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La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) son iniciativas que apuntan a la gobernabilidad de la región sudamericana. Ambas tienen indudables objetivos comunes, pero también grandes diferencias.

UNASUR
La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) es una iniciativa con fuerte acento brasileño. El Tratado constitutivo fue firmado en Brasilia en mayo de 2008, entre 12 países sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Sus objetivos son amplios, pero apunta a la gobernabilidad de la región sudamericana, con indudable objetivos políticos.

La Unasur es reconoce su origen en la primera Cumbre Sudamericana de 2000, también en Brasilia, convocada por el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso. Pero esta idea brasileña se remonta a un espacio sudamericano de libre comercio, propiciado en 1992 . En las Cumbres Sudamericanas del Cuzco (Perú-2004), de Brasilia (Brasil-2005) y de Cochabamba (Bolivia-2006), fue planteada como Comunidad Sudamericana. En la Cumbre Energética en la isla Margarita (Venezuela-2007), se cambió el nombre por el actual.

Los objetivos, según el Tratado de Brasilia, son contribuir al fortalecimiento de la integración regional más allá de la sola convergencia de los esquemas ya existentes (Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones), y fundamentalmente el "fortalecimiento del diálogo político entre los Estados miembro que asegure un espacio de concertación para reforzar la integración suramericana y la participación de la Unasur en el escenario internacional". Surge entonces como una iniciativa de fuerte perfil político, cuyos intereses son dispersos.

El órgano máximo de la Unión es el Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno, la presidencia pro témpore la ejerce anualmente un país miembro, y la secretaría general ejecuta los mandatos que le confieren los órganos de la Unasur.

MERCOSUR
El Mercado Común del Sur (Mercosur) es una unión aduanera integrada por la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (Estados miembro fundadores), tiene como países asociados (ampliado) a Chile, Colombia, Ecuador y Perú. México actúa como observador y Bolivia y Venezuela están en proceso de incorporación. Fue creado el 26 de marzo de 1991 con la firma del Tratado de Asunción.

Sus objetivos son la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países; aplicar un arancel externo y una política comercial común; la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados partes, y la armonización de legislaciones para fortalecer el proceso de integración.

En la práctica, estos objetivos se lograron parcialmente. Por esta razón, hay quienes consideran que el Mercosur es una unión aduanera "imperfecta". En efecto, la liberación del comercio dentro del bloque aún no se logró plenamente. Por ejemplo, si bien existe un arancel externo común, tiene numerosas excepciones: cada Estado puede elaborar una lista de aquellos productos a los cuales se aplica la excepción.

Con base en el Protocolo de Ouro Preto, firmado en diciembre de 1994, el Mercosur tiene una estructura institucional básica compuesta por el Consejo del Mercado Común, órgano supremo; el Grupo Mercado Común, órgano ejecutivo, y el Parlamento del Mercosur, comenzó a sesionar en 2007 en reemplazo de la Comisión Parlamentaria Conjunta, entre otros.

El Mercosur funciona con una estructura jurídica en la que se combinan los clásicos tratados, protocolos y declaraciones del Derecho Internacional, con normas propias obligatorias.

DIFERENCIAS QUE SON NOTORIAS

RELACIONES DE PODER.- La Unasur y el Mercosur tienen, más allá de los intereses económicos comunes, indudables objetivos políticos. Hacen a las relaciones de poder entre las naciones que integran estos espacios, que buscan imponer sus estrategias de inserción internacional.

ES UNA U OTRA.- Según los analistas políticos, la Unasur es el Mercosur ampliado a otros países sudamericanos. Su expresión política más fuerte se registró en la cumbre de 2006, en Córdoba, donde asistió gran número de presidentes de países. La mayor repercusión mediática fue la presencia del presidente de Cuba, Fidel Castro. Si bien es difícil persuadir a la gente de que el Mercosur es posible a pesar de todas las trabas, será más arduo convencer que la Unasur sea una opción razonable.

OBSERVACIONES.- Muchos analistas consideran que la Unasur es una entidad que más que buscar la integración de los países que la componen, es impulsada por Brasil para convertirse en el líder indiscutible de América del Sur.

POLITICAS.- La Unasur inició sus planes de integración con la construcción de la ruta que unirá Perú con Brasil pasando por Bolivia. Así, Brasilia tendrá una salida al Pacífico y Lima una al Atlántico. También se creó el Consejo de Defensa Sudamericano para preservar la soberanía de las naciones, cuya prueba de fuego fue la desactivación del conflicto secesionista en Bolivia.

REALIDADES QUE CONTRASTAN.- El Mercosur es una realidad asentada en compromisos jurídicos ya asumidos por sus países miembro, con avances, aunque imperfectos, respecto de sus objetivos originarios. La Unasur, en cambio, debe aún superar el proceso de ratificación de pertenencia de por lo menos nueve países signatarios. Se estima que lo harán en el corto plazo, para posicionarse en el escenario mundial.

 

En Ecuador el Presidente Correa está nacionalizando la renta petrolera, pero paralizó el Proyecto Yasuni (dejar bajo tierra el petróleo ubicado en un Parque Nacional) y da luz verde a nuevos grandes proyectos mineros. Argumenta que el Fondo Yasuní estaba mal diseñado y que el país necesita la renta petrolera y minera, pero sus críticos dicen que no quiere romper con el modelo primario exportador y que por eso es un neo extractivista.

