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El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, dijo que países que integran el Mercosur y la Unasur presentarán propuestas específicas para proteger el planeta, en la próxima cumbre que se realizará en México.

Lugo indicó que el tercer punto tratado en la cumbre de la Unión Europea fue el medio ambiente, donde se previó un compromiso de los latinoamericanos para la próxima cumbre que se llevará a cabo en México.

"Si bien la (cumbre) de Copenague no llenó las expectativas porque no se le incluyeron a los países poderosos y que más dañan al planeta, se verá cómo se pueden ejecutar medidas para que en dichos países se comprometan, en especial aquellos productores", sostuvo.

Agregó que los países que integran los bloques del Mercosur y la Unasur establecerán propuestas específicas para proteger el planeta, las cuales serán expuestas en México.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, prometió medidas de compensación para los sectores afectados por cualquier acuerdo de comercio, especialmente la agricultura.

La decisión de la Unión Europea de relanzar las negociaciones comerciales con el bloque de países del Mercosur ha tenido fuerte oposición de parte de los ministros de Agricultura europeos, quienes temen que un acuerdo pueda dejar sin empleo a miles de agricultores.

La UE se reúne con los países del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- en un encuentro entre la UE y América Latina de esta semana en Madrid, donde relanzaron formalmente las conversaciones suspendidas desde 2004.

Cualquier acuerdo en estas negociaciones podría implicar que Europa reduzca sus aranceles para las importaciones agrícolas, a cambio de un mayor acceso al mercado de servicios y telecomunicaciones del Mercosur.

En el inicio de un encuentro de los ministros de Agricultura de la UE en Bruselas este lunes, el ministro francés, Bruno Le Maire, reiteró el rechazo de su país a un acuerdo, algo que fue puesto de manifiesto la semana pasada en una declaración firmada por otros siete miembros de la UE.

"Francia se opone al relanzamiento de las negociaciones entre la UE y el Mercosur", comentó Le Maire a periodistas, para después agregar que su visión era compartida por el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

"No veo por qué la agricultura siempre tiene que ser la ficha de cambio en las negociaciones comerciales de Europa (...), especialmente cuando cierto número de países de Sudamérica, especialmente Argentina, ponen nuevas tarifas proteccionistas en la importación de alimentos", señaló.

Le Maire advirtió a sus colegas que eliminar los aranceles de importación en los productos agrícolas provenientes del Mercosur derivaría en un incremento de 70 por ciento en la importación de carne, así como 25 por ciento en la de productos avícolas.

Durante el encuentro del lunes fueron varios los países de la UE que se mostraron en contra de las negociaciones, los que se sumaron así a los ocho países que lo dejaron de manifiesto la semana pasada, llevando el total a "cerca de 15", indicó una fuente de la UE.

En su primera participación de un encuentro de la UE, el nuevo ministro de agricultura italiano, Giancarlo Galan, comentó que las negociaciones representaban un gran riesgo para los agricultores europeos, dijo otra fuente del encuentro.

Por su parte, el representante de Irlanda expresó su seria preocupación sobre el impacto potencial en el sector ganadero de su país, ya que este enfrentaría una severa competencia de las importaciones desde Brasil y Argentina.

Fuentes de la reunión dijeron que Alemania "se mostró más en contra que a favor" de reabrir las conversaciones, pero Gran Bretaña, Suecia, República Checa, Dinamarca y Holanda están dispuestos y listos a negociar.

La reunión alcanzó un consenso respecto a que la Comisión Europea debería evaluar cautelosamente el impacto de cualquier acuerdo entre la UE y el Mercosur antes de firmarlo, y esto no debería frenar el proceso en las también estancadas negociaciones de la Ronda de Doha.

"Es un asunto sensible para la agricultura", dijo el comisario agrícola de la UE, Dacian Ciolos, pero es muy pronto para decir cual será el impacto en los agricultores de la UE, añadió.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ha prometido medidas de compensación para los sectores afectados por cualquier acuerdo de comercio, especialmente la agricultura.

Reuters

Los representantes políticos de Unión Europea y América Latina y el Caribe se reunirán en Madrid desde hoy y hasta el 18 para mantener un diálogo político sobre problemas mundiales claves como la situación económica, la nueva arquitectura financiera internacional y el cambio climático.

Se espera la reanudación de negociaciones entre UE y MERCOSUR, acción que creará la mayor zona de libre comercio del mundo, en función de la cooperación política entre ambos bloques.

La delegación oficial uruguaya está integrada por el Canciller de la República, Luis Almagro; y los Ministros de Turismo y Deporte, Héctor Lescano; y de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich. También viajan el Subsecretario de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente; Jorge Patrone; y el Director General para Asuntos Económicos Internacionales, Embajador Gonzalo Koncke.

La VI Cumbre UE-ALC será una oportunidad para que los líderes de la UE - ALC debatan entre sí los problemas mundiales, con la finalidad de centrar la atención en el tema principal de este año: "Innovación y tecnología para el desarrollo sostenible y la integración social".

Los representantes también ratificarán el compromiso con Haití y su proceso de recuperación y reconstrucción. Entre los principales resultados previstos, se espera la conclusión de las negociaciones para un Acuerdo Multilateral de Comercio con Colombia y Perú.

Se espera que durante la Cumbre, los líderes de la UE y de ALC adopten una declaración política conjunta reafirmando el compromiso de continuar promoviendo y fortaleciendo la relación estratégica entre ambas regiones. El documento se basará en principios, valores e intereses comunes, y un Plan de Acción, que incluye una serie iniciativas concretas en ámbitos de trabajo prioritarios.

Jefes de Estado y de gobierno de América Latina y el Caribe viajarán a Madrid la próxima semana para la VI cumbre eurolatinoamericana, destinada a rescatar históricas y millonarias negociaciones comerciales, con un trasfondo de crisis económica y temas sensibles para ambos bloques.

La gran novedad en esta cumbre de 60 países que comienza el lunes se espera que sea la decisión de los gobernantes de reanudar la negociaciones, paralizadas en 2004, entre los 27 de la Unión Europea (UE) y el Mercosur, el mayor mercado latinoamericano con 270 millones de habitantes e integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Venezuela en proceso de adhesión.

Los negociadores pretenden un acuerdo "de conclusión rápida y ambiciosa", declaró a la AFP el consejero de Comercio de la UE en Brasil, Fabian Delcros. El alto funcionario aseguró que ambas partes han dado señales claras de que flexibilizarán las posiciones, que encallaron en el reclamo latinoamericano de más acceso a Europa para su agricultura, y el europeo de servicios e industria.

Perú y Colombia firmarán un acuerdo comercial con la UE.

En una América Latina dividida en bloques, a su vez inmersos en múltiples diferencias, la Comunidad Andina no consiguió la adhesión de Ecuador y Bolivia, favorables a un integracionismo menos económico.

El otro histórico impasse que puede resolverse en Madrid es la firma del acuerdo UE-Centroamérica, cuyas negociaciones continuaban hasta último minuto.

Las intenciones negociadoras coinciden con un momento de grave crisis en la zona del euro y de recuperación en Latinoamérica.

Para el embajador español en Brasilia, Carlos Alonso Zaldívar, Europa reconoce que "impulsar el comercio y consolidar la inversión" son herramientas para salir de la crisis, y las inversiones de los europeos en el Mercosur superan a las que tienen en China, Rusia e India juntos.

"Son dos regiones que intentan aproximarse, pero que viven profundas crisis en sus bloques: Europa por la crisis económica que amenaza contagiar a sus estados y afectar su integración, y los latinoamericanos, especialmente el Mercosur, están paralizados, con gran retroceso en su funcionamiento", dijo a la AFP Marcelo Coutinho, de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.

Francia y otros ocho países europeos se oponen a la negociación con el Mercosur por temor al impacto sobre su agricultura. Según Coutinho, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, en su último año de mandato y empeñado en cerrar ese acuerdo, intentará convencer a Francia para levantar el veto, recordando las millonarias compras brasileñas de submarinos, helicópteros y posiblemente cazas franceses.

Antes de la cumbre ya han habido desentendimientos: Brasil, Venezuela, Ecuador y otros países sudamericanos amenazaron con boicotearla si asistía el presidente hondureño, Porfirio Lobo, no reconocido por muchos gobiernos de la región por haber sido elegido tras el golpe de estado de junio pasado. Lobo, finalmente, solo participará de una reunión entre europeos y centroamericanos, y el sensible tema "no será tratado en la cumbre", asegura Zaldívar.

Cuba, que aglutina incondicionales apoyos latinoamericanos, también llega bajo tensiones por las críticas europeas a su situación de derechos humanos y la persistencia de la política europea de 1996, que España pretendía cambiar ahora, que condiciona la cooperación a avances democráticos.

Europa y América Latina y el Caribe parecieron desinflar el interés mutuo en los últimos años. Aún así, la UE, un mercado integrado de 495 millones de habitantes, es el mayor inversor y el segundo socio comercial en Latinoamérica, región convertida en un polo de inversión y comercio.

Pero Asia gana espacio de ambos lados y, según la CEPAL, China desplazará a Europa como segundo mercado en Latinoamérica la próxima década.

En diez años de cumbres eurolatinoamericanas, se sellaron acuerdos de asociación con Chile, México y el Caribe, y dos asociaciones estratégicas (relación política al más alto nivel) con México y Brasil.

La Comisión Europea mantiene su decisión de relanzar las negociaciones comerciales con Mercosur, pese a la oposición de Francia que estima que pueden afectar sus intereses agrícolas, informaron el jueves (6) a la AFP fuentes europeas en Bruselas.

La Comisión "seguirá adelante" y "reafirma su decisión anunciada el martes" de reanudar las tratativas para un Acuerdo de Asociación con el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay) pese al rechazo francés, dijeron las fuentes bajo el anonimato.

Francia se opone a firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con esa región al estimar que esas negociaciones deben mantenerse en el marco de la Ronda de Doha sobre la liberalización del comercio mundial y que ir más allá podría poner en peligro los subsidios europeos contemplados en la Política Agrícola Común (PAC), de la que es el principal país beneficiario.

La Unión Europea (UE) "no puede llevar adelante negociaciones que corren el riesgo de poner en tela de juicio a la agricultura francesa y europea", indicó el ministerio francés de Agricultura, una opinión secundada por la comisión de Asuntos Europeos de la Asamblea Nacional.

"Ya sabíamos que los franceses eran los menos entusiastas con la reanudación de las negociaciones, pero la Comisión Europea tiene un mandato" de los Estados miembros de la UE para negociar con el Mercosur, que fecha de 1999 y sigue siendo válido, dijeron las fuentes europeas a la AFP.

"No ha habido ningún cambio de postura, seguiremos adelante. Ahora es el momento idóneo para reanudar las negociaciones", añadieron las fuentes.

Está previsto que esta decisión se oficialice durante una reunión al más alto nivel político que la UE mantendrá con el Mercosur el próximo 17 de mayo en Madrid, al margen de una cumbre entre europeos y latinoamericanos.