado del socialismo por su afinidad con el gobierno kirchnerista- dejó en claro el honor que le genera ser embajador en Bolivia: "en el primer gobierno peronista ese lugar lo ocupó Manuel Ugarte", dijo.

 

La OEA finalizó anoche en Cochabamba (Bolivia) su 42 Asamblea General, en la que el tema central, la seguridad alimentaria, terminó desplazado por los pedidos de reformas al organismo y las críticas de Ecuador, Bolivia y Venezuela a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).  

Aunque este foro de cancilleres fue anunciado como la oportunidad para que los Gobiernos de América, salvo Cuba, estudiaran la situación de 53 millones de personas que sufren hambre en el continente, el asunto pasó a un segundo plano durante los tres días que duró la Asamblea, para dar paso a temas como la reforma de la Organización de Estados Americanos (OEA).  

 OEA "acoge" cambios de DD.HH .-  La  OEA decidió ayer "acoger" el polémico informe de reformas del sistema interamericano de derechos humanos, impulsado por Venezuela y Ecuador, pero dio a sus autores seis meses para discutir su aplicación con las partes involucradas.   Tras horas de discusión sin consenso, la Asamblea aprobó una resolución de un grupo de países encabezado por México para "acoger" el informe sobre las reformas y encargar al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que formule propuestas para su aplicación, "en diálogo con todas las partes involucradas".

   "En el plazo de seis meses o a más tardar en el primer trimestres del 2013, dichas propuestas se pondrán a consideración de una asamblea general extraordinaria", apuntó el ministro boliviano de Exteriores, David Choquehuanca.

Las criticas.-  El presidente anfitrión Evo Morales y Correa han dicho que la OEA debe cambiar para dejar de servir al "imperio" (una referencia a Estados Unidos), o "desaparecer".Venezuela y Nicaragua se sumaron a las críticas. La resolución aprobada encomienda al Consejo Permanente a formular un plan de aplicación de las reformas propuestas por un grupo de trabajo y buscar consenso con todas las partes, incluyendo a las organizaciones de la sociedad civil.

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Sobre el hambre

Sobre la seguridad alimentaria, que había sido elegido como tema central de la OEA, los ministros  coincidieron  en que acabar con el hambre asegurará el desarrollo en un continente donde aún 53 millones de personas padecen hambre.   Al respecto, el canciller de Argentina, Héctor Timerman, afirmó que las mayores causas del hambre son la desigual distribución de los ingresos.

Miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en la segunda sesión plenaria, ayer aprobaron por unanimidad la Carta Social de las Américas, documento que entre sus principales aspectos busca luchar contra la pobreza y desigualdad social en el hemisferio promoviendo los Derechos Humanos.

En el marco del segundo día de la reunión de la OEA que se desarrolla en los ambientes del hotel Regina de Tiquipaya, los cancilleres de los países que conforman el organismo internacional, aprobaron la denominada Carta Social de las Américas, uno de los principales documentos que se abordó en el encuentro que contó con el respaldo general de los Ministros de Relaciones Exteriores.

En su condición de Presidente de la 42 Asamblea General de la OEA, el canciller boliviano David Choquehuanca, destacó que el documento se haya aprobado por unanimidad y cuente con el respaldo pleno de todos los miembros quienes coinciden la urgente necesidad de asumir políticas de lucha contra la pobreza y la desigualdad social.

Al respecto, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, dijo que "la persona, por el solo hecho de serlo, merece respeto y es la razón de ser de la democracia en América", celebrando la aprobación del documento considerado de suma importancia en este hemisferio, donde la mayoría de las poblaciones aún viven en situaciones de pobreza y en muchos casos pobreza extrema.

Por su parte, el canciller de Argentina, Héctor Marcos, sostuvo citó "reconocemos el esfuerzo de las delegaciones en las negociaciones de la Carta Social sosteniendo la filosofía general del instrumento como pilar fundamental de la actuación de la OEA en materia de desarrollo económico y social y como un complemento necesario de la Carta Democrática Interamericana que reconoce que el desarrollo económico y social son interdependientes y se refuerzan mutuamente".

Durante la toma de la foto oficial del encuentro de cancilleres, el secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, entregó la Carta Social aprobada al presidente del Estado, Evo Morales, quien manifestó su complacencia por el apoyo de los países que respaldan plenamente el acuerdo suscrito.

DATOS

- La OEA a la fecha cuenta con una Carta Constitutiva y la Carta Democrática Interamericana (adoptada en 2001) que trata principalmente los asuntos políticos, define la democracia y precisa cómo debe ser defendida cuando enfrenta amenazas. Ahora se espera que agregue la Carta Social, como un complemento a los compromisos que han suscrito los países desde la creación de la OEA en 1948.

- La Carta Social, que ahora cuenta con el consenso de los estados miembros, parte del reconocimiento de que "los pueblos de América tienen legítima aspiración a la justicia social y sus gobiernos la responsabilidad de promoverla. El desarrollo con equidad fortalece y consolida la democracia, en tanto son interdependientes y se refuerzan mutuamente".

La 42 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó hoy la Declaración de Cochabamba con el postulado de "seguridad alimentaria con soberanía", en medio de cuestionamientos de Chile, apoyado por Estados Unidos, que objetó la palabra "soberanía".

Diego Pari, embajador boliviano ante la OEA, explicó que Chile logró que se incluya en el documento una nota de pie de página en el que observa la palabra "soberanía".

Pari agregó que, en líneas generales, se consiguió el respaldo mayoritario de los cancilleres de los países miembros de la OEA asistentes a la declaración, que será en adelante motivo de debate y resoluciones a favor de esta postura propuesta por Bolivia.

En el epílogo de este foro internacional, que se desarrolla en la población de Tiquipaya, en el departamento de Cochabamba (centro), los cancilleres de los países miembros de la OEA debatieron sobre alimentación, democracia y reformas en el organismo continental, entre otros temas que serán incluidos en la declaración final.

"Chile se opuso al tema de soberanía alimentaria y ha establecido un pie de página. Creemos que es una oposición algo encubierta, pero se obtuvo el respaldo de varios países que ven a este término como una amenaza, más que la dignidad para los pueblos", dijo el diplomático boliviano.

Las negociaciones de la Comisión General determinaron aprobar la declaración con 42 párrafos, para dejar constituido un tema que será tratado en los próximos años en la OEA y también en los organismos especializados.

Se destacan los artículos que hacen relación a seguridad y soberanía alimentaria y derecho a la alimentación, como elementos que fortalecen la posición planteada por Bolivia en momentos de crisis energética, de comida y financiera.

"Un pueblo sin alimentación está destinado a morir, creemos que la alimentación es una cuestión de vida, y por eso Bolivia es un país defensor de la vida", enfatizó Pari.

El postulado de Bolivia fue el punto más debatido por los cancilleres entre lunes y martes, en el encuentro hemisférico que reúne a diplomáticos de los 34 países miembros de la OEA. Los trabajos iniciaron el domingo pasado y concluyen este martes.

"Muchos países expresaron su preocupación por el tema del título. Tuvimos el apoyo necesario para mantener el título, como Bolivia, como lo había planteado, 'Seguridad alimentaria con soberanía'", sostuvo el canciller boliviano.

Según la explicación de Pari, la "seguridad alimentaria" es un concepto que está enfocado a reducir el hambre y la pobreza en la región, pero la cuestión de "soberanía" pretende garantizar, en primera instancia, la producción de alimentos en un continente con calidad y de abastecimiento interno, para luego el excedente exportarlo.

En su intervención en la tercera sesión plenaria de la Asamblea de la OEA, el canciller chileno Alfredo Moreno objetó el tema de "Seguridad alimentaria con soberanía".

"Nos parece prudente tener presente el riesgo de que ir más allá del concepto de 'seguridad alimentaria' podría ser contraproducente para nuestra economía si avanzara sobre aspectos que lesionen la libertad de los mercados y reduzcan oportunidades", argumentó el jefe de la diplomacia del gobierno de Sebastián Piñera