En Bolivia, el Presidente Morales se ha comprometido a triplicar la exportación de gas a Argentina manteniendo las exportaciones a Brasil. Pare ello necesita extraer más gas, lo que ya está generando contradicciones con los sectores ambientalistas y los grupos indígenas, que sienten que YPFB comienza a acercarse a las aéreas naturales protegidas y los territorios indígenas. Ellos lo acusan, también, de neo extractivista.

En el Perú este tema ya hace rato que es central en la agenda de los movimientos sociales (poblaciones indígenas amazónicas defendiendo sus territorios y sus bosques contra las petroleras y las plantaciones agroindustriales; poblaciones andinas contra la minería en defensa de su agua y su agricultura). Pero recién entra al debate político, y muy lentamente. De hecho, las izquierdas hemos puesto énfasis en la nacionalización y redistribución de la renta (menos gollerías tributarias a las empresas, mayor pago de regalías, impuestos a las sobre-ganancias, etc.) pero sin cuestionar la apuesta de fondo por las industrias extractivas como motor del desarrollo. Hasta ahora, hemos sido -también- neo extractivistas.

Es ciertamente importante que las industrias extractivas generen mayor renta y que estas se repartan y se usen mejor. Pero ni en la Amazonía, ni en Tambogrande, Majaz, Andahuaylas, Espinar, Chumbivilcas, o Islay, la gente discute cuanto pagan las empresas ni como se distribuye esa renta. Lo que la gente discute es como se protegen los territorios y las aguas que sustentan otros modos de vida.

El reto hoy es construir políticas públicas hacia un escenario post extractivista, con menor dependencia de este sector. Ese es el reto de hoy. Comencemos por respetar los territorios indígenas y por hacer zonificación y ordenamiento territorial participativos para definir que industrias extractivas son viables en donde. Veamos cómo se sustituye la energía y la renta que las industrias extractivas ahora generan. Apostemos por otros motores del crecimiento. Reto complejo, pero ineludible, si queremos que superar las trampas del neo extractivismo y pensar desarrollo, bienestar y buen vivir en nuevos términos.

Por Carlos Monge

La Comisión Europea mantiene su decisión de relanzar las negociaciones comerciales con Mercosur, pese a la oposición de Francia que estima que pueden afectar sus intereses agrícolas, informaron el jueves (6) a la AFP fuentes europeas en Bruselas.

La Comisión "seguirá adelante" y "reafirma su decisión anunciada el martes" de reanudar las tratativas para un Acuerdo de Asociación con el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay) pese al rechazo francés, dijeron las fuentes bajo el anonimato.

Francia se opone a firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con esa región al estimar que esas negociaciones deben mantenerse en el marco de la Ronda de Doha sobre la liberalización del comercio mundial y que ir más allá podría poner en peligro los subsidios europeos contemplados en la Política Agrícola Común (PAC), de la que es el principal país beneficiario.

La Unión Europea (UE) "no puede llevar adelante negociaciones que corren el riesgo de poner en tela de juicio a la agricultura francesa y europea", indicó el ministerio francés de Agricultura, una opinión secundada por la comisión de Asuntos Europeos de la Asamblea Nacional.

"Ya sabíamos que los franceses eran los menos entusiastas con la reanudación de las negociaciones, pero la Comisión Europea tiene un mandato" de los Estados miembros de la UE para negociar con el Mercosur, que fecha de 1999 y sigue siendo válido, dijeron las fuentes europeas a la AFP.

"No ha habido ningún cambio de postura, seguiremos adelante. Ahora es el momento idóneo para reanudar las negociaciones", añadieron las fuentes.

Está previsto que esta decisión se oficialice durante una reunión al más alto nivel político que la UE mantendrá con el Mercosur el próximo 17 de mayo en Madrid, al margen de una cumbre entre europeos y latinoamericanos.

Convocado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se realizará en esta capital la semana entrante el Diálogo Brasil-Africa sobre seguridad alimentaria, combate al hambre y desarrollo rural.

  Al encuentro, que se realizará del 10 al 12 de este mes en el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, asistirán ministros africanos de agricultura y desarrollo rural.

También, representantes de organizaciones internacionales dedicadas a los temas de agricultura y seguridad alimentaria como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), del Programa Mundial de Alimentos, del Banco Mundial y del Banco Africano para el Desarrollo.

Por la parte brasileña, participarán, entre otros, los ministros de Relaciones Exterior, de Desarrollo Social y Combate al Hambre, de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, de Desarrollo Agrario y de la Pesca y la Acuicultura.

El presidente Lula abrirá el encuentro, que persigue discutir formas de promover la agricultura, la seguirad alimentaria y el desarrollo rural dentro de la cooperación sur-sur, al tiempo que serán identificadas y analizadas iniciativas para incrementar la cooperación entre Brasil y las naciones africanas.

En la tarde, Lula y los participantes inaugurarán el Centro de Estudios Estratégicos y Capacitación en Agricultura Tropical de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (EMBRAPA).

Datos oficiales reflejan que las naciones africanas reciben hoy el 60 por ciento de los recursos que la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC) destina a la colaboración internacional.

Asimismo, la ABC opera en 18 países africanos 50 proyectos en el área de seguridad alimentaria, mientras la apertura de la oficina de la EMBRAPA en Ghana constituye un ejemplo de la cooperación agrícola que presta Brasil a las naciones de ese continente.

La Cancillería brasileña aseguró hoy que España, que ocupa la presidencia de la Unión Europea, decidió limitar la participación del gobernante hondureño, Porfirio Lobo, en el encuentro con los países latinoamericanos