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Aunque el asunto central es la seguridad alimentaria, la crítica del ALBA y Brasil al Sistema Interamericano de Derechos Humanos se perfilaba como el espinoso protagonista por las posturas divididas de los países. 

La Organización de Estados Americanos (OEA), el más antiguo entre decenas de mecanismos regionales, comenzó la 42 Asamblea General con notables ausencias, incluida la secretaria de Estado de los EEUU, Hillary Clinton, y parte de los cancilleres latinoamericanos. En la lista de asistentes confirmados hasta ahora hay viceministros, subsecretarios e, incluso, diplomáticos de menor rango, aunque para equilibrarlo, el presidente anfitrión, Evo Morales, invitó a última hora a su par y correligionario ecuatoriano Rafael Correa, que aceptó casi de inmediato.

Representantes de 34 países americanos, todos menos Cuba, que no quiere volver a la OEA tras décadas de exclusión, estudiarán hasta el martes una propuesta boliviana sobre "seguridad alimentaria con soberanía", concepto genérico que todos aceptan, aunque con diferentes significados.

"Ahí tenemos diferencias con algunos estados, como los Estados Unidos. Por supuesto vamos a tener diferencias", adelantó Morales el sábado en una entrega de obras públicas, su principal afán de cara a su reelección en 2014 para un tercer período.

Tampoco apoyarán los Estados Unidos ni otros países el empeño de Morales, hasta ahora estéril, de que la comunidad internacional "reconozca" el masticado de la coca, materia prima de la cocaína, que de nuevo trata de incluir en el documento de Cochabamba.

Hay, además, grandes diferencias sobre intentos de reformar los mecanismos de la OEA defensores de los derechos humanos y la libertad de prensa, promovidos por mandatarios como Correa o el venezolano Hugo Chávez, que han sido criticados en esa instancia.Correa ya avisó que acepta la inédita invitación de Morales a una reunión ministerial para "poner en su sitio a cierta burocracia internacional".

Sin alimentos 

Sobre la desnutrición, el proyecto de declaración recuerda que hay 53 millones de americanos que padecen hambre crónica, casi uno de cada diez, pero no se incluyen planes concretos para resolverlo.

La mayoría de los párrafos del documento han aparecido ya antes, sin resultados tangibles, en decenas de declaraciones de las últimas décadas de los innumerables organismos regionales que proliferan en la sopa de siglas de la integración americana.

El proyecto acepta -tampoco es novedad- que hay grandes diferencias en el continente sobre alimentación, pues algunos países han reducido el hambre y la desnutrición, mientras otros aún tienen grandes sectores vulnerables.

Entre los peores casos está precisamente Bolivia, según la ONU, que ha expresado preocupación por la extrema pobreza y desnutrición de los bolivianos y, en particular, de los indígenas.

La representante de la ONU en La Paz, la japonesa Yoriko Yasukawa, dijo meses atrás que más de un tercio de los indígenas de Bolivia viven en la extrema pobreza y sin ingresos suficientes para alimentarse adecuadamente, y que un cuarto de la población, al margen de razas, sufre esa condición.

Los ministros de Exteriores, o sus representantes, discutirán asuntos más propios de sus colegas de Agricultura o Economía, como estímulos a políticas agrícolas, volatilidad de los precios de los víveres y ayudas a pequeños productores, que aportan el 60% de los alimentos básicos de América.

Sobre "soberanía alimentaria", Bolivia dice que es el "derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos que garantizan el derecho a la alimentación para toda la población".

El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, ha reconocido que ese concepto ha causado "alguna discusión", porque su significado lo ven distinto unos y otros gobiernos.

Morales achacó la ausencia de Clinton a discrepancias sobre este tema central del foro, pero Washington asegura que no estará en Cochabamba porque está en una gira por siete países, programada antes de que se fijara para este mes la Asamblea de Cochabamba.

El anfitrión cree que las crisis alimentaria, energética, financiera y climática son consecuencia de "los desequilibrios y desigualdades" del "modelo de desarrollo que ha implementado la sociedad occidental", explicó su canciller, David Choquehuanca.

Las primeras resoluciones concertadas del proyecto de declaración anuncian generalidades y vaguedades como promover el desarrollo agrícola, fortalecer la seguridad alimentaria y el "compromiso con el objetivo de erradicar el hambre y la malnutrición".

 Además, promover el desarrollo agropecuario sustentable, proteger la biodiversidad y luchar contra la desertización y la sequía para expandir las áreas de cultivo, pero sin detallar cuánto se invertirá ni fijar objetivos precisos ni plazos. 

 

La 42 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) comenzó hoy en Bolivia luego de los discursos del secretario general de la entidad, José Miguel Insulza, y el presidente Evo Morales.

  La ceremonia inaugural, celebrada en el campus de la Universidad del Valle, en el municipio cochabambino de Tiquipaya, contó con la presencia de cancilleres y jefes de delegaciones de más de 30 países del hemisferio.

El mandatario boliviano agradeció la presencia de todos aquellos que llegaron a Cochabamba para asistir a la Asamblea y recordó las diferencias entre las condiciones en las cuales se celebró en 1979 una reunión similar, en tiempos de dictaduras y golpes de Estado, y la presente.

Morales insistió en la importancia de "mandar obedeciendo al pueblo" y el papel que desempeñan las mujeres y el movimiento indígena en las transformaciones que se realizan en Bolivia y destacó la significativa disminución de la pobreza en el país y de la diferencia entre el pobre y el rico.

Al mismo tiempo, destacó la importancia de la participación del Estado en la economía nacional y puso como ejemplo lo que significó la nacionalización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la cual pasó de ser un "empresa residual" a un puntal de la economía.

El jefe de Estado ratificó su respeto por los movimientos sociales bolivianos y recomendó a los cancilleres presentes que sus países recuperen sus recursos nacionales para el bien de sus respectivos pueblos.

Para el mandatario, es un acierto discutir lo de la seguridad alimentaria con soberanía y recordó que algunas ayudas o importaciones se convertían en un sistema de explotación de los países de la región y abogó por el comercio de complementariedad entre las naciones del hemisferio.

Morales se refirió también a la democratización del acceso de la tierra, sobre todo al pequeño productor, así como a la creación de un crédito agrícola con el cero por ciento de interés para incentivar la producción de renglones importantes para el país.

El mandatario boliviano hizo referencia, además, al programa Mi agua, destinado a llevar el agua potable a la población, además de garantizar sistemas de riego para incrementar la producción de alimentos.

"Gracias a este programa, bolivianos que viven en Europa y Estados Unidos regresan a sus tierras para producir. Gracias a este programa, personas de la ciudad se van al campo a producir, o vuelven al campo", destacó Morales.

El presidente se refirió, además, a los inicios de la OEA, como un ministerio de colonias de Estados Unidos y el Caribe, con el lema de "América para los Américanos".

Destacó que la "mayoría de las veces sirvió para invadir a los países, para apoyar a las dictaduras, para reprimir movimientos sociales y combatir el socialismo".

Insulza, por su parte, agradeció el esfuerzo de Bolivia en la preparación de la Asamblea, sobre todo la calidad de las instalaciones y la belleza característica en las muestras del arte y la cultura bolivianas.

El embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Diego Pari, informó el jueves que la 42 Asamblea de este organismo internacional, que se celebrará en la ciudad de Cochabamba, entre el 3 y 5 de junio, aprobará tres tipos de documentos.

    Pari, en contacto con la red PAT, explicó que el primer documento se refiere a la Declaración de Cochabamba sobre seguridad y soberanía alimentaria, que sólo aguarda un consenso entre los asistentes, porque fue discutido ampliamente con anterioridad.

    El segundo tipo de documento tiene que ver, dijo con los informes que presentarán, por ejemplo, el Comité Interamericano de Derechos Humanos, Comité Interamericano de Mujeres, Informe marítimo, entre otros.

    Finalmente, dijo, el tercer tipo de documento se refiere a las resoluciones, que en esta oportunidad serán 70, entre ellas las planteadas por Bolivia como el agua un derecho humano, reconocimiento del masticado de la hoja de coca y el fortalecimiento del año internacional de la quinua declarado para 2013.

    Pari indicó que representantes de los 34 países miembros de la OEA confirmaron su participación, en el caso de Estados Unidos y Canadá, si bien no llegarán sus cancilleres están designadas delegaciones que arribarán a la ciudad de Cochabamba.

    Asimismo, manifestó que esta jornada, en el marco de la realización del evento hemisférico, se efectuará la premiación de los emprendimientos juveniles que fueron presentados con anticipación.

    Para mañana (viernes) está prevista señaló la reunión con los actores sociales, como trabajadores, movimientos sociales, empresarios, organizaciones no gubernamentales acompañados por los ministros de relaciones exteriores y el Secretario General de la OEA.

    El embajador manifestó que la inauguración de la 42 Asamblea está fijada para las 18h00 del domingo.

En la reunión, que culminará hoy en Bolivia, el ministro argentino Norberto Yahuar asumirá la presidencia pro témpore del Consejo Agropecuario del Sur

El Consejo Agropecuario del Sur (CAS), formado por ministros y otras autoridades del Mercado Común del Sur (Mercosur), comenzó este lunes en la ciudad boliviana de Santa Cruz una reunión de dos días para analizar los desafíos de la región en ese campo y la crisis alimentaria internacional.

El presidente boliviano, Evo Morales, inauguró la reunión, a la que asisten los ministros de Agricultura de Brasil, Jorge Mendes Ribeiro; Argentina, Norberto Yahuar; y Bolivia, Nemesia Achacollo, y funcionarios de menor nivel de Chile, Paraguay y uruguay.

Morales señaló que la cita es un "precalentamiento" de cara a la próxima asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se celebrará en junio en la ciudad boliviana de Cochabamba y discutirá la "seguridad alimentaria con soberanía".

En la reunión de la CAS, que culminará hoy, Mendes Ribeiro traspasará la presidencia pro témpore del organismo a Yahuar. "Lo que se está planteando es un cambio de actitud política en los países latinoamericanos en torno a los alimentos, no solo en la producción sino en el acceso a ellos", destacó el ministro de Agricultura argentino.

Y enfatizó: "Es un orgullo tener la posibilidad de presidir el Consejo Agropecuario del Sur, ya que junto con los otros ministros tenemos un objetivo en común muy claro: trabajar de manera conjunta para optimizar la producción de la región".

 "Debemos producir mejor y en mayor cantidad, pues esto es lo que nos está demandando el mundo. No debe plantearse como una cuestión de competencia entre los países sino de trabajo conjunto con transferencia de conocimientos y tecnología", remarcó Yauhar.

El Instituto Nacional de Seguro Agrario (INSA) precisó ayer que se invertirán al menos 56 millones de bolivianos en el Seguro Agrícola, en el marco de lo que establece la Ley.

"El Estado Central subsidiará el seguro con 28 millones de bolivianos, y otros 28 millones serán aportados por gobernaciones y municipios", remarca un boletín institucional.

Según ese documento, el 60% de los municipios de Potosí, Cochabamba y Chuquisaca, aprueban y consideran en sus concejos municipales la firma de convenios de concurrencia con el INSA.

De acuerdo al Decreto Supremo 942, se define el subsidio a la prima en un 50% por el estado central, 40% de los niveles territoriales y 10% como aporte solidario del productor.

"Este mecanismo permitirá incrementar los recursos de inversión social, de 28 millones establecidos a 56 millones que contempla los recursos territoriales", subraya el documento.

Según el director del INSA, José Alfredo Terán, hasta la fecha se realizan actividades estratégicas de gestión territorial para la implementación de un modelo participativo del Seguro Agrario, que a futuro garantice la aplicación de esa política de forma sostenible, en el marco de la Ley de Revolución Productiva